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Mostrando las entradas de septiembre, 2022

Y Jehovà plantò un huerto.

    Luego que Jehovà formó la tierra y creò al ser humano con una palabra suya (Gènesis 1:1 y 26), nos dicen las escrituras que él plantò un huerto en el Edèn (Gènesis 2:8), del que nacieron árboles que daban fruto (Gènesis 2:9), y también ríos para regarlo (Gènesis 2:10). Esta narración no está en balde en las escrituras, pues es una analogìa o paràbola de cuando Cristo nace en nuestra tierra, nuestro corazón (Juan 3:16-19). Para “ello” hemos sido predestinados nos declara el apóstol Pablo (Efesios 1:4-6). Cuando nacemos de nuevo: Jehovà planta árboles que dan fruto en nosotros o sea su Santo Espìritu, quien nos imparte virtudes y dones para que los fomentemos (Juan 10:10 ; Juan 16:13). Y, cuando esto sucede, entonces y solamente entonces, podemos ir y ser de bendición a otros dando de nuestros frutos (Juan 15:5 y Gàlatas 5:22-23). Que el Espìritu Santo more en nosotros no quiere decir que seremos infalibles, pero, sì, que tendremos quien nos redarguya para arrepentimient...

Cuidando cerdos.

    Entre las situaciones más pesadas del ser humano están las que tiene què hacer y le son desagradables. En el evangelio de Lucas 15, se narra la historia de dos hijos de un hombre que tenía lo suficiente para dejar una herencia a ambos. Uno de ellos no espera a que su padre muera y exige su parte, el padre se la dà (verso 12), y èste la despilfarra (verso 13). Cuando está en la peor situación que pudo llegar a caer, entonces piensa en regresar y pedir perdón (verso 18). El punto principal que hoy queremos ver es el siguiente: Tomemos en cuenta que Cristo está hablando de una familia JUDIA, la cuál tiene como inmundos a los cerdos, y allí precisamente va a trabajar este hombre (verso 16). Una lección que nos podría dejar èsta paràbola es: Cuando nos alejamos de Dios, paramos metidos en el ambiente que más aborrecemos, en el que menos hubiéramos querido estar, y/o en el que más nos avergüenza que nos vean. Lo bueno, es, si nos arrepentimos, y si volvemos para pedir perdón...

Ni pastor… ni perro ovejero.

  Cuàntas veces nos han predicado la paràbola de la oveja perdida (Lucas 15:4). Emotiva la escena en la cuál el pastor deja las 99 en el corral y se va a buscar la perdida. ¿Pero alguna vez nos hemos puesto a pensar que no solamente la fue a buscar porque la necesitaba, sino porque él sabìa que la oveja perdida no tenía ni pastor… ni perro ovejero? El pastor carga su cayado para defenderse, y las 99 se quedaron resguardadas con los perros ovejeros, pero, la perdida no tenía ¡ninguna defensa!   Eso nos pasa cuando nos apartamos de Dios (no de la iglesia, y menos si èsta no tiene la doctrina de la cruz). Por ello, Cristo como pastor, siempre está buscando a sus ovejas perdidas (Juan 10:1,4 y 11). Y cuando decimos ovejas perdidas no necesariamente son aquellas que se han apartado, sino también nosotros que continuamente estamos cayendo en pecados, debilidades y deficiencias... aún, cuando le buscamos día a dìa. Cuidèmonos de no apartarnos ni del Pastor (Cristo)... ni de los per...

