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Mostrando las entradas de marzo, 2023

El problema no era el pueblo, eran los religiosos.

    Cuando Cristo caminò entre los hombres para traer SU doctrina, SU evangelio, una doctrina y un evangelio que le había sido dado no por hombre alguno sino directamente de Dios Padre (Juan 7:16), no fue bien recibo en èste mundo por los religiosos (Mateo 12:24), pero sì por el pueblo (Mateo 14:21). Es quizás por esa negativa de los religiosos de recibir a Cristo, que cuando resucitò ya en gloria nunca quiso visitar el templo, ni las sinagogas, ni se le apareció a religioso alguno, sino solamente a quienes le recibieron, estuvieran estos en el campo (Lucas 24:13); en el mar (Juan 21:1); en sus casas o en el aposento alto (Juan 20:26). Dios Padre sabìa que su Hijo no iba a ser bien recibido por un pueblo “religioso” pero sì por un pueblo “necesitado” (Ezequiel 34:1-12 y Juan 1:11). Por ello fue què Cristo dijo: “También tengo otro rebaño que no es de èste redil” (Juan 10:16). Ese redil, esas otras ovejas, son los judíos NO religiosos y somos nosotros los “gentiles”. ...

Generalmente no es creìble.

    La sociedad laica en general ha determinado ciertas normas de vida, ya no digamos la sociedad religiosa, quien hace “girar y obliga” vivir la vida de todos “alrededor” de dichas normas. Y, cuando alguien las rompe, entonces entra en la categoría de necio, de orgulloso, de engreido, o peor aún… de rebelde. Bueno, pues dentro de èste cìrculo religioso, hace dos mil años vino alguien que no respetò el día de reposo (Lucas 10:10-13); no se lavaba las manos para comer (Mateo 15:2); se sentaba a la mesa a comer con prostitutas y pecadores (Marcos 2:16); es más, su falta más grave era decir que era el Hijo de Dios (Juan 5:19). Pues bien, ese personaje que vino a romper todos los “paradigmas, costumbres, ritos, tradiciones y normas de la época, era nada más ni nada menos que un “llanero solitario” llamado Cristo el Hijo de Dios. Profetizado por siglos, y anunciado en ese momento por su pregonero de justicia, Juan el Bautista (Malaquìas 4:1 y Juan 1:20 con 1:23). Hoy, nuevament...

El resultado de las pruebas.

    El rey Nabucodonosor es engañado por sus súbditos por celos y envidias contra Daniel y sus amigos (Daniel 3:12). Lleno de ira, el rey decide castigar a los tres varones judíos por no seguir sus instrucciones (adorar a sus dioses y sus imàgenes Daniel 3:12). Por dicho motivo, tanto Daniel como sus compañeros son echados a un horno de fuego (Daniel 3:21). Estando Dios de parte de estos tres varones fieles, nos narra la historia que al salir de la prueba estos iban: 1- Sin que el fuego los hubiera tocado; 2- Ni sus cabellos se habían quemado; 3- Sus ropas estaban intactas, y 4- Ni siquiera tenían olor a fuego o humo (Daniel 3:27). Esto aún nos sucede a los creyentes cuando las tribulaciones vienen a nosotros, y hasta cuando las tribulaciones son provocadas por nosotros mismos, pero estamos luchando por ser fieles delante de Dios. Esto nos lo explica el apóstol Pablo (2ª Timoteo 2:15). Todo creyente es probado en algún momento de su caminata, de entrada, a media caminata, ...

Dios ha mostrado a faraón lo que va hacer.

    Faraòn de Egipto tiene un sueño, dicho sueño sus adivinadores no tienen la capacidad de interpretarlo, así la situación, el copero de faraón se recuerda de Josè y sus dones, y por consejo de él, Josè es sacado de la cárcel para dicha misión (Gènesis 41:14). Josè, inmediatamente que escucha el sueño recibe del cielo la interpretación, él mismo lo explica (Gènesis 41:16 y 25). El significado del sueño es también para nuestros días, y debemos aprender de ello, veamos: “primero vino abundancia (verso 29); luego, al suceder dos veces el sueño, significa que es verdadero (verso 32). Inmediatamente vienen los consejos: Buscar a un hombre sabio y prudente como consejero (verso 34); y junten y guarden (verso 35). Resultado: Los que estaban cerca de Josè NO padecieron hambre (verso 36). Hoy, pocas son las voces que nos están anunciando otra vez tiempos de vacas flacas y espigas abusivas, y muchos menos los que nos aconsejan con sabiduría a juntar y guardar. ¿Seremos nosotros de ...

