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Mostrando las entradas de noviembre, 2022

El día que Cristo vino. (Parte tres).

  Razòn dos: La clase religiosa se había envanecido tanto que se habían puesto como el punto principal de atención “enalteciéndose” ellos en lugar de “enaltecer” al Señor, tanto así, que hasta se autonombraban con “títulos” que a Dios NO le agradaban ni le agradan (ayer, padres, maestros; hoy, doctores en divinidad, apóstoles o profetas (Mateo 23:5-12). Razòn tres: Cristo señalaba que se ponían y se imponían tantos requisitos dentro del pueblo, que ni entraban los lìderes ni dejaban entrar al pueblo (Mateo 23:13). Se decían espirituales pero sus ojos estaban en las riquezas materiales (Mateo 23:14); se vanagloriaban de la cantidad de gentes que los seguían pero no se interesaban en su crecimiento espiritual (Mateo 23:15); ponían mucho énfasis en promesas personales más que en el cumplimiento de lo establecido por Dios (Mateo 23:16); pusieron sus ojos más en el dinero, que en la misericordia, hacer justicia y fomentar la fe del creyente (Mateo 23: 23); se fijaban mucho en la apa...

El día que Cristo vino. (Parte dos).

    Punto dos: El imperio romano estaba oprimiendo tremendamente al pueblo, lo cuál también estaba profetizado en Daniel 9. A tal grado, que tenía personas judías trabajando para oprimir y exprimir con impuestos al mismo pueblo judío (vea el caso de Mateo el cobrador de impuestos en Mateo 9:9 narrado y descrito por el mismo apóstol Mateo). Pero, el punto más importante de la situación del pueblo de Dios en el tiempo de su primera venida era el renglón religioso, veamos: Cristo está a punto de proporcionar TODOS los detalles de su “retorno” a la tierra en el futuro, dejando muy pero muy claro que NO era “ese” tiempo en donde vendrìa a reinar (Mateo 24), y ANTES de dar esa información, hace una aclaración (que no debiéramos dejar pasar por alto nosotros hoy, así como “muchos” lo hicieron hace dos mil años). ¡Señala a la clase religiosa!, veamos, razòn uno: Se sentaban en la cátedra de Moisès (hoy, los pùlpitos) a imponer normas y reglas què, primero, Dios NO había impuesto...

El día que Cristo vino. (Parte uno).

      El Mesìas anunciado por los grandes profetas (Isaìas 40:3; Miqueas 5:2; Jeremìas 23:5; Daniel 12:1-4) era esperado por los judíos como coloquialmente decimos los latinos: “Como agua de mayo”. ¿Cuàles eran las razonez? Primera: Hacìa 400 años había un gran silencio espiritual en el pueblo, pues desde Malaquìas hasta esos días no había habido profeta en Israel. Segundo: La opresión que el imperio romano tenía sobre el pueblo era abrumadora. Tercero: Todo judío estudioso conocía las profecías y entendía que el tiempo estaba cercano por las señales que miraba. Entonces, la pregunta lógica es: ¿Por què no le reconocieron?. Respuestas: Precisamente porque llevaban 400 años de no ver a un hombre de Dios en acción. Y, ¿cómo podía ser eso si estaba la clase religiosa en oficio? (Juan 8:33). Sì, pero habían tomado literalmente “por asalto el servicio”, y se estaban “apacentando” ellos mismos y no al pueblo, Cristo se los reclama en Mateo 23 completo, y, dado como una se...

Condonaciòn de deuda.

    Condonaciòn, significa perdonar, absolver o redimir. Cuando decimos condonaciòn de deuda estamos hablando entonces de “perdonar lo que uno adeuda a otra persona”. La condonaciòn de una deuda económica se hace realidad cuando la persona, entidad o gobierno NO pueden hacer frente a la cantidad adeudada. Entonces en un acto de buena voluntad, y como excepción no como regla, el acreedor (persona o entidad que concedió el prèstamo) decide perdonarlo u olvidarlo a favor del deudor (persona o entidad que pidió dinero prestado). Cristo, nos dicen las escrituras, fue enviado en acto de buena voluntad y como excepción no como regla (Efesios 1:1-6), por el Padre a morir para “condonarnos o redimirnos” de nuestros pecados (Juan 3:16).   La condonaciòn viene a ser un “regalo” de una persona o entidad que tiene suficientes recursos para con quienes no lo tienen o no pueden. Eso exactamente hicieron Dios Padre y Cristo con nosotros. Perdonarnos algo que NO éramos capaces de pode...

Mi reino NO es de èste mundo. (Parte final).