No es bueno…

    Cuando Dios creò al hombre, una de sus primeras expresiones fue: “No es bueno que el hombre esté solo” (Gènesis 2:18). La palabra hebrea que utilizó Dios fue “towb” que significa entre otras cosas: “bueno, agradable, placentero”. Y luego de ello creò a la mujer como ayuda idònea. Inmediatamente expresó también: “Por tanto, dejarà el hombre a su padre y a su madre, y se unirà a su mujer, y serán UNA SOLA carne” (Gènesis 2:24). Tantas lecciones hemos aprendido de estas porciones, pero hoy nos enfocaremos en estas: 1- No es placentero a los ojos de Dios, que el hombre o la mujer vivan solos. 2- La mujer, es un complemento idóneo para el hombre, pero, también el hombre es un complemento idóneo para ella. 3- La primera institución que Dios fundó no fue la iglesia sino la familia. Razòn por la que nunca debiera ser prioridad y mucho menos ser suplantada la una por la otra. 4- Otra lección más, ahora entendemos, el por què, a Dios le molesta tanto el adulterio (la falta de ...

Soportàndoos unos a otros.

    Muchos somos los que creemos que el tiempo de la humanidad como lo conocemos hoy en día está por finalizar (suficientes evidencias en Mateo 24; Marcos 13 y Lucas 21, Ezequiel 37 y 38, sin contar Apocalipsis). Y, muchos también somos los que lo pregonamos, lastimosamente, quizás por nuestro pobre testimonio; por rebeldìa propia, o, por necedad de las gentes… no somos escuchados, más bien, en algunos casos hasta somos ocasión de burla o de aborrecimiento. Ya lo había profetizado la escritura (Juan 15:18). Para quienes sì lo creemos, a pesar de nuestros errores, imperfecciones y pecados, tenemos la esperanza que cuando el Señor se aproxime no solamente nos dará màs señales sino también nos llevará con él (1ª Tesalonicenses 4:16-18). Pero, necesitamos para ello, cumplir uno de los requisitos que él más ama: “Soportàndoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro” (Colosenses 3:13).   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Las apariencias.

    Con cuànta facilidad nos confundimos en la calle con personas que parecen de clase social alta sólo por la ropa que visten , su auto, o su empleo. Personas a las cuales muchos llegamos a envidiar creyendo que tienen su vida resuelta. Bien dijo el sabio Salomòn: “Vanidad, todo en èsta vida es vanidad” (Eclesiastès 1:2). Más adelante también declara: “Vi siervos a caballo, y príncipes que andaban a pie” (Eclesiastès 10:7). Cuàntas personas andan por la calle sin verse fastuosas pero sin deber nada a nadie, por lo que viven más tranquilamente que quienes tienen de todo… pero lo deben. En otras palabras la escritura nos está exhortando a que vivamos sin apariencias, que nos conformemos con lo que el Señor nos permite tener o adquirir, pero que no nos enfrasquemos en esas torpes competencias con amigos, vecinos o parientes por tener lo último que salió al mercado, siendo algo que no necesitamos o que podemos sustituir con algo más sencillo. Señor: Danos un honesto celo po...

El sabio.

    La sociedad considera “sabios” a las personas que llegan a dominar una ciencia, pero la descripción que las escrituras hacen de una persona sabia es muy distinta. Dicen: “¿Quièn es sabio?... El que guarda el mandamiento (Eclesiastès 8:1 y 5). Y nos da los resultados de alcanzar “esa” sabiduría: “llegar a discernir los tiempos y los juicios o razones” (mismo verso 5). ¡Què resultado más exhortador nos dan las escrituras si buscamos la sabiduría según los lineamientos de Dios y no los del hombre! ¡Què bendición que podamos lograr entender en un mundo tan confundido y engañado los tiempos que estamos viviendo, puesto que se puede! (1ª Crònicas 12:32)   Y, ¡Què bendición también el hecho que podamos evitar cometer los errores que provocan que esas circunstancias sean adversas para nosotros y los nuestros. La sabiduría pues no está en leer muchos libros, sino en escuchar y entender la palabra de Dios, cumplir el mandamiento (Deuteronomio 28).   Señor: Danos un...

Para que no nos creamos superiores.