Esclavos de Jesucristo.

  En la antigüedad cuando no habían leyes que defendieran a los seres humanos que estaban en desventaja económica, material o bèlica, y un pueblo o una nación invadìa a otra, inmediatamente la sojuzgaba haciéndola perder todos sus derechos, en otras palabras los volvìan sus esclavos (vea en wilkipedia, esclavitud). En el tiempo en que nuestro Señor Jesucristo hizo su aparición en el mundo hace dos mil años, el pueblo judío sabìa “exactamente” el significado y las consecuencias de esa situación. Fue por ello, que cuando el apóstol Pablo (Saulo de Tarso) les enseñò en la epístola a los Gàlatas 5:1: “No se sometan al yugo de la esclavitud del pecado”, ellos comprendìan perfectamente el significado, pues sabìan perfectamente que un esclavo “tiene” que hacer lo que su amo le indica de lo contrario sufrirà un castigo. Es por ello también, que nos exhorta, a mejor ser soldados o esclavos de Cristo que del pecado y del diablo (2ª Timoteo 2:1-3). Meditemos   Señor: Danos un hones...

Y volverà a suceder.

  Noè predicò por 120 años que una catástrofe vendría sobre la humanidad si no se arrepentían de sus pecados, y sin embargo, nadie le creyó, pero llegó el día último del año 119 y lo que se había anunciado sucedió, el juicio por medio de un diluvio, y entonces para TODOS ya fue tarde menos para Noè y su familia (vea Gènesis 7:11; Mateo 24:38-39; y 2ª Pedro 2:5). Aproximadamente 3,500 años después aparece otro pregonero de justicia como Noè, Juan el Bautista, vestido de piel de camello y con un cinturón de cuero (tome nota que NO vestía segùn Giorgio Armany, ni Tom Ford, ni Christopher Baley, Mateo 3:4). Y, en èste caso, muchos creyeron, con la gran excepción de los religiosos de la época. Està profetizado que otra vez vendrà un espíritu que nos llamarà al arrepentimiento en los tiempos del fin de la era (Malaquìas 4:5 y Apocalipsis 11:3). La pregunta es: ¿Ya nos pusimos a pensar que muchos se preguntaron en su momento, el por què no le hicieron caso a los anuncios de Noè y de Jua...

Què día hay que honrar a Dios.

  En las escrituras del Antiguo Testamento Dios ordenó: “ Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;   Màs el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas” (Éxodo 20:9-11). Así, todo israelita (pues para ellos eran las leyes, y para todo aquèl que se les quisiera unir, Éxodo 12: 24 y 38), debían de cumplir esa y todas las demás leyes. Así, el día séptimo era el sábado (pues la escritura es clara al señalar como primer día de la semana el domingo, Lucas 24:1). Es por ello què, tanto los antiguos judiòs como los actuales que siguen el “judaísmo”, siguen dedicando el sábado al Señor. No así, los religiosos, que por haber resucitado el Señor en domingo (Lucas 24:1), se reúnen para celebrar ese día. Pues bien, el punto es que ha habido gran controversia mundial y por siglos por ese motivo, más Cristo dijo: “El tiempo es, y ha llegado y...

Entre los grandes.

  ¿Quièn no quiere estar entre los grandes? Si hablamos de deportes, ¿quièn no quiere ser parte de los grandes equipos que ganan los campeonatos a nivel mundial? Y, hablando en lo espiritual, ¿quièn no desea llenar estadios, ser uno más de los cèlebres predicadores o escritores de libros cristianos? Pues bien, las escrituras nos hablan de esos grandes héroes como Abraham, Noè, Enoc, Sara, etc. y, hasta hay un capítulo dedicado a sus nombres y a las proezas por las que fueron declarados héroes o heroinas (Hebros 11). Nosotros también podemos optar a ser héroes o heroínas de la fe, pero tenemos que estar conscientes que eso conlleva una vida de mucha entrega, sacrificio, estudio, abstinencias, etc. El Espìritu Santo nos guía a eso en palabras del apóstol Pablo: ¿Deseamos obispado? Buena obra deseamos, PERO es “indispensable” que seamos fieles, honestos, transparentes, entregados, y sobre todo, de buen testimonio, etc. (1ª Timoteo 3:1-13). Señor: Danos un honesto celo por tu casa

