Ese muerto que llevamos en la conciencia.
“Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra”. Palabras que Cristo respondió cuando los “maestros de la ley y los religiosos” le presentaron a una mujer tomada en adulterio (Juan 8:1-7). No sè si para todos es tan visible como para nosotros, pero es tan evidente en las escrituras que Cristo “generalmente” sus exabruptos los tuvo con los “caciques y religiosos” NO con el pueblo, y esto, no de vez en cuando sino durante TODO su ministerio. Pero volviendo al punto medular. Por fuera todos o casi todos nos vemos bien bañaditos, bien arregladitos, bien presentables, pero, por dentro: “Todos llevamos un muerto en la conciencia” como dijo un predicador de jóvenes. Fue por eso, que cuando los religiosos esperaban una respuesta de Cristo para poder acusarlo en contra de Roma o de la Ley de Moisès, TODOS reflexionaron en la expresión de Cristo: “El que esté libre de pecado, tire la primera piedra”, y, “casualmente” los primeros en retirarse fueron los más viejos. Bien...