  Cuando Jehovà está dictando el proceder de su pueblo al ser establecido, es muy claro al explicarle los procedimientos. Tendràn por rey a quién él asigne (Deuteronomio 17:15). Ese rey no debiera aumentar sus ganancias a costas del pueblo (verso 16). No debiera tomar para sì muchas mujeres (verso 17). Debiera llevar una copia de la ley para ajustar todas sus acciones con respecto a esa ley (verso 18). Pero quizás lo más importante fue el final: “Que su corazón NO se eleve por encima de sus hermanos, solamente por cumplir con sus obligaciones (verso 20). ¡Què importante èsta última declaración! Pues lamentablemente fue lo que descalificò a los religiosos en la época de Cristo hace dos mil años, y es lo que está descalificando no solamente al liderazgo hoy en día sino a la iglesia por completo. Muchos incrédulos no se acercan al altar de Dios, precisamente, porque los creyentes NOS hemos sentido superiores a ellos por un don no merecido que hemos recibido… la salvación (1ª Corinti...

No es el favor… es el momento.

    El Salmo 102:17 nos enseña: “Habrà (Jehovà) considerado la oración de los desvalidos, y no habrá desechado el ruego de ellos”. La abuela nos decía: “Mijo, hay favores que no se pagan nunca, porque no es el favor que te hacen… sino el momento en que te lo hacen”. Vaya si no hemos comprobado ese consejo en 7 dècadas. ¿Por què? Pues porque lo hemos vivido, sin saber por muchos años, que era bìblico. Si Jehovà no escuchara el clamor aún de nosotros los desvalidos, los pecadores, los que estamos rotos… simplemente nunca nadie fuera salvo (Salmo 50:15). Decìa la abuela, no es lo mismo que te regalen un plato de comida cuando tienes otro, a que te lo den cuando tienes hambre y no tienes que comer. Eso es lo que Jehovà hace con nosotros, nos da una chamarra cuando tenemos frìo; nos da algo a comer cuando tenemos hambre; y nos da de beber, cuando tenemos sed… especialmente estas últimas dos, cuando de él mismo se refiere. ¿Còmo, entonces, no estar agradecidos y luchar por busca...

Aprendamos a vivir

    En una ocasión el apóstol Pablo dijo: “Sè vivir en humildad, y sè vivir en abundancia” (Filipenses 4:12”. En humildad casi todos podemos y sabemos vivir… pedimos por favor, sabemos esperar, suplicamos, bajamos la cabeza. ¡Eso no es difícil!. Cualquiera nos grita, nos detiene, nos manda, nos obliga… y nosotros accedemos. Pero, lo difícil, y es la lección que deseamos ver acá, es aprender a vivir en abundancia. ¡Cuàn fácil podemos olvidar de dónde venimos, o más bien, de dónde nos sacò el Señor!. ¡Cuàn fácil nos creemos que llegamos a donde estamos por “nuestro” esfuerzo”! ¡Cuàn fácil podemos hacer pensar a otros, que no han alcanzado lo que nosotros hemos alcanzado, porque Dios nos ama más que a ellos!. El mismo apóstol Pablo nos enseñò en otra ocasión: “¿Si lo que tienes lo recibiste, por què te jactas? (1ª Corintios 4:7). Nosotros agregamos lo que nos decía la abuela: “Nunca mires a nadie de menos, porque el mundo da vueltas; y los que hoy están arriba… mañana pueden ...

Estamos viviendo los mismos acontecimientos (Parte final).

  Ahora bien, el apóstol Marcos en su evangelio nos da otra señal más, nos dice que cuando el pueblo de Israel ya haya sido establecido, sufrirà una profanado en el lugar más sagrado para ellos (Marcos 13:14), como ya sucedió en los tiempos que profetizò también Daniel (Daniel 8:12-14). Y que en ese tiempo habría una destrucción cual no la ha habido “desde la creación del mundo” (Marcos 13:19). Y, que acompañada a èsta señal habría otra: “Los días serían acortados” (Marcos 13:20). Ahora bien, resumiendo: La sentencia de Cristo para las gentes del tiempo de Noè, fue què: Porque las gentes NO entendieron, NO recibieron el mensaje, NO se arrepintieron… cuando quisieron reflexionar “ya era demasiado tarde” (Mateo 24:39). Preguntamos: ¿Estàn sucediendo hoy “algunos” de estos acontecimientos profetizados? Si es así, dejemos de burlarnos de los viejitos profetas que están construyendo el arca desde hace 40, 80 o más años, tratando de avisarnos que el tiempo es corto, y que, ya el año 12...