Autènticos y sinceros

  La escritura nos enseña: “Que nuestro reino no es de èste mundo”, pues nos lo enseñò Cristo (Juan 18:36), y si somos “cristianos” es porque le seguimos. Ahora bien, cuando Cristo estuvo entre nosotros físicamente, él nunca acumulò ropa, muebles, bienes, y mucho menos, riqueza alguna. La pregunta es entonces ¿Por què nosotros nos afanamos tanto en obtener cada día más, si cuando nos vayamos de èste mundo no nos llevaremos nada? Bien nos enseñò también Cristo: “Basta a cada día su propio afán, no os afanèis por nada” (Mateo 6:34). No incitamos ni decimos que no tratemos de trabajar para vivir mejor, o, al menos de una manera decente. Pero de eso, a vivir “intranquilos por estar pagando lo que NO necesitábamos comprar”, es otra situación. Si deseamos ser auténticos y sinceros no solamente delante de Dios sino de los hombres, entonces vivamos conforme a lo que predicamos: ¡Si nuestro reino NO es de èste mundo… entonces NO codiciemos las cosas de èste mundo, aunque eso no implica qu...

Gènesis de una relación. (Parte final)

    Para concluir el tema: Imagìne usted que un grupo de personas llega a la finca de SU padre, y su hermano mayor está allí, lo flagelan hasta asesinarlo (la finca, representa al pueblo de Dios o iglesia; los asesinos, son los romanos, su hermano, es Cristo). Por 300 años, la finca (el pueblo de Dios o iglesia) pasa sin trabajarse porque los flageladores (los romanos) NO permiten que ningùn miembro de su familia entren a ella bajo pena de muerte (la dìaspora de los judíos y gentiles creyentes). Luego de esos 300 años, al fin, a sus descendientes los flageladores (romanos) les permiten trabajar la finca (el pueblo de Dios o iglesia). Le hacemos la pregunta del millón: ¿Le darían sus descendientes el gobierno y la total administración de esa finca a los flageladores de su hermano? En otras palabras, es posible que un ser humano que “medianamente” tenga conocimiento de lo sucedido, crea que Dios iba a permitir que quienes asesinaron a su Hijo, tomaran el control absoluto d...

Gènesis de una relación. (Parte cinco)

  Martìn Lutero, al separarse de la llamada Iglesia decíamos, comete un error tan garrafal como el que se cometió con Constantino y las imágenes…se trae consigo la “liturgia” de esa congregación (conjunto de prácticas de una ceremonia religiosa). Una liturgia que ni Cristo, ni los apóstoles, ni sus seguidores por los primeros 300 años practicaron. Pues NUNCA ellos tuvieron en sus reuniones: tiempo de adoraciòn; tiempo de cànticos (solamente una vez se menciona que cantaron, y es específica la mención: “EL” himno (Mateo 26:30 y Marcos 14:26); ni tiempo de preparación de reuniones extra-espirituales; mucho menos fue NUNCA el tema central de sus reuniones el “dinero” (Hechos 8:20). Además, Lutero y sus seguidores, continúan con el tema de construir templos en lugar de reuniones en “casa o en cualquier lugar” como lo hizo Cristo. Desvirtuando lo que la escritura es muy clara en señalar: NOSOTROS somos el templo del Espìritu Santo y adoramos en Espìritu y verdad y en “cualquier” parte...

Gènesis de una relación. (Parte cuatro)

  Cuando Constantino se convierte al cristianismo, obliga por “decreto” a todo ciudadano a convertirse al “cristianismo” (nótese que NO los obligò a ninguna denominación sino al “cristianismo”, Edicto de Milàn 313), siempre al estilo del gobierno romano: “quien no lo hiciera padecerìa la pena de muerte” (pues un Decreto era un mandato imperial). Tomemos nota que en èste punto TODO creyente está disperso, en otras palabras NO hay templos, sinagogas, iglesias o congregaciones como tales POR 300 AÑOS ni en Jerusalèn, ni en Israel, ni en ninguna parte del mundo NI MUCHO MENOS REPRESENTANTES LEGALES U OFICIALES DE LA MISMA, pues todo creyente está obligado a buscar su relación con Dios “secretamente”. En ese sentido, en su momento y por dicho motivo, todos “dicen” ser convertidos o creyentes pero muchos lo hacen sólo por conveniencia para evitar ser perseguidos, trayendo consigo todos sus ídolos (pues venían de diversas religiones y creencias). Es allí cuando nacen las “imágenes” en...

