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Mostrando las entradas de febrero, 2024

El peligro de un milagro.

    ¿Cuàntos y cuàntas veces hemos estado en situaciones en las que decimos: “Solamente un milagro nos saca de èsta”. En muchas ocasiones el Señor se apiada de nosotros y lo hace, cómo, no sabemos ni entendemos pero lo hace. Ahora bien, el peligro de un milagro está en la falta de gratitud o el olvido de la situación de la cuál el Señor nos sacò. Veamos: Nos narra la escritura que eran 10 los leprosos que encontraron a Jesús a la entrada de Galilea cuando él venìa de Samaria (Lucas 17:11-19). Todos clamaron por su sanaciòn, y todos fueron sanados. Pero sólo uno tuvo la virtud suficiente para volver y dar las gracias (Lucas 17:17-19). Eso nos pasa también a nosotros. Olvidamos los milagros que el Señor nos ha hecho en el pasado, y eso, es mucho más delicado delante de sus ojos, que quizás aquèl ladròn de la cruz que no quiso recibir su salvación como el otro (Lucas 23:42). Meditemos.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Las 5 vìrgenes prudentes.

    Prudencia: “Ser sensato, tener buen juicio”. Las escrituras nos narran que había 10 vìrgenes esperando al esposo. Lo esperaban a tal grado que tenían conocimiento del día, más no así de la hora (Mateo 25:1 y 6). Sin embargo, èsta historia nos revela que mucho podremos conocer acerca de un acontecimiento, pero la “insensatez y el mal juicio” nos pueden llegar a hacer perdernos el evento (Mateo 25:2-3). Mucho, a los creyentes de tres o cuatro décadas ya, se nos ha enseñado o hemos estudiado acerca de la venida de Nuestro Señor Jesucristo, pero, es evidente en muchos de nosotros que hemos perdido las señales y el tiempo… creyendo que el esposo se tarde (Mateo 25:5). Una virgen “prudente” es aquella que sus planes NO están a largo plazo porque no hay razón para ello... si pronto ya no estarà. El relato no nos implica en ningún momento que las vírgenes prudentes se queden aquí, es al contrario, mientras las insensatas iban (se fueron, se alejaron, no estaban) el esposo vino...

Lo sentimos… ya no hay entradas.

    Para el “Super Bowl 2024… En plataformas de venta en línea como VividSeats, GameTime o SeatGeek las entradas más baratas se vendìan por 6,830 dòlares, y los billetes VIP por 59 mil dólares a noventa minutos del comienzo del partido. Sì, así como se escucha de grotesco hasta casi 60 mil dólares una butaca para poder ver un partido. Y, aún así, llegó el momento que corrìa la voz: ¡Ya no hay entradas!   El Señor dijo: “Venid a mì todos los que estàis trabajados y cansados que yo os harè descansar” (Mateo 11:28-30), y, a pesar de estar trabajados y cansados la gran mayoría de personas no vienen a Cristo. Pronto, pero muy pronto viviremos una” gran tribulación” luego de la cuál las puertas del cielo serán cerradas, las entradas son gratis, pero llegarà el día en que como para los días de Noè… Dios mismo cerrarà la puerta y nadie podrá entrar (Gènesis 7:16 y Mateo 24:37-39). Y así como para èste juego de fut… Pronto escucharemos un grito agònico que dirà: ¡Lo sent...

Escuchen o dejen de escuchar.

    El Señor le dijo a Ezequiel: “Hijo mìo, te envió a hablarles a los hijos de Israel, gentes rebeldes” (Ezequiel 2:3). “Les hablaràs, escuchen o dejen de escuchar” (Ezequiel 2:7). Hoy, como hace 2,700 años Dios está mandando a otros “Ezequieles” a apercibir al pueblo de Dios que tiempos difíciles vienen, pero al igual que hace 27 siglos esas palabras están cayendo en corazones rebeldes, egoístas y sobre todo afanados, que no quieren escuchar las advertencias de Dios. Hoy, casi en todos los rincones del mundo se escucha la palabra de Dios. Hoy, en las grandes medianas o pequeñas ciudades tenemos radios cristianas, institutos cristianos, iglesias cristianas, pero, no todos estamos siendo capacitados para escuchar y practicar la palabra de Dios dada para estos tiempos (Daniel 12:1). Bien le dijeron al apóstol en tono irònico: “Pablo, las muchas letras te están volviendo loco” (Hechos 26:24). Que no seamos de esos que se llenan de letras, que inflan el pecho cuando dicen: “Y...