    Cristo fue muy claro: ¡El NO vino a cambiar el mundo, él vino a poner más bien espada al mundo e incluso a muchos hogares! (Mateo 10:34-36). Dichos conceptos en el mundo no los entendemos porque no es espiritual (Juan 3:4-6), pero sì, todos aquellos que seamos entregados en sus manos por el Padre (Juan 10:29). Cuando vemos las señales del futuro que Cristo vislumbraba no eran para un mundo mejor sino para uno peor: ¡Guerras, rumores de guerras, nación contra nación, reino contra reino, grandes terremotos, hambres en diferentes lugares, pestes, terror (fìjèmonos que no dice miedo sino TERROR), y como corolario… grandes señales en los cielos! (Lucas 21:10-11). Preguntamos: ¿Si Cristo, el Hijo de Dios, Aquèl que está sentado a la diestra del Padre nos dice: ¡Que el mundo cada día estarà en peores condiciones!   Preguntamos: ¿Quièn o quiènes son los “insensatos” que proclaman que el reino ya lo estamos viviendo, y que LO MEJOR está por venir a nivel material?.   ...

Mi reino NO es de èste mundo. (Parte uno).

    Cristo está frente a un emperador mundano, Pilato, quien está a punto de entregarlo a la clase religiosa para ser asesinado por decir palabras en contra de las tradiciones, las costumbres, los ritos, el manoseo del dinero y el abuso de quienes profesan la fe (vea Mateo 23:13,14,15,16,23,25,27 y 29, mejor si lo hace completo). Y, ante la pregunta de èste: ¿Què has hecho para que los SACERDOTES te entregaran a mì? Cristo le responde: ¡Mi reino NO es de èste mundo! (Juan 18:36). Si tan sólo pudiéramos entender en èste pasaje la profundidad que nos muestra Cristo, no tan sólo el hecho que NO era ese el tiempo de su reinado (Daniel 7:14 y Salmo 145:13). Sino què, además, estaba explicando que èste mundo irìa de peor en peor, y que media vez NO lo sigamos a él y vivamos como él nos manda, nada cambiarà en lo personal para nosotros y en general para quien le prodigue amarlo, entonces y solamente entonces no viviremos frustrados y decepcionados por propios y extraños. ...

Menospreciar.

  Menospreciar significa darle a una persona o cosa un valor menor al que posee. Quizàs por ello, cuando una persona está a punto de partir de èste mundo piensa bien (cuando se da la oportunidad), què dejarle a cada persona que tiene en su corazón. En todo caso, las decisiones que se tomen tendrán alguna consecuencia, y, como escribió el sabio Salomòn: ¿Quièn sabe si será sabio o necio el que se enseñorearà de todo tu trabajo? (Eclesiastès 2:19). En el plano espiritual, la situación no cambia. Dios Padre nos ha dado el regalo de “Su Hijo primogènito para que todo aquèl que en él crea, sea salvo y no se pierda para siempre” (Juan 3:16-19). Pero muchos hemos preferido y apreciado los placeres de èste mundo en lugar de apreciar ese regalo, no creyendo que luego de èsta vida nuestro espíritu es eterno e irà a un lugar para siempre. El Señor desea que ese lugar nos sea agradable, pero media vez no menospreciemos a su Hijo, él nos dè la gracia para cambiar. Meditemos.   Seño...

El estertor.

Estertor, llàmase así al sonido que hace una persona por la acumulación de saliva y mucosa cuando está en estado moribundo, quien por su estado crítico no puede toser. Por ello, cuando los médicos lo ven aparecer en un enfermo, preparan a la familia pues lo definen como “el estertor de la muerte”. Dados los últimos acontecimientos en el mundo, es increíble, que muchas personas por indiferencia, por negligencia o peor aún por ingnorancia del asunto, no vean que la humanidad está emitiendo “estertores de muerte” (guerras, hambre, terremotos, un desamor y una falta de empatìa casi absolutas en muchos). Cristo dijo (lo podemos comprobar en Mateo 23 y 24; Marcos 13 y Lucas 21) que cuando “ciertos” eventos estuvieran pasando: “Nos preparáramos, porque su venida estaba cercana” (Mateo 24:29-33). Y agregó, que NO por eso “dejáramos de hacer lo que se nos había mandado hacer” (Mateo 24:44-46). ¡No es el mundo el que va a desaparecer, es la humanidad bajo el sistema actual la que será renovada...

Para que sirven las riquezas. (Parte final).