Gènesis de una relación. (Parte tres)

Punto nueve: Ya en la “Diàspora” y debido a las persecuciones TODO creyente debe esconderse para reunirse, pues desde Tito (70) hasta Constantino (300) TODOS los emperadores romanos los persiguieron bajo pena de muerte. Fuè, hasta que en el 313 cuando Constantino se hizo creyente que la llamada “Iglesia” fue vuelta a instituirse (Edicto de Milàn), haciéndose llamar la “Iglesia universal”, estableciendo su cede en Roma. Y fuè, precisamente HASTA ese momento que otra vez se iniciaron los llamados templos con el nombre de “catedrales”. Punto diez: La autoIlamada Iglesia “crea” un patròn de liturgia propio que incluye hasta cànticos, llamados “gregorianos” porque fue un sacerdote llamado Gregorio quien los introdujo (evolución de los cantos greco-romanos, vea wilkipedia). Punto once: Esta “autollamada” Iglesia prohíbe leer las escrituras (rollos en ese tiempo), e inventa las indulgencias (comprar el perdón de pecados por dinero), y se ve obligada a llegar a imponer “la pena de muerte en ...

Gènesis de una relación. (Parte dos)

  Punto cinco: Por predicar SU doctrina, SU evangelio, los religiosos conspiran para asesinar a Cristo (Juan 11:45-53). Punto seis: Cristo es crucificado por ese motivo y al tercer día resucita (Lucas 24:1-7). Punto siete: Luego de resucitado Cristo NUNCA entra a una sinagoga ni al templo, sin embargo, se les aparece a las mujeres en el cementerio (Lucas 24:1-10); a los discípulos en casas (Juan 20:26); en caminos (Lucas 24:13-15); y junto al mar (Juan 21:1). Entonces, preguntamos: ¿No nos parece sumamente extraño què, siendo considerados en la antigüedad, y hoy mismo, los templos “tan sagrados”, la “casa donde Dios habita”, y el “lugar de la unciòn”, el Hijo de Dios NO haya entrado ni se haya aparecido cuando YA estaba revestido de TODA su gloria (Juan 20:17) NI en el templo NI en sinagoga alguna?   En otro sentido, dicha situaciòn “volverà a suceder” en el tiempo del fin, confírmese en 1ª Tesalonicenses 4:16-17. Punto ocho (un poco de historia): Año 70 de nuestra era, el i...

Gènesis de una relación. (Parte uno)

  Gènesis (Bereshit) en hebreo significa: Origen, principio, o inicio. Pues bien, el “gènesis” de la relación con Dios o lo que “nosotros llamamos Iglesia” (Dios siempre lo ha llamado MI pueblo) la escritura nos enseña que fue así: Punto uno: Jesús (el hombre) es ungido como el Hijo de Dios en su bautizo en el rìo Jordàn (Mateo 3:13), e inicia su ministerio como el Hijo de Dios cumpliendo la profecìa DEL Mesìas prometido a Israel (Isaìas 11:1-2). Punto dos: Luego, elige a doce discípulos para instruirlos en SU doctrina, en SU evangelio para enviarlos a predicar en Jerusalèn y a todas las naciones (Mateo 10:1-4 y Pablo en Hechos 9:15). Punto tres: Mientras Cristo ejerce su ministerio se reúne en casas (Marcos 2:4); en los montes (Mateo 5:1); en las orillas del mar y de los ríos (Lucas 5:1-3); en las puertas de las ciudades (Lucas 7:11-15); en los caminos (Lucas 24:13). Punto cuatro: Esta doctrina, o, èste evangelio NUNCA es predicado NI en el templo NI en las sinagogas por Cristo,...

Hombres neófitos… hombres peligrosos.

