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Mostrando las entradas de mayo, 2024

Hubo y habrá una gran hambre.

  Hemos dicho y probado muchas veces el principio de Hermenèutica (Ciencia que estudia la interpretación de las escrituras) que declara: “El principio es igual al fin”. En el principio vemos en Gènesis que en tiempos de Abraham hubo una gran hambre (Gènesis 12:10). Luego se nos muestra que hubo otra gran hambre en tiempos de Isaac (Gènesis 26:1). Pero acaso la hambruna más grande que ha habido sucedió en tiempos de Josè, hijo de Jacob, cuando Josè estaba en Egipto, pues nos enseña que fueron 7 años muy duros de hambre para todo el mundo (Gènesis 41:54). Para los últimos tiempos de nuestra era, está profetizada una época de gran hambruna que matarà a muchas personas: “ Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira.   Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las...

Esos benditos tropiezos.

    Si algún tropiezo o estorbo serio han llegado a tener las congregaciones en la actualidad, son los errores tan graves que han cometido y se están cometiendo a nivel de liderazgo. NO es nada nuevo en absoluto, veamos en la historia: Ana, una de las esposas de Elcana, siendo estéril clamaba con gran llanto a Dios en el templo por un hijo, y con mucha falta de discernimiento, Elì, el sacerdote le llama la atención por creer que llegó ebria a la casa de Dios (1ª. Samuel 1:1-13). Pero, acaso el mas grave de los errores del liderazgo, lo vemos en la historia del complot contra Cristo, sus grandes adversarios JAMÀS fueron los romanos, ni siquiera el pueblo suyo, sino los lìderes religiosos (vea Mateo 23 completo). Fuè tanta la adversidad que quienes armaron el complot para asesinarlo, fueron precisamente los lìderes religiosos máximos (Anàs y Caifàs) según lo explica en el evangelio el apòstol Juan en 11:50. Clamemos al Señor, que si alguna clase de liderazgo nos ha concedido...

A què llamamos ¿Educar bien a los hijos? (Parte final).

    Más adelante vemos en el tiempo de los Jueces de Israel a un hombre que yendo a batalla le dice a Dios: “Si me das la victoria sobre los amonitas, cualquiera que saliere a recibirme a las puertas de mi casa… yo lo ofrecerè en holocausto a tì”. Cuando Jefte vuelve con la victoria sale a recibirle su única hija, quien al enterarse de la promesa de su padre… No discute, Jeftè se lamenta pero cumple (Jueces 11:30-31 y 11:36). Hace dos mil años, Dios Padre envìa a su Hijo primogènito a un sacrificio por los pecados del mundo, y Cristo no discute con él sino obedece diciendo: “Yo no he bajado del cielo para hacer mi voluntad sino la de mi Padre que me envió” (Isaìas 11:1 y Juan 6:38). ¿Logramos entender que ninguno de estos ejemplos se basan en estar en la mejor casa de estudios; en enseñar a los hijos a ser y a dar lo mejor de sì; hacerles creer que no debemos depender de los demás, etc?. Sino en la educación que se recibe en casa para ser obedientes y obedientes en el mome...

A què llamamos ¿Educar bien a los hijos? (Parte uno)

    Si preguntamos esto a cualquier padre dirà: Que aprendan a no ser mediocres sino a superarse; guiarlos de tal manera que no dependan de nadie sino de ellos mismos, etc. NINGUNA de dichas expresiones son malas, al contrario, el mundo sería diferente si ese objetivo se lograra en todas las familias. Sin padres que abandonen los hogares; sin madres que se desentiendan de los hijos; sin hijos que no aprovechen las oportunidades que tienen, etc. Pero, en las escrituras vemos al menos dos o tres ejemplos de lo que realmente es una buena educación a los hijos: “Enseñarles obediencia”. Veamos, Dios le dice a Abraham, luego de haber esperado 25 años para recibir al hijo de una promesa divina, y con 100 años de edad, sabiendo que si èste había sido difícil, otro casi que se veìa imposible de tener: “Ve, y sacrifica a tu hijo” (Gènesis 22:2 y 22:9), y NO vemos ni a Abraham discutir con Dios, ni a Isaac discutir con su padre… sino ambos obedecieron. Selah.   Señor: Dano...