Estamos viviendo los mismos acontecimientos (Parte tres).

    En su evangelio, el escritor Lucas nos expone que “antes” de escribir el evangelio, investigò “diligentemente” los acontecimientos, puesto que él mismo no fue testigo (Lucas 1:1-3 y Mateo 10:4). Y, entre las investigaciones que hizo encontró que Cristo había profetizado que su pueblo, Israel, luego de muchos tormentos y diásporas habría de convertirse otra vez en nación, con una tierra e identidad política y religiosa propias, y què, cuando eso sucediera serían los últimos días de la humanidad. Esto aconteció el 29 de noviembre de 1947 en papeles, y se materializò un 14 de mayo de 1948 (Lucas 21:29-30). Es más, “aclarò”, que ese tiempo de tormento para el mundo, sería exactamente el tiempo en que SU pueblo, SUS elegidos, SUS seguidores debìan levantar la cabeza de entusiasmo (erguìos), y de estar más felices que nunca (regocijàos) porque era el tiempo de la redención (salvación) prometida (Lucas 21:31).   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  

Estamos viviendo los mismos acontecimientos (Parte dos).

    ¡Como en los tiempos de Noè! (Mateo 24:37). ¿Què acontecimientos sucedieron en los tiempos de Noè? Bueno, iniciemos por decir que Dios sentenciò 120 años para la destrucción de aquel mundo debido a la corrupción y a la maldad que prevalecía. Pero, pasaron los primeros 40 años y la gente solamente veìa la construcción de un barco, y a un profeta o pregonero de justicia anunciando un desastre pero las gentes no le creyeron (2ª Pedro 2:5). Pasaron otros 40 años y la gente seguìa oyendo un discurso que ya se estaba volviendo viejo, y no solamente eso, sino con tal grado de incredulidad que mejor siguieron casàndose y dándose en casamiento; comprando y vendiendo, lo que implica que aún había prosperidad (Mateo 24:38). Y, así, pasaron los últimos 40 años y las gentes solamente veìan a un viejito loco repitiendo un mensaje que ya cansaba porque NO PASABA NADA, con las solas excepciónes que: 1- Un barco estaba siendo construido en lugar en donde no había ni rìo ni mar, y que, ...

Estamos viviendo los mismos acontecimientos (Parte uno).

    Cuando Cristo nos anunciaba de su retorno a la tierra para recoger a su pueblo, nos diò varias características de “ese” tiempo en los evangelios (Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21). Casi todo creyente sabe o debiera saber que profetizò guerras, enfrentamientos entre reinos contra reinos, pestes, hambres, persecuciones y muertes. Los más estudiosos saben que también nos explicó que “esos” días previos a su retorno, serían como los tiempos que vivió nuestro antepasado Noè (Mateo 24:37). Nos explicó también que otra señal sería el resurgimiento de la nación de Israel como tal (Lucas 21:29). Y que, cuando eso sucediera también habría un sacrilegio en el lugar santo de esa nación, un templo (Marcos 13:14).   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Descendencia del anticristo. (Parte final)