Los dones espirituales.

  El Señor nos explica por medio del apóstol Pablo: “No quiero, que ignorèis acerca de los dones espirituales (1ª Corintios 12:1). Es decir, todos hemos recibido algún don o talento de parte de Dios. Pero de la misma forma que Dios no quiere que ignoremos el don o el talento del vecino, menos quiere que ignoremos el propio. La mejor prueba es la paràbola de los talentos (Mateo 25:15). En donde lo importante que queremos resaltar hoy es esto: “Fueron repartidos conforme a la CAPACIDAD de cada uno”. Hoy, más que nunca esa porción nos debiera hacer eco, pues hemos sido instruidos para un tiempo difícil que está por llegar: “La gran tribulación”. Preguntamos: ¿Si en tiempos normales, alguien enterrò su don o talento, què podremos esperar para el tiempo tan difícil que se nos viene? Si ahora, en tiempos de relativa paz: No tomamos el café… porque no está a la temperatura que nos gusta; no tomamos el cereal… porque ese no es nuestro favorito; no comemos esto o lo otro… porque tiene gra...

La angustia del profeta al saber que el tiempo se acaba.

    Imaginemos èsta escena: Usted está en un mirador viendo que la ciudad que está a sus pies está en llamas, y mira venir un grupo de personas bajando de la montaña sin saber lo que sucede abajo. Usted les avisa no entren a la ciudad porque sufrirán daño, pero ellos no quieren hacerle caso. Estàn tan ilusionados con ir de compra; con ir al parque de diversiones; por conocer lo que tanto les han dicho que es alegre y divertido… que NO le quieren escuchar. Los minutos y los metros pasan, ellos cada vez están más cerca de sufrir el daño… y usted solamente ve que el tiempo se les acaba. ¡Triste y terrible escenario! Pues bien, así se sintieron los profetas en la antigüedad cuando avisaron de los males que venían, y así se sentirán hoy los profetas verdaderos cuando nos avisen del mal que inminentemente viene. Mientras falso maestros, falsos profetas, y falsas doctrinas nos inundan diciendo: ¡Este es el año bueno! ¡Este es su momento hermano! ¡Ahora es el tiempo de paz, de pod...

Irrevocables

    Irrevocable: “Que no se puede quitar o anular”. Dios ha dado a cada persona un cuerpo, con el cuál nos identificamos; un alma, con la cuál razonamos lo material; y, un espíritu, con el cuál razonamos lo espiritual (Gènesis 1:26-27 y 2:7). Ahora bien, además de crear al hombre en esa forma tridimensional, él también le otorgò “dones o talentos” a cada uno, ENTENDAMOS, a cada uno, o sea… a todos. A algunos les diò varios a otros nos diò solamente uno, pero todos recibimos. Y, tenemos que entender que nos los diò para bendecir a otros no para bendecirnos a nosotros mismos egoístamente (Mateo 22:36-37). Otra situación que no podemos pasar por alto es la siguiente: “Los dones y talentos que nos diò son IRREVOCABLES, es decir que no nos los va a quitar ni anular él, mucho menos un ser humano (Romanos 11:29). Sin embargo, si no los utilizamos bien o no lo hacemos, entonces es como si los estuviéramos enterrando nos dice él mismo (Mateo 25:14-30). Y, por eso, sì seremos juzgad...

Al igual que en la primera vez. (Parte final)

    “El profeta Daniel dijo que en la época precedente a la Segunda Venida habrìa también señales, veamos: 1- Un período de angustia como nunca antes lo ha habido sobre la tierra” (Daniel 12:1 y Mateo 24:21 y Marcos 13:19). 2- Aparecerà en escena un personaje malvado y poderoso: “Salió un cuerno pequeño, que creció mucho al sur, y al oriente” (Daniel 8:9 y Mateo 24:15). “tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. 3- Muchos correrán de aquí para allá” (Daniel 12:4a). 4- La ciencia dejarà atrás al ser humano (Daniel 12:4b). 5- “Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá” (Daniel 12:10). 6- Muchos serán salvos y buscaràn la justicia y la protección de Dios, pero la gran mayoría será injusta y cometerà injusticia tras injusticia (Apocalipsis 22:11). 7- Muchas otras señales habrá, como los cielos oscurecidos, terremotos, pestes, guerras y rumores de guerr...