La mosca en la pared.

  Hay una preciosa anècdota (o si fue historia no lo sabemos), que nos enseña una gran lección. Sucede que alguien pintò una pared de blanco, pero lastimosamente cuando se estaba secando la pintura, una mosca se parò en ella y quedó presa en la misma. Muchas personas admiraron la pared, pero hubo quienes solamente se fijaron en una mancha negra… la mosca. Hace unos días alguien escribió un mensaje de exhortación a la comunidad cristiana, pero lamentablemente, el famoso “corrector” cambió una palabra y le puso “h” en donde no llevaba, y también, lastimosamente, era una aplicación en la cuál no se podían corregir los errores. Fue muy curioso que en los comentarios, algunas personas NO tuvieran la capacidad de recibir el mensaje positivo… sino solamente vieron la mosca. Actualmente, con la difusión en redes sociales, todos tenemos la oportunidad de expresarnos, pero no todos han tenido la suerte de estudiar en un buen establecimiento; no todos tenemos la dedicación para buscar una p...

Siervo fiel.

    Cristo nos exhortò asì: “Bien, buen siervo y fiel; bienaventurado porque diste alimento en casa a tiempo” (Mateo 24:45-46). Muchas personas admiran a quienes tienen ministerios muy grandes o famosos, y lastimosamente menosprecian a quienes tienen ministerios pequeños. Primero, hemos de decir que ante los ojos de Dios NO HAY ministerios grandes ni pequeños, el apóstol Pedro dijo: “Cada uno según el don recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia del Señor” (1ª. Pedro 4:10). Y, segundo, lo que hemos dado en llamar la “gran comisión” es ir y predicar el evangelio a toda criatura (Marcos 16:15). Entonces, no importa si predicamos a millones de personas; no importa si predicamos a pocos; no importa si somos famosos o no lo somos; no importa si nos subimos a un pùlpito; si predicamos en radio; si escribimos, etc. Lo que importa, es que prediquemos el evangelio en todo momento y a toda criatura, nuestra obligación no es convertir a to...

La palabra maldito.

    Para cualquier persona la palabra “maldito” es una palabra muy fuerte. Sin embargo, desde el principio de la humanidad como la conocemos hoy (pues entre Gènesis 1:1 y 1:2 hay una generación desconocida), esa palabra ha salido en cada conflicto del hombre. Dios dijo a Adàn: “Adàn, por cuanto obedeciste la voz de tu mujer… MALDITA será la tierra por tu causa o culpa” (Gènesis 3:17). Más tarde vemos que: Adàn y Eva tiene dos hijos por mandato divino, pero uno de ellos (Caìn) asesina a su hermano (Abel), y nos narra la escritura que Dios sentenciò a Caìn con las siguientes palabras: “La sangre de tu hermano clama a mì desde la tierra, MALDITO seràs tú de la tierra, cuando labres la tierra, no te volverà su fuerza; errante y extranjero seràs en la tierra” (Gènesis 4:10-12). Más adelante, Dios da al pueblo suyo los lineamientos de vida y dice: “Si no oyeres la voz de tu Dios y no la obedecièreis MALDITA será tu canasta y tu artesa de amasar” (Deuteronomio 28:17). Y, finalmen...

Cuando un hijo se va de casa (Parte final).

    Judà: Tus hermanos te alabaràn, tu mano sobre la cerviz de tus enemigos, cachorro de león, hijo mìo… todos conocemos que de èsta tribu vino el Redentor, el Leòn que vino a liberar al hombre de su pecado, y que todos sus hermanos de las otras tribus se inclinaron ante él (Gènesis 49:8-9 y los 4 evangelios). Dan: Juzgaràs a tu pueblo, seràs como serpiente en el camino, que muerde el talòn del caballo y hace caer al jinete… muchos son los conocedores de la biblia que creen que de èsta tribu vendrà el anticristo al final de los tiempos (Gènesis 49:16-17 y Ezequiel 16:3) En resumen, el punto que querìamos resaltar, es este, cuando un hijo-a se va de casa es obligación del padre, de la madre, o el tutor bendecirle, y orar continuamente porque esa bendición se cumpla en ese hijo-a. No debiéramos dejar ir un hijo-a de casa sin la respectiva bendición.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Cuando un hijo se va de casa (Parte uno).