    Volviendo al tema principal, entendamos algo: ¡Cuando la raìz es mala el fruto es malo!   Así tenemos, Bilah, una mujer inmoral y traidora ( Gènesis 35:22 y 49:4) tiene por hijo a Dan (Gènesis 30:4) alguien a quien su bendición no fue tan alagueña (Gènesis 49:17. Este tiene como descendencia a las personas que introducen la idolatrìa en el pueblo de Dios (Jueces 18:14-17). Como si fuera poco, sus descendientes, que vivieron en Lais al norte del territorio, más tarde son asimilados por un imperio mundano, el Asirio, en lo que hoy conocemos como territorio Ruso. Un imperio (Magog), que es mencionado como el que invadirà a la nación judía en el final de los tiempos pero que será vencido como le dijeron a la serpiente desde el principio (Ezequiel 38-39 y Gènesis 3:15). Por todo lo anterior, es muy seguro que, cuando los lìderes religiosos del momento, “unjan con aceite” a un “Mesìas judío” para aceptarlo como tal, èste sea más bien el “anticristo” un descendiente de l...

Descendencia del anticristo. (Parte cuatro)

    Un dato que NO podemos dejar pasar por alto es el siguiente: El pueblo judío entendía por un “Mesìas” a un descendiente de la casa de David, pues fue la promesa que Dios le hizo al rey (2ª Samuel 7:16). En otro sentido, un “Mesìas” para los judiòs implicaba e implica, NO solamente un “ser humano” que venga de la sangre del rey David, sino también que tenga que ser “ungido con aceite” por los ancianos como lo fueron David y todos sus descendientes “hasta” el cautiverio babilònico (2ª Samuel 5:3). Luego del retorno del cautiverio el pueblo ya no pudo “ungir con aceite” a ningún descendiente de David… pero lo esperaban (y lo siguen esperando). Es “esa” la razón por la cuál NO aceptaron a Jesús, porque cuando sale a luz pública no solamente no había sido “ungido con aceite” por ningún líder judío (Juan 7:15), sino encima decía venir del cielo (Juan 3:13). En otras palabras: Los judíos NO ACEPTARON NI ACEPTARÀN a un “MESÌAS” que NO sea un judío que ellos hayan visto nacer e...

Descendencia del anticristo. (Parte tres)

  Punto seis: La ùnica descendencia que se menciona de Dan fue: Husim (Gènesis 46:23). Husim, contrario a lo que se podría creer, la escritura apunta a que fue mujer, lo que se prueba en 1ª. Crònicas 8:8 siendo una de las esposas de Saharaim, descendiente de Benjamìn (verso 1), de quien engendrò dos hijos: Abitob y Elpaal (verso 11). Podrìa “posiblemente” ser la causa por la cuál la tribu de Dan desaparece de las menciones de las genealogías, pues es bien sabido que la mujer en el Antiguo Testamento no es tomada en cuenta para las herencias materiales ni espirituales. Lo vemos en el caso de Dina, hija de Jacob con Lea, sus 6 hermanos sì recibieron territorio pero ella no (Gènesis 30:21). Punto siete: Al repartir las tierras la tribu de Dan fue dividida en dos partes, la una radicò en Jope en la orilla del mediterraneo; pero la otra parte en Lais al norte de Jerusalén (Jueces 18:7-11). Lais fue más tarde conquistada por Asiria, cuyo territorio hoy conocemos como Rusia, y que, en l...

Descendencia del anticristo. (Parte dos)

    Punto tres: Cuando la tribu de Dan tomò posesión de su porción de la tierra prometida, fueron ellos los primeros en adoptar la idolatrìa, acción que tanto aborrece el Padre (Jueces 18:1 y 14-17). Punto cuatro: La tribu de Dan no es tomada en cuenta entre las doce tribus en 1ª Crònicas de los capítulos 1 al 9, ni tampoco en Apocalipsis 7:5-8. Punto cinco: Bilah, al acostarse con su hijastro no solamente cometió inmoralidad y adulterio sino cometió un acto de “traición” hacia su esposo Jacob. En otro orden de ideas,casi dos mil doscientos años después, el apóstol Juan explicó algunos puntos que NO podemos dejar pasar por alto para entender el “espíritu” y el “personaje en sì” del anticristo: 1- “Hijitos, èste es el último tiempo” (1ª Juan 2:18), recordemos que esto fue escrito hace 1,900 años (o sea casi 4 mil después de los primeros acontecimientos), y el apòstol ya estaba considerando “ese, o sea su tiempo”   como parte del tiempo del fin, podríamos asumir que e...