Al igual que en la primera vez. (Parte uno)

  “Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo” (Hechos 1:11). Palabras dichas por dos ángeles que se presentaron delante de los apóstoles el día que Cristo ascendió a los cielos. Esto nos prueba dos situaciones: La primera, que Cristo sì vino al mundo; y la segunda, que regresarà. Ahora veamos: Habìan profetizadas muchas señales que el Cristo vendría a la tierra, y cómo vendría para poder ser identificado. Veamos algunas: Nacerìa de la tribu de Judà (Gènesis 49:10 y Lucas 3:33). En Belèn de Judea (Miqueas 5:1 y Mateo 2:1). Del vientre de una mujer virgen (Isaìas 7:14 y Mateo 1:18). Que en su tiempo habría una matanza masiva de niños (Jeremìas 31:15 y Mateo 2:16). Que tendría que huir a Egipto para salvar su vida (Osea 11:1 y Mateo 2:14). Que los suyos no le recibirían o reconocerìan como el Mesìas (Isaìas 53:3 y Juan 1:11). Que sería recibido con palmas (Zacarìas 9:...

Por què esas profecías sì se cumplieron o se cumplirán.

    ¿Por què consideramos profetas a personas como Isaìas, Ezequiel, Jeremìas, Daniel, Zacarìas, etc.? Porque sus predicciones SI se cumplieron. Y, ¿Por què se cumplieron o se cumplirán? Las escrituras nos lo muestran: “Pero Jehovà les dijo” Los profetas antiguos fueron creìbles, porque hablaron “de parte de Dios” no por parte propia (Deuteronomio 18:22). Por ello, hoy en día, casi todos los que se dicen profetas en las congregaciones NO lo son. Pues profetizan, conociendo el trasfondo de los problemas de la congregación, entonces hablan a conveniencia personal no a conveniencia del corazón y planes de Dios. Ejemplo claro: Hace dos o tres años tuvimos una pandemia, preguntamos: ¿Quièn de los llamados profetas lo anunció? ¿Quièn de los llamados profetas diò consejos para palearla? En lo personal no hemos sabido de ninguno…. y entonces?. Dice la palabra que cuando el profeta es verdadero, la palabra se cumple; pero lo triste es que también dice que del profeta que habla en n...

El tiempo vuela… y las sillas se están quedando vacìas.

    “Todo tiene un tiempo en la vida” dijo el gran sabio (Eclesiastés 3:1). Llega el tiempo de nacer, y, salvo cuando hay gemelos, trillizos, etc se nace sólo. Luego el tiempo de la niñez, en donde abundan las compañías. Le sigue el tiempo de la adolescencia, también rodeada de relativa abundancia de compañía. Sigue el enamoramiento y la boda, y se inicia al menos con la menor compañía, la pareja. Vienen los hijos que repiten la caminata de uno, hasta que llega el momento del enamoramiento y la boda del primero y del último también, lo que nos hace quedar nuevamente solos. ¡Sì, todo tiene su tiempo en èsta vida!.   En la familia, con tanto afán y tanta necesidad cuando uno siente el tiempo volò y esa soledad llega sin casi darnos cuenta. Bien lo dijo el gran sabio: “Hay tiempo para llorar y tiempo para reír” (Eclesiastès 3:4). Bien haríamos en disfrutar más los tiempos de risas y alegrìas pues el tiempo vuela… y cada día hay más sillas vacìas en el hogar, y terminamos...

Escuchando lamentos.

    Todos admiramos las acciones de los profetas, hasta quizás hemos anhelado ser como uno de ellos. Pero, pocas veces nos detenemos a pensar en la vida solitaria y complicada que realmente tuvieron por amar a Dios incondicionalmente. Como ejemplos: Pasur (un sacerdote) mandò azotar a Jeremìas y lo puso en un cepo por profetizar palabra de Jehovà (Jeremìas 20:1-2). Elias fue perseguido por la reina Jezabel por profetizar palabra de Jehovà (1ª Reyes 19:2). Muy distintas actitudes a las de algunos hoy en día, que tienen en mente dedicarse a los negocios de Dios pero para sacarle provecho económico, privilegios o elogios. Bien dijo Cristo de ellos: “ Hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres y que los llamen: Rabí, Rabí” (Mateo 23:5-7). Bien, volviendo al punto, los profetas escuchaban reproches, lamentos, quejas, penas, angustias, etc. del pueblo… y hasta de los religiosos, pero ellos tenían un privilegio que ninguno tenía: “Sus lamentos personales los escuchaba ...

