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Mostrando las entradas de junio, 2024

Fàcil se dice: Una corona de espinas.

    “Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas” (Mateo 27:29 y Juan 19:2). Se dice y se lee tan fácil, pero no hemos comprendido dos significados de la misma. Uno, “eran muchas” espinas, què según la costumbre romana medìan entre una, y una y media pulgadas. Por lo que atravesaban no solamente la piel sino quedaban ensartadas en carne. Y, dos, no eran unas cuantas sino muchas, por eso explica el apóstol Juan: “entretejieron”. Todo esto, era parte de la crucifixión de Cristo, no de cualquier mundano, y viene al caso porque Cristo nos dijo: “Si quieres ser mi discípulo, toma tu cruz (ser crucificado) y entonces sígueme” (Mateo 16:21-27). Así la situación, si nos decimos “cristianos” hemos de entender que también tendremos que sufrir las espinas de la corona, y dichas espinas son cada situación que nosotros vemos como “mala o desagradable” en nuestras caminatas, y que, parecieran penetrar e incrustarse en nuestra carne, y que debiéramos entender que nos son nece...

Inutilizados por falta de energía.

    Debido a la entrada de un frente lluvioso en Guatemala cayeron muchos árboles en distintas partes de la ciudad, por lo que 25 zonas al menos, nos quedamos sin energía, y algunos, como nosotros pasamos 28 horas sin luz. Al estar sin energía, también nos quedamos sin agua; las carreteras estaban intransitables, y por lo tanto, quedamos incomunicados totalmente. En lo espiritual, nos puede llegar a suceder lo mismo, pues la única fuente de energía que tenemos es Dios Padre (Salmo 24:1-2). Un ciclòn de maldad nos rodea; una relación alejada de Dios nos enamora; y así, perdemos la única fuente de energía espiritual que podemos tener. Bien dice la escritura: “Acerquèmonos confiadamente al trono de misericordia, para recibir el OPORTUNO socorro” (Hebreos 4:16). No temamos acercarnos a Dios, a pesar de cualquier pecado que hayamos cometido, para eso murió el Cristo, para abrirnos las puertas del Lugar Santo.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  

El costo de romper las reglas.

    En el atletismo mundial existen competencias de pista, entre ellas, una llamada de relevos. En dichas competencias existen ciertas normas como por ejemplo que no se puede salir del carril asignado; que hay cierto número de metros para poder pasar el “testigo o estafeta” al siguiente competidor del grupo; que el “testigo o estafeta” no puede caer al suelo, etc. Pero, lo que queremos enfatizar aquí es el hecho que si se rompe alguna de las reglas establecidas hay una penalización. En lo espiritual el Señor nos ha dejado un camino o una carrera a seguir a cada uno de sus hijos, y para ello, ha establecido ciertas normas o reglas que debemos cumplir (Deuteronomio 28:15-68). Si las rompemos, tendremos consecuencias que pagar. Esto, repetimos, es solamente para SU pueblo, por ello vemos que en el mundo, hay personas que viven rompiendo las leyes que nos fueron impuestas y no tienen consecuencias, pero, entendamos algo, aunque las cumplieran ellos no tendrían un galardón como...

Una actividad muy costosa.

    Era el cumpleaños de Herodes, y, Herodìas, su esposa, muy dolida porque Juan el Bautista la señaló públicamente por ese matrimonio por conveniencia con el hermano de su antiguo esposo Felipe (Marcos 6:17). Decide tomar venganza del Bautista, así que le pide a su hija Salomè que dance como nunca en la fiesta, pues el rey acostumbra conceder un deseo a quien le agrade en su onomàstico. Así las cosas, Salomè se prepara y agradando al rey, cuando es cuestionada acerca de lo que quiere, responde: “La cabeza del Bautista en una bandeja de plata, ahora mismo” (Marcos 6:21-26). Para algunos en la fiesta fue tan sólo una danza; para Salomè, una satisfacción agradar al rey; pero, para Herodìas, la venganza perfecta según su criterio, aunque con consecuencias eternas para ella. Quizàs una lección que podemos tomar de èsta historia es el hecho que tenemos en ocasiones la oportunidad perfecta de tomar justicia por nuestras propias manos, pero eso no significa que sea la solución id...

La arrogancia de Caifàs.

    Cristo está “revolucionando” al pueblo y “convulsionando” a los religiosos, así la situación, los religiosos hacen un complot en su contra. Y es nada menos y nada más que el principal de ellos (Caifàs), quien dicta la sentencia: “ Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada;   ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca” (Juan 11:49-50). Con razón Cristo les dijo: “Sepulcros blanqueados, que por fuera se ven hermosos, pero por dentro están llenos de huesos muertos y de toda inmundicia” (Mateo 23:27). ¡Eso fue hace dos mil años!, pero no creamos que eso ya terminò. HOY, hay muchos que con la misma arrogancia de Caifàs, porque están en un lugar de privilegio, nos sentencian a quienes no pensamos como ellos ni los seguimos. Y HOY, al igual que hace dos mil años otra vez veremos persecuciòn de esos “sepulcros blanqueados vestidos de etiqueta”, pero cuando abren su boca so...