    Es un patròn de la vida que cada hijo tenga què tomar su camino algún día, y tanto para uno de padre como para un hijo es importantìsimo que lleve la bendición. Bìblicamente tenemos un ejemplo muy claro desde el principio, aunque las bendiciones nos parezcan que siempre tengan que llevar “agrado” y no “desagrado”. Veamos: El patriarca Jacob está por morir y llama a sus 12 hijos para darles la bendición, pero, repetimos, la bendición no siempre es por decirlo así “agradable”. En cada uno de los hijos, lo que Jacob hace es prácticamente una profecìa: Rubèn: A pesar de ser el primogènito, no seràs el principal… todos sabemos que perdió la primogenitura, por el hecho de haberse acostado con Bila, una concubina de su padre (Gènesis 49:3 y 35:22). Simeòn y Levì: Armas de iniquidad sus armas, porque en su furor mataron hombres… todos conocemos que fueron los vengadores del ultraje de Dina su hermana (Gènesis 49:5-6 y 34:25-31).   Señor: Danos un honesto celo por tu...

Si el rapto hubiera sido esa noche.

    La noche del 11 de mayo del 2024, asistimos a la ceremonia de premiación de la Universidad San Pablo de Guatemala, quienes fuimos invitados, recibimos tres semanas antes “un protocolo de vestimenta”, dado que la universidad es cristiana. Este decía en sìntesis, CABALLEROS: Traje negro u oscuro, algunos llegaron informalmente. DAMAS: Vestido largo (que cubra las piernas en su totalidad) de colores oscuros, con pocos detalles, debe ser elegante, nada ajustado, y maquillaje acorde al evento. Por respeto no copiamos fotos, pero fue muy triste que muchas personas no respetaran el protocolo. Especialmente algunas damas llevaron el vestido arriba de la rodilla, escotes de pierna, espalda y pecho pronunciados, colores fuertes y brillantes, zapatos destapados y el pelo suelto. NO es nuestro deseo ser machista, ni ofensivo… recalcamos, NO es nuestro deseo, sólo lo exponemos como un ejemplo de desobediencia de ambos gèneros. Pero, el punto es el siguiente: Dios nos ha dado un pro...

Las famosas pruebas de los cristianos. (Parte final).

    Sì, escrito está: “Porque el Padre a quien ama disciplina” (Hebreos 12:6). Entonces debemos saber que Dios Padre si nos ama o porque nos ama, es que nos pondrá pruebas o disciplinas en nuestro camino. Veamos, a nuestro entender al menos encontramos tres clases de pruebas en la caminata cristiana: pequeñas, medianas y grandes. Ejemplos: Prueba pequeña: Daniel y sus amigos, estando cautivos en Babilonia, tienen que ayunar por 10 dìas, reconociendo él mismo que es una prueba (Daniel 1:12). El pueblo de Israel tiene una prueba mediana, pasó 40 años en el desierto, un día por año de desobediencia (Nùmeros 14:34). Y, si queremos ver una prueba grande, tenemos que remontarnos a 3,500 años atrás, cuando el pueblo de Israel cae esclavo de Egipto por 400 años (Gèneses 15:13). TODO creyente tendrá pruebas, lo que también debemos conocer es el hecho que algunos pasaràn pruebas de 10 dìas; otros de 40 años, y los más favorecidos (en el Señor) pasaràn pruebas de 400 años (simbólicam...

Las famosas pruebas de los cristianos. (Parte uno).

    “Porque el Padre a quien ama disciplina” (Hebreos 12:6). Siempre, y especialmente hoy, muchos predicadores “engañan” por no decir “engatusan” a sus ovejas diciéndoles “pensamientos positivos” como: “Venga a los pies del Señor y nunca más tendrá problemas”; “Quiere prosperidad… siga a Jesùs”; “Los que estamos en Cristo, nunca más tendremos problemas, pues todo lo podemos en Cristo que nos fortalece”. Hemos de decir que los “principios” son verdaderos, pero, siempre y cuando, repetimos, siempre y cuando… sea Dios quien nos los diga o haga saber, no es por repetición o por intencionalidad. ¿Cuàntas veces hemos escuchado en las congregaciones hacer repetir como loros la frase: “Cree en el Señor, y seràs salvo tú, y toda tu casa”, esto es totalmente verdadero, pero algo dicho a una persona en particular, el carcelero de Pablo (Hechos 16:31), y fue una excepción… NO una regla. Entendamos, Cristo dijo: “En el mundo tendréis tribulación” (Juan 16:33). El apóstol Pablo dijo: “E...