La solitaria vida del apóstol Juan.

    Según vemos en los evangelios, Juan y Santiago su hermano (Hijos de Zebedeo y Salomè) (Mateo 10:2 y 20:20). Fueron de los primeros discípulos de Jesús (Mateo 4:21). Ambos hermanos eran impulsivos, por ello Jesús les llamó “Boanerges o hijos del trueno” (Marcos 3:17). Juan fue el apóstol más longevo de todos los discípulos y el último en morir (en Patmos cerca del año 95; Apocalipsis 1:9). Fue un escritor muy prolìfero pues no solamente escribió un evangelio, tres epístolas sino también el hermoso libro de Apocalipsis. Contrario a lo que uno supone como lógica, el apóstol realizó todos sus escritos siendo ya mayor, cerca de los años 85 y 90, cuando ya todos los demás discípulos habían fallecido, por ello la diferencia con los otros tres evangelios (Mateo, Marcos y Lucas, llamados “sinòpticos”, porque estos describen lo que están viendo; “sin” significa “junto” y “optico” “vista”), mientras que el apóstol Juan escribe años después. Fue llamado el apóstol amado, porque ll...

A mì me lo hicisteis.

    Hace unos días nos juntamos con un amigo a tomar café, y nos contaba una anècdota. Una noche sintió una profunda sensación de sobar la espalda de su esposa mientras oraba por ella, y en cuanto lo inició a hacer, en su interior escuchò una voz que le decía: “No la estàs agradando a ella… sino a mì”. Vino a nuestra mente, al igual que a él, el verso que Jesús les mencionò a sus discípulos cuando les dijo: “Lo que hagáis al más pequeño de mis hermanos… a mì me lo hacéis” (Mateo 25:31-46). Què lección tan hermosa nos compartió èste hermano, pues ciertamente nunca, en términos generales, dejamos de amar a nuestra pareja, pero, no hemos logrado entender a plenitud la bendición que es el tenerla. Quienes hemos perdida a una, entendemos mejor lo que significa un lecho vaciò o friò; esa incapacidad incomprensible de no poder abrazar al ser amado no pudiendo volver el tiempo atràs. Bien haríamos, quienes aún tenemos pareja, en apreciarla. Pues defectos tiene… pero nosotros tambi...

No todos son capaces de recibir esto…

    Cristo baja de Galilea a las orillas del Jordàn en Judea, y a pesar de un viaje no corto a pie, “multitudes” le seguían nos narra la escritura (Mateo 19:1-2). Entre esa multitud iban fariseos que en un momento dado le preguntan: ¿Es lìcito al hombre repudiar a su mujer cualquiera sea la causa? (Mateo 19:3). Y Cristo les responde: “Al principio, Dios los hizo varón y hembra; y por èsta razón el hombre dejarà padre y madre, se unirán y serán una sola carne” (Mateo 19:4-5). Y cualquiera que la repudie, salvo por causa de fornicación (adulterio), adultera. Y luego agregó: “No todos son capaces de recibir esto” (Mateo 19:11). Ciertamente èsta expresión la dijo para èsta ocasión específica, pero la historia y la experiencia nos muestran que la frase aplica para cualquier principio bìblico o lección espiritual. El Señor no a cualquiera le da secretos, intimidades o cargas, por una sencilla razón: “El precio a pagar es muy alto, y no todos están dispuestos a pagarlo”. Acaso lo...

Dios Padre… el proveedor.

    “Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19). Entre las frustraciones más grandes que el ser humano podemos llegar a tener, está la de ser utilizados por otros solamente para cubrir necesidades. Què triste es dar y dar y dar… y recibir poco o no recibir nada a cambio (y no es que la gente de por interés, sino estamos hablando de simple gratitud y empatìa) . Sin embargo, nosotros cometemos esa injusticia constantemente con nuestro Padre celestial. Nos diò la oportunidad de vivir; nos da en la gran mayoría de casos una familia; salud, un empleo, etc. Y nosotros le buscamos solamente cuando nos hace falta algo, casi nunca para compartir tiempo con él o para él. La historia nos muestra que las personas que sì lo han hecho, han trascendido. ¡Ojalà y en un momento no muy lejano reflexionemos! Pues si a nosotros nos molesta ser utilizados… cuànto más le dolerà a Nuestro Padre Celestial. Selah. Señor: ...