    El apóstol Pablo recomienda a Timoteo: “Si alguien desea obispado (liderazgo), buena obra desea, PERO, es necesario que no sea NEÒFITO (persona que se ha adherido recientemente a una causa)”. Y, da la razón: “No sea que envaneciéndose caiga en la condenaciòn del diablo” (1ª Timoteo 3:6 e Isaìas 14:12). Seguir a Cristo es lo mejor que un ser humano puede hacer (Juan 3:16-19). Y, ya, en el camino, es precioso y admirable que quiera dedicar su vida al servicio del Señor, pues el apóstol nos lo dice: “Si alguno anhela obispado… buena obra desea” (1ª Timoteo 3:1). Sin embargo, ¿cómo alguien que no conoce un destino, puede ser guía de otro u otros para llevarlos a ese destino?   El ministerio es un servicio hermoso a Dios y a las personas, pero tenemos que estar en él no por caprichos personales, necesidad de llenar la vacante de un liderazgo, o peor aún, para cubrir la necesidad económica de una persona o familia. Tiene que haber preparación, llamamiento, pruebas, apro...

Vaya, y dígaselo a Job.

  Cuàntas veces hemos oìdo a alguien decir: Dios me dijo; el Señor dice, o, a alguien cantar victoria en donde todos vemos una derrota inminente. Nos explicamos: Alguien está enfermo de càncer y algún “iluminado” declara que no nos preocupemos, que como somos hijos de Dios, él ya escuchò nuestra oración y que TODO va a estar bien, y, para afirmar el asunto nos da una cita bíblica. Pero resulta que el càncer en lugar de irse, se lleva a nuestro pariente, amigo o conocido. Nos hacen creer, que, si caminamos “rectamente” delante de Dios “ninguna plaga llegarà a nosotros” (Salmo 91:9-10), más sin embargo muchos hemos tenido caminatas que tratan de agradar a Dios, y en el esplendor de esa caminata nos ha llegado la plaga. Hemos de agregar lo siguiente, como toda escritura, esas promesas son verdaderas y se cumplen MEDIA VEZ HAYA SIDO DIOS QUIEN NOS LA DIJO PERSONALMENTE… no por terceros. Y si alguien nos dice que estamos predicando una herejìa, nos gustaría poder estar frente a Job, u...

Hablar en lenguas ¿Què significa?

  Cristo prometió: “Es necesario que yo me vaya, porque cuando me vaya, os enviarè al Consolador, El Espìritu Santo (Juan 16:7). Y ¿para què lo iba a enviar? Pues nos lo explica él mismo: “El, os enseñarà todas las cosas” (Juan 14:26). Y, entre las cosas que nos enseñarà está: “Ungirnos para hablar en lenguas” (Hechos 2:3-4). Ahora bien, esas lenguas NO eran sonidos raros, exòticos, repetitivos y sin sentido para impresionar, ni mucho menos confundir a propios y extraños (1ª Corintios 14:13-19). “Fueron y son idiomas y dialectos ajenos a los idiomas y dialectos maternos”. En otras palabras un idioma o un dialecto “distinto” con el que se nace. Esto lo podemos comprobar en Hechos 2:4-11, en donde los apóstoles hablan en idiomas y dialectos en los cuales NO habían nacido (verso 8); y que fueran dirigidos al menos a personas de 15 nacionalidades distintas (Partos, medos, egipcios, etc). Escrituralmente, entonces, vemos que hablar en lenguas NO es un “ratatacata” repetitivo y sin sen...

Un Mesìas de carne. (Parte final)

  ¿Cuàl es el problema que los judíos esperen a un Mesìas de carne, descendiente de la sangre del rey David?   El problema es grande y serio, pues cuando ellos señalen al que crean es SU Mesìas, el mundo entero “creerà” también que lo es (no así, algunos creyentes, el remanente, Amos 5:3 e Isaìas 10:22), pues ¿Quièn puede dudar de una afirmación de esa magnitud? Ahora, veamos algo, Cristo dijo: “Inmediatamente DESPUÈS de la tribulación de aquellos días… aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el CIELO… Y verán al Hijo del Hombre VINIENDO en las nubes (Mateo 24:29-20). ¿Cuàl tribulación? Pues la Gran Tribulaciòn, que los tres discípulos Mateo (23:21), Marcos (13:19) y Lucas (21:22) mencionan, pero ¿en dónde será esa Gran Tribulaciòn? Lucas (21:20-21) nos lo está diciendo: “En Jerusalèn, en Judea”.   Y, Cristo también dijo: “Cuando el Hijo del Hombre VENGA en su gloria, y todos los santos con él” (1ª Tesalonicenses 4:16). Lo que nos muestra que el Mesìas NO es de carne ...