Descendencia del anticristo. (Parte uno)

  Raquèl, la esposa amada de Jacob, era estéril (Gènesis 30:1), y, como se acostumbraba en aquellos antiguos tiempos diò a su sierva Bilah como vientre para dar hijos a su esposo Jacob (Gènesis 30:3). De ella naciò Dan como primogènito (Gènesis 30:4). Más tarde cuando Jacob estaba por morir bendijo a sus hijos, pero, la bendición de Dan fue un tanto extraña: “Dan será serpiente junto al camino. Vìbora junto a la senda. Que muerde los talones del caballo. Y que hace caer hacia atrás al jinete” (Gènesis 49:17). Paralelamente, vemos al principio de la creación que la “serpiente” es satanàs, la cuál fue maldecida porque en adelante tratarìa de morder el talòn a los hijos de Dios (los haría caer), pero será juzgada y vencida (Gènesis 3:14-15 y Apocalipsis 20:1-2). Ahora bien: Punto uno: Dan significa “juzgar”. Punto dos: Bilah, fue la concubina (esposa) de Jacob, que se acostò con su hijastro Rubèn y la causa por la cuál èste perdió su primogenitura ( Gènesis 35:22 y 49:4 y 1ª Crònic...

Era la casa de mi Padre… no cueva de ladrones. (Parte final).

  Finalmente queremos recordar lo que en otras ocasiones se ha escrito, cuando Cristo vino “no vino a fundar una iglesia” de piedras ni mucho menos de piedras preciosas. No vino a fundar “una nueva sinagoga”. Vino a predicar “en la entrada de los cementerios” (Lucas 7:11-18). “En los montes” (Mateo 5 al 7). Y “en casas particulares” (Lucas 5:19). NO escogiò a sus seguidores de ningún templo ni de ninguna sinagoga sino en el campo de trabajo (Marcos 1:16-17). Cuando el Espìritu Santo descendió de los cielos para llenar el espíritu de los hombres “casualmente” ninguno de los que estaban en el templo, ni en la casa del sanedrín (los sabios entre los religiosos), ni en las sinagogas lo recibieron. Únicamente lo recibieron los que estaban en el aposento alto, en una “casa particular”. ¡Què más pruebas necesitamos tener!   Y, finalmente vemos: “Què quien quite o agregue algo a la palabra de Dios… será desechado” (Deuteronomio 4:2 y Apocalipsis 22:19). Pregunta final: ¿Si Jehovà ...

Era la casa de mi Padre… no cueva de ladrones. (Parte cuatro).

    ¿Què es lo que le da vida al templo? ¿Què es lo que le da vida al ser humano espiritualmente hablando? Primeramente la presencia de Cristo en un corazón (Juan 3:16-19), y que la gloria de Dios se refleje en ese templo. Y esa gloria se refleja con la unciòn del Espìritu Santo (Juan 16:13-15). Cuando Dios está molesto por algo o con alguien entre su pueblo, “aparta” Su gloria. Veamos: “Sansòn perdió toda su fuerza y dominio cuando el Espìritu de Dios se apartò de él” (Jueces 16:20). Saùl era atormentado por un espíritu malo, porque el Espìritu de Jehovà se había aparado de él (1ª Samuel 16:14). La escritura nos muestra què por la rebelión, el engaño, y la prostitución del liderazgo de Israel Jehovà se apartò de su pueblo y lo enviò en cautiverio a Babilonia (Ezequiel 13:1-9). Entendamos: El templo de Dios, la casa de Dios, la morada de Dios NO SON 4 PAREDES FASTUOSAMENTE DECORADAS… somos NOSOTROS, los que hemos recibido a Cristo en nuestros corazones (1ª Corintios 3:...