Al tercer día.

    El primer día, según el evangelio del apóstol Juan, Juan el Bautista da testimonio que el Hijo de Dios estarà entre nosotros (Juan 1:1-12). Nos deja claro que él (Juan el Bautista) NO es el Hijo sino tan sólo quien le prepara el camino como estaba escrito (Juan 1:20 e Isaìas 40:3). El segundo día, el Cordero de Dios se presenta para ser manifestado (Juan 1:29 y 31). Y, para el tercer día, el Hijo es reconocido por quienes ven Su luz (Juan 1:35-51).   Nos dice la palabra de Dios por medio de otro apóstol testigo ocular de los hechos: “ Pero, amados, no ignoréis esto: que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día” (2ª Pedro 3:8). Si tomamos èste verso literal, hemos de recordar que Dios hizo la tierra y su plenitud en 6 dìas (Gènesis 1 completo). Si hacemos un estudio de las edades con respecto a la historia de los personajes y hechos bíblicos conocidos, concluiremos que la humanidad como la conocemos hoy lleva 6000 años aproximados sobre la tier...

Prepàrenlos.

  Israel, el reino del sur, es tomado cautivo por el reino babilònico de Nabucodonosor en el año 586 A.C. Hay una anècdota aquí en esta historia que ha pasado desapercibida, y por lo tanto, es algo “importantìsimo” que NO nos han enseñano, y es el hecho que el rey de Israel en Jerusalèn en ese momento era Joacìn, (Joaquìn o Sedequìas, 2ª Reyes 24:17 y 2ª Crònicas 36:11), y era descendiente directo del rey David, cuando regresaron del cautiverio NADIE de la casa de David volvió a reinar Israel, por eso los judíos en su momento NO reconocieron al Cristo, porque él venìa, según sus palabras, del cielo no de David que era la promesa (1ª Reyes 9:5). Pero, volviendo al punto, Nabucodonosor, reconoce que entre los judíos hay personas “jóvenes” muy preparadas y de buenas costumbres, sanos y a los cuales se les puede sacar mucho provecho (Daniel 1:4), sin embargo, para poder hacer un excelente trabajo, a pesar que reconoció que eran bien preparados, los manda a preparar más aún, pero en...

De nada sirve… si está vacío.

  Necesitábamos sacar unas copias de estudios pero no pudimos porque tenìamos un cartucho de tinta… que estaba vacío. Tuvimos invitados y querìamos ofrecerles unas tazas con chocolate… pero la caja estaba vacìa. Si, tenìamos un cartucho, tenìamos una caja de chocolate y hasta tenìamos buenas intenciones pero de nada nos servían porque estaban vacìos. Lo mismo nos sucede en lo espiritual, podemos tener muy buenas intenciones, pero si estamos vacíos entonces no servimos de nada (Daniel 1:4). Cristo les dijo a los “religiosos”: “Sepulcros blanqueados”; “Hacèis grandes oraciones para que la gente los mire, pero por dentro estàs vacíos” (Mateo 23 completo). Procuremos, si nos decimos creyentes, llenarnos cada día con su palabra, en su presencia, compartiendo sus enseñanzas con otras personas que lo hagan no por intereses personales, sino por un amor genuino y honesto delante de Dios. Y eso, es fácil de detectarlo: “De gracia recibisteis… dad de gracia, no por dinero”. El que entendió,...

Empezò a suceder.

  ¿Eres tú el que había de venir o esperamos a otro?   Pregunta que Juan el Bautista con todas las pruebas que tenía, envìa hacer a Jesùs por medio de dos de sus discìpulos. Y la respuesta es no sólo contundente sino bíblica, lo que convence a Juan y confirma que TODO HA COMENZADO A SUCEDER, el tiempo había llegado, pues la respuesta es: “ Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.   1- Los ciegos ven; 2- Los cojos andan; 3- Los leprosos son limpiados; 4- Los sordos oyen; 5- Los muertos son resucitados, y 6- A los pobres es anunciado el evangelio (Mateo 11:4-5 e Isaìas 61:1). Ninguno, que no fuera el Hijo de Dios venido del cielo y ofrecido en las profecías, podía cumplir esas condiciones. Por eso precisamente Juan el Bautista supo que todo estaba comenzando a suceder, que el tiempo había llegado. Pero muchos, especialmente los religiosos, seguirían esperando porque no veìan espiritualmente. Hoy, tenemos muchas señales que todo está comenzando a suceder (Ma...

Si hubieran más Nehemìas hoy.