Un Mesìas de carne. (Parte uno)

    La expresión: “Hijo de hombre” para un judío es sinónimo de Mesìas. Pues se les había ofrecido y profetizado: “Y saldrá una vara del tronco de ISAÌ, y un vàstago retoñarà de sus raíces” (Isaìas 11:1). Y a DAVID se le dijo: “Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantarè después de tì a uno de TU linaje, el cual procederà de tus entrañas, y afirmarà su reino” (2ª Samuel 7:12). Luego de la muerte de David, el reino de Israel se dividió en dos partes: El reino del Norte con capital en Samaria; y el reino del sur con capital en Jerusalèn en el cual solamente reinaron “descendientes” de David (Salomòn, Abdìas, Asa, Josafat, etc. hasta Sedequias, en la deportación a Babilonia 2ª, Reyes 24:17). Pero, lamentablemente cuando el pueblo regresó del cautiverio babilònico, ningún hijo o descendiente de David tomó el trono, es por ello, que los judíos están esperando una PROMESA que incluya a un hijo de sangre de DAVID, en otras palabras a un “Mesìas varón,...

Nunca, nunca.

  Las religiones proclaman a sus dioses desde la antigüedad, y los proclaman como él “único” Dios verdadero. Algunas religiones son pacìficas y solamente ignoran a quienes no les escuchan y siguen, pero lamentablemente existen otras que consideran a quienes no les escuchan y siguen como enemigos, y además, son violentas en extremo. Ningùn ser que se considere el Dios verdadero, o, al cuál mencionemos como el Dios verdadero, puede serlo, si en lugar de amor emite, enseña y nos llama a la violencia (1ª Juan 4:7-9). El punto es el siguiente: El pueblo de Israel siempre ha proclamado a Jehovà como su único y verdadero Dios, y a Jesucristo como su Hijo Unigènito (Juan 1:14; 3:18 y 1ª Juan 4:9). Repetimos, muchas otras religiones dicen tener al Dios verdadero, pero ninguna nación, como le ha sucedido al pueblo de Israel ha sido perseguida por siglos por ese motivo. Los imperios han venido uno tras otro (Egipcio, Babilonico, Persa, Griego, Romano, etc), persiguiendo solamente a Israel, ...

Los entendidos entenderán. (Parte final)

  El Proverbio 25:2 nos declara: “Es gloria de Dios esconder un asunto, pero es privilegio del Rey descubrirlo”. Preguntamos: ¿Còmo conoceremos los secretos de Dios, si nunca nos acercamos a buscarlos?   Ahora bien, si Dios nos está diciendo que “sì” pueden ser descubiertos sus secretos: ¿Què nos impide meternos en sus asuntos y encontrarlos? En otro sentido, ¿Còmo seremos entendidos, si nos dejamos llevar por lo que “otros” nos dicen, en lugar de investigar y tratar de entender por nosotros mismos directamente de Dios? (2ª Crònicas 16:9a). En cierta ocasión Cristo dijo: “Escudriñad las escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenèis la vida eterna” (Juan 5:39). ¡NO DIJO: oìd y escuchad a los que escudriñan las escrituras!, es más, nos advirtiò acerca de hacer eso! (vea Mateo 23:2-3). Y también nos exhortò diciendo: “Quien pide… recibe; a quien toca… se le abrirà; quien busca… encontrarà” (Mateo 7:7). Ser entendido no viene por osmosis, o, por escuchar a otros, s...

Los entendidos entenderán. (Parte uno)

A Daniel en el Plan de Dios que recibió de los cielos, se le dice: “En aquèl tiempo (el final de los tiempos), habrá angustia como nunca fue desde que hubo gente hasta entonces” (Daniel 12:1). Tomemos en cuenta que angustias ya habían habido y grandes en la tierra: Adàn, expulsado de la comodidad del Edèn y echado a un mundo hostil (Gènesis 3:24); el Mundo, arrasado por un diluvio (Gènesis 7:17-21); el pueblo de Israel, esclavo por 400 años en Egipto (Gènesis 15:13); el pueblo de Israel, en cautiverio por 70 años en Babilonia (Jeremìas 25:11)… y, sin embargo, es anunciado un tiempo de “mayor” angustia a futuro, un futuro que será identificado al menos por: a) El final de la diàspora judía, o sea, el resurgimiento de la nación de Israel como tal (Mateo 24:32), suceso ocurrido el 29 de noviembre de 1947 con el edicto número 49 de la ONU; b) Muchos correrán de aquí para allá, es decir, el afán de las gentes estarà en su máximo esplendor, y el tiempo no alcanzarà para tantas actividade...