La gran mayorìa caminamos a Emàus. (Parte final).

    El punto con los discípulos camino a Emaùs, es el siguiente: 1- Cristo les tiene que recordar lo que vieron, lo que oyeron, de lo que fueron testigos, todo lo que se supone habían estudiado de los profetas en las escrituras desde que eran niños, etc. (Lucas 24:25-26). Este es precisamente el punto principal de estas letras, “recordarnos” què, desde que somos seguidores o estudiantes de Cristo, hemos visto, hemos oìdo, hemos experimentado y hemos sido testigos de hechos reales que como estaban escritos se han cumplido delante de nuestros ojos… y aún así, nuestra fe de desvanece, se derrite, se debilita “sólo” porque las situaciones de la vida NO salen como las hemos “esperado” como sucedió con estos dos discípulos camino a Emaùs (vea Lucas 24:21). Ese fue el argumento de aquellos dos hace dos mil años, y tristemente, ese es nuestro argumento hoy en dìa. Luchemos por ver la luz, porque a la verdad, la gran mayoría de nosotros vamos como caminando a Emaùs. Señor: Danos ...

La gran mayorìa caminamos a Emàus. (Parte uno).

    Las escrituras NO son claras o muy específicas en todo momento en sus narraciones, pero el Espìritu nos puede ayudar a discernir algunos aspectos, aunque hemos de reconocer que en ocasiones, como la presente, sean irrelevantes, pero que igual nos exhortan a seguir estudiando. Veamos: Se nos narra que Cristo ya resucitado se les presenta a dos de sus discípulos camino a Emaùs (Lucas 24:18). En el diálogo podemos ver: 1- Eran discípulos (pues dice dos de ellos). 2- Sabemos que uno de ellos se llamaba Cleofas, lo explica la escritura (Lucas 24:18). 3- Tenían compañerismo con las mujeres que seguían a Jesús, también lo dice la escritura (Lucas 24:22). 4- Cuando Cristo hace por seguir su camino, ellos, lo invitan a quedarse en “su” casa, por lo que eran parientes pues no dice la casa de uno de ellos (Lucas 24:29). 5- Por Juan 19:25 sabemos lo siguiente: Las mujeres que siguieron a Jesùs eran, al menos, Marìa madre, una hermana de Marìa (algunos historiadores asumen que es...

Cuàndo hablar y cuándo callar.

    Para cualquiera que lee las escrituras con regularidad no es ningún secreto que el Señor nos manda hablar o callar según sea el momento. Por ejemplo, vemos durante las primeras señales de su ministerio, que manda a los enfermos a callar su sanaciòn (Ejemplo, la resurrección de la hija de Jairo, el principal de la Sinagoga en Lucas 8:56). Lo mismo sucedió con los apóstoles Pedro, Juan y Jacobo en el monte de la transfiguración (Mateo 17:9). Y, hubo momentos en los cuales hizo lo contrario, animarlos a que hablaran y lo hicieran públicamente. Acaso el mejor ejemplo de esto es lo que hemos dado en llamar: “La gran comisión”: “Por tanto, Id, y enseñad a todas las naciones” (Mateo 28:19). Así què, en la caminata cristiana habrá tiempos en los cuales tendremos que callar, pero también habrá tiempos en los cuales tendremos que hablar. Selah.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Diligentemente.