  Corrìan el quinto siglo antes de Cristo, la tierra de Israel estaba vacìa por el exilio babilònico y por el poderìa del Imperio Persa (445 ac). Pero hubo un hombre, bien remunerado en su trabajo en la corte del rey Ciro, que “renuncia” a su posición, a su salario y a su buena vida, para ir, y por amor, reconstruir el muro y la ciudad de sus ancestros (Nehemìas 1:11). Y, gracias a la labor y empatìa de èste hombre, el pueblo de Dios logra tener otra vez su tierra, su templo y sobre todo, poder cumplir su ley (capítulo 8 completo). Hoy, en día, vemos ministerios por casualidad… o sea, ministros que llegan por oportunidad al liderazgo; vemos ministerios por causalidad… o sea, que por una causa inesperada llegan al liderazgo; pero vemos otros que son ministerios como los de Cristo, por sangre. ¿Què significa eso? Pues que son liderazgos entregados por Dios, a personas que han sido probadas, aprobadas y ungidas por El. ¡Esos son los ministerios que proclaman la verdad del evangelio!...

Es fácil reconocer a un hombre de Dios.

    Viviendo en los tiempos en los cuales vemos maldad, corrupción, inmoralidad, engaño, mentira y malas intenciones de casi todos los hombres, lastimosamente como dijo el rey Salomòn: “Dentro y fuera de la congregación” (Proverbios 5:14). Nos es muy difícil reconocer a un verdadero hombre de Dios, pero, Cristo dijo: “Por sus frutos los reconoceréis” (Mateo 7:16). Así, vemos ese principio como verdadero desde la antigüedad, pues hubo, por ejemplo, una gran hambruna en la tierra en tiempos del profeta Eliseo, y el profeta ora por el aceite de la viuda de Sunem y èste sobreabunda (2ª Reyes 4:38). Luego lo vemos orar por el pan de la primicias que lleva su siervo Giezi para repartir entre cien hombres, y èste sobreabunda, a tal grado que el profeta anticipa… “comerán y sobrarà” (2ª Reyes 4:43-44). ¡Esa es una señal inequívoca de un hombre de Dios!, cuando habiendo compartido o repartido algo hay un testimonio de abundancia.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa....

La calafateò por dentro y por fuera.

    Dios, hastiado de la depravaciòn y corrupciòn del hombre decide aniquilarlo, pero antes, viendo a un hombre justo ante sus ojos le dice: “Construye un arca de madera, y la “calafatearàs”   (cerrar, tapar, curar) por dentro y por fuera para que no se hunda, y así fue como Noè y su familia salvaron sus vidas durante el Diluvio (Gènesis 6:14).   Más adelante vemos, tiempos difíciles, tan difíciles que faraón había mandado asesinar a todos los recién nacidos de Israel por temor a que habían crecido en número y peligrara su reino. Pero Dios dirige a una madre hebrea a que escondiera a su hijo en una cesta “calafateada” para evitar que se hundiera en el Nilo, lo cuál salvò al niño (Moisès) (Éxodo 2:3). ¿Què lección nos traen estos dos ejemplos?   Hoy, estamos viviendo tiempos difíciles, tan difíciles que “faraones” que se creen dueños del mundo están asesinando niños “no na tos”; y, la corrupción y la degeneración atacan nuestras vidas y cuerpos espirituales… ...

No ha faltado ni una de ellas.

    Quienes hemos caminado con el Señor por varios años, hemos tenido tarde o temprano alguna promesa de parte de Dios para nuestras vidas, algunos han recibido grandes promesas y otros menos pero todos las hemos recibido. Cristo dijo en una ocasión a sus discípulos: “Lo que yo hago vosotros no lo entendèis ahora, pero lo entenderéis mañana” (Juan 13:7). Josuè cuando estaba por entregar su alma al creador dijo a las doce tribus: “Reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehovà vuestro Dios había dicho de vosotros” (Josuè 23:14). Esa misma esperanza debemos tener los creyentes. Las palabras que hemos recibido de Dios aunque no las entendamos hoy, las entenderemos mañana; y aunque no se cumplan en ocho días, diez meses, o cinco años… no quiere decir que no se vayan a cumplir, siempre y cuando perseveremos en sus caminos (Josuè 23:16). Selah.   Señor: Danos un honesto celo por tu...

Siempre ha existido ese sentimiento de culpa.

    Jacob, el patriarca hijo de Isaac y nieto de Abraham, tuvo prácticamente cuatro esposas con quienes procreo doce hijos, uno de ellos fue Josè, su preferido (Gènesis 37:3). Para desdicha de Josè, ese favoritismo de su padre le causò la envidia de sus hermanos al extremo que lo querìan asesinar, pero, intercediendo Rubèn y Judà por él, solamente lo vendieron a comerciantes ismaelitas de Egipto. Que Josè tuvo el favor de Dios mientras estuvo en casa de Potifar (Gènesis 39:2); que luego estuvo preso por no caer en inmoralidad (Gènesis 39:20); y cómo interpretó los sueños del copero y el panadero del rey (Gènesis 40:7-14), hoy, no es tan importante como otra lección que recibimos de esa historia. Años después, vino una hambruna, y los hermanos de Josè tuvieron què presentarse ante él (sin reconocerlo) para pedir favor de alimentos. La historia nos enseña que cuando ellos se sienten muy angustiados reflexionan en que TODO eso les está sucediendo por lo que le hicieron a su h...