    Las escrituras nos mencionan al menos dos ocasiones en las cuales la palabra “diligentemente”, aparece con mucho significado en las mismas. Cuando el rey Herodes pregunta por el nacimiento de un rey para los judíos (Mateo 2:7). Y, la que nos interesa hoy, cuando el médico Lucas, investiga acerca de “La historia (no cuentos, no fàbulas, no tradiciones, no anécdotas, no costumbres) de todas las cosas que entre las gentes de ese tiempo, hace dos mil años, fueron ciertìsimas” (Lucas 1:1 y 3). ¿Por què nos interesa? Pues porque siendo Lucas, no solamente un escritor sino un médico de humanos, conocemos que estamos delante de una persona estudiosa, metódica, certera, honesta, etc. Lo que nos da tranquilidad al poder leer sus escritos. Así, nos confirma que Cristo NO es una fàbula, NO es un invento regional como tantos agoreros y seudo.sanadores de toda la historia, sino fue un personaje real. Y, eso, “fundamenta” nuestra fe por pequeña que èsta sea (Efesios 4:7).   ...

Se turbò Herodes y el pueblo con él.

    Hace dos mil años, unos magos (sabios) llegaron de oriente, específicamente, a Belèn de Judea (Mateo 2:1). Llegaron porque, siendo estudiosos de las escrituras y de los tiempos, hallaron que se había cumplido el tiempo para el nacimiento del Rey de los judíos (Mateo 2:5). Cuando el rey Herodes, puesto en el reinado por el Imperio Romano sobre Israel, mandò llamar a los magos (sabios), y les quiso engañar pidiendo por favor que le dijeran en dónde estaba ese niño rey, para ir y adorarlo él también (Mateo 2:2). Entonces, nos dicen las escrituras, que el rey herodes se “turbò”… y toda Jerusalèn con él (Mateo 2:3). ¿Por què se tubrò Herodes? Porque vio en ese niño, a un contrincante. Pero, ¿Por què se turbò Jerusalèn? Porque conocían el extremo de la maldad de Herodes. Este, había mandado a matar a varios de sus parientes muy cercanos (Mariamne, su esposa; y a sus propios   hijos Aristòbulo, Alejandro y Antìpatro, precisamente por tener miedo de perder el trono). El p...

Todo tipo de peces ¿Què significado tiene?

    Cristo nos explica que cuando una red es echada al agua y recoge peces, recoge de todas clases de peces . Pero que los pescadores al llegar a la orilla, simplemente toman los que son buenos, y los que son malos los devuelven al agua (Mateo 13:47-50). En otra ocasión dijo: “El trigo y la cizaña son muy parecidos, hay que dejar que crezcan juntos, pero el día de la cosecha… serán separados, y, mientras la cizaña será quemada, el trigo será guardado en Su granero. Hemos de entender que dentro del cuerpo de Cristo habrá personas que parecen peces buenos pero no lo son; parecen trigo, pero son cizaña. Pero llegarà el día en el cuál el Espìritu de Dios hará la separación, y, mientras unos serán guardados en el granero del Señor, otros serán echados al fuego eterno, tanto peces malos como cizaña (Mateo 13:30). Roguemos al Señor nos permita vivir de tal manera que ese día, no seamos echados al fuego. Selah.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Si no es en el momento… NO es obediencia.

  ¿Cuàntas veces se nos ha pedido algo y NO lo hacemos en el momento? Si entendiéramos tan sólo que una orden, una petición, un mandato son para el momento y no para después: ¿De cuàntos dolores, penas o angustias nos libraríamos, o, por el contrario, cuàntas bendiciones o logros tendríamos? Imaginemos èsta escena en la vida de Jesús: Estàn por celebrar la Pascua, la última Pascua en la cuál el Hijo de Dios estaría en cuerpo y alma entre nosotros, y les dice a dos de sus discípulos (Pedro y Juan, Lucas 22:7): “Id, y preparad la cena” (Lucas 22:8). Ahora, como ya dijimos, “supongamos” que Pedro y Juan hubieran dicho, primero tomaremos un café, descansaremos y luego iremos. Preguntamos: ¿Habrìan llegado justo a tiempo para encontrar al hombre con el càntaro de agua? ¿Còmo hubieran sabido cuál era el aposento preparado para la cena, si por llegar tarde nadie les hubiera indicado en dónde estaba ubicado? (Lucas 22:10-12). Tenemos què entender: “Obedecer FUERA de tiempo… NO es obedien...

Cuando es Dios el piloto de la nave.

    En una entrevista, Dallas Jenkins, director cinematográfico, cuenta que una madrugada recibió un mensaje que decía: “Tu trabajo no es alimentar a los 5 mil, tu trabajo es proveer pan y pescado”. Este pequeño mensaje que, según Alex, un desconocido en ese momento para Dallas, recibió muy claramente de parte de Dios para que se lo enviara via virtual, animò a Dallas a iniciar los preparativos para una serie que al día de hoy, es seguida por 600 millones de personas en todo el mundo: The Chosen (Los elegidos). Las escrituras, son cartas, son mensajes, son lineamientos que Dios quiso dejarnos a quienes le busquemos y le amemos, para que iniciemos “algo” dentro de Su plan eterno (Jeremìas 29:11). Clamemos por gracia divina, para que el Señor nos revele nuestro propósito, y pronto, podamos emprender ese camino (Efesios 4:11).   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Oraciones que parecen eternas.

    Suele suceder què, oramos y oramos para que algo suceda o deje de suceder, y sentimos como que NUNCA pasa o llega. Sin embargo, nuestro Padre celestial nos insta a que oremos “constantemente” (1ª Tesalonicenses 5:17). El hecho que no sea respondida nuestra plegaria inmediatamente (aunque en ocasiones sì lo es), no significa que Dios no nos escuche o que vuelva su rostro a nosotros (Mateo 7:7). A no ser que estemos en pecado constante y consciente, eso no sucede (Deuteronomio 28:23). Veamos un ejemplo claro en las escrituras: Zacarìas y Elìsabet, eran una pareja de esposos no solamente ancianos sino que Elisabet era estéril. Pero, Zacarìas había “orado” por años porque el Señor les concediera un hijo, y esa oración tuvo respuesta en su “senilidad” (Lucas 1:1-7). De esa oración y respuesta “tardía” a los ojos humanos, nacerìa el precursor de nuestro Salvador Jesucristo, su primo Juan el Bautista. Como ya mencionamos, en ocasiones nuestras oraciones parecieran NO tener re...

Los sueños.

  ¿Cuàntas veces en nuestra vida no nos hemos preguntado què significado tiene lo que soñamos anoche, o el por què de un sueño recurrente? La verdad para cada uno de nosotros es seguramente distinta, y en su momento el Señor sabrà descifràrnosla. Pero que Dios nos puede hablar por sueños es un hecho. Veamos: Dios envìa a un àngel avisar a Marìa que usarà su vientre para la venida de Su Hijo (Lucas 1:28). Pero como aún no se había desposado con Josè, entonces Josè quiere dejarla para evitarle la muerte por lapidación, sin embargo, Dios en “sueños” le dice a Josè que no lo haga (Mateo 1:19-20). Ya nacido Jesús, el rey Herodes lo busca para asesinarlo, entonces Dios, por medio de “sueños” le dice que huya a Egipto (Mateo 2:13). Es más, magos (sabios) de oriente llegan a conocer y honrar a Jesús, y avisados por “sueños”, nunca le dicen a Herodes en dónde lo encontraron (Mateo 2:12). Estemos atentos a nuestros sueños, pues es bìblico, que por ese medio nos puede hablar Dios, especialm...

Esas (necesarias) vergüenzas que nos pasan.

    “Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón” (Lucas 2:7). Así se narra el nacimiento del Hijo de Dios sobre la tierra. Las escrituras no lo mencionan, pero seguramente allí, en donde naciò, naciò rodeado de seres (animales) que NO comprendìan a quièn tenían frente a sì, una aparente vergüenza para el Hijo de Dios, no un palacio sino un pesebre. Según la Hermenèutica (ciencia que estudia la interpretación de las escrituras), “el principio de algo o de alguien es igual al final”. Así, Vemos la comprobación de ese principio en la vida de Nuestro Salvador, pues al final de sus días, estuvo, no solamente rodeado sino perseguido por seres que NUNCA llegaron a comprender a quién tenían frente a sì (los religiosos, Lucas 3:2 y Juan 11:49-50). Sì, tenemos que entender que en la vida cristiana, en nuestra caminata, pasaremos muchas (necesarias) vergüenzas, pero, todas están contempladas y c...