    ¿Para què le sirvió la riqueza al pueblo de Israel en el desierto? Viendo el pueblo que Moisès no bajaba del monte, convencieron a Aaròn de hacer un becerro de oro para adorarlo, para lo cuál Aaròn pidió el oro que los egipcios les habían dado. Y vemos en Éxodo 32:1-5, que las mujeres y sus hijas se despojaron de los zarcillos (aretes) de oro y se los dieron a Aaròn, para que hiciera el becerro. Becerro que condenarìa al pueblo mayor de 20 años a morir en el desierto (Nùmeros 14:29-30). Las lecciones que podemos sacar de aquí al menos son: 1- De nada nos sirven las riquezas en el lugar y el momento inadecuados (desierto). 2- Dios nos permite las riquezas para cubrir nuestras necesidades, pero, sin olvidar “primeramente” a nuestros padres (Mateo 7:11) y luego a los menos favorecidos (Proverbios 3:27-28). Lo que Dios menos quiere es que las riquezas nos sirvan para perdernos en placeres y pecados (idolatrìa), de lo contrario no nos ofrecerìa una prospera vida si le segui...

Para que sirven las riquezas. (Parte uno).

    No existe ser humano que, aún y cuándo, no anhele tener mucho dinero al menos anhele tener el necesario para cubrir sus necesidades. Pero, hemos de tener cuidado, pues Dios en su inmensa sabiduría sabe perfectamente que la línea a cruzar por el ser humano entre cubrir una necesidad y la lujuria es muy pero muy delgada. Veamos, en el libro de Éxodo se nos muestra la salida del pueblo de Israel de la esclavitud egipcia, exactamente 430 despuès del mismo día que habían entrado (Éxodo 12:40.41). Pero antes, le había dicho al pueblo que pidieran a los egipcios de sus riquezas (Éxodo 11:2), así, los israelitas salieron de la esclavitud con una recompensa enorme como indemnización por tantos años de servidumbre. Bien, ahora los israelitas eran muy ricos… pero en el desierto. Lugar en donde vivirìan por 40 años ( Éxodo 16:35). ¿Por què 40 años? Primero: Porque pecaron por 40 dìas con el becerro de oro (Nùmeros 32:13); y segundo: Porque los testigos estuvieron 40 dìas espiand...

Todo deja huella.

    Todo lo que el ser humano ha hecho en la vida ha dejado o está dejando huella, como los grandes descubrimientos en medicina; el descubrimiento de un nuevo continente; el viajar al espacio, etc. Pero, también es verdadero que todo eso ha dejado una huella en nosotros. El punto principal del asunto, visto desde lo espiritual, es lo siguiente, dice la escritura: “No sólo todo tiene un tiempo en la vida, sino què, el corazón del sabio discierne el tiempo y el juicio” (Eclesiastès 3:1 y 8:5b). Para poder dejar huella y buena huella luego de nuestra partida de èsta vida, tenemos què tener el discernimiento de los acontecimientos y del tiempo para estar y hacer lo oportuno, en el lugar oportuno y con la o las personas oportunas. De lo contrario lo que hagamos o digamos quedarà en el olvido, y, lo más importante… no dejarà huella.     Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

La gratitud es la memoria del corazón.

    “Dando gracias en todo, porque esa es la voluntad de Dios en Cristo Jesús para ustedes” (1ª Tesalonicenses 5:18). Si entendemos bien, todos aquellos que nos atrevemos a llamar “creyentes” tenemos una orden de Dios: “Demostrar gratitud en todo”. Es muy fácil estar agradecidos con Dios o con el hombre cuando todo camina bien, cuando recibimos algo, cuando nos atienden, cuando se nos da un lugar especial, pero, què difícil es cuando se nos quita algo, cuando se nos dicen nuestros defectos, cuando se nos menosprecia, etc. La exhortación o mandamiento que recibimos de Dios es estad agradecidos en “todo”. Lo que debiera implicar que debemos dar gracias a Dios así cuando todo nos es grato como cuando las situaciones de la vida nos son adversas, pues otra declaración de Dios es: “Mis pensamientos no son como vuestros pensamientos” (Isaìas 55:8). Pues Dios SIEMPRE quiere y procura lo mejor para nosotros, aún y cuando en el momento no lo entendamos. Meditemos.   Señor: ...

Nunca esquives la ruda pelea.

    Nuestro hermoso himno nacional de Guatemala, que según expertos en el tema, es el segundo más bello del mundo (tras la Marsellesa de Francia). En una de sus estrofas exhorta: “Nunca esquivan la ruda pelea, si defienden su tierra y su hogar”. La escritura nos exhorta también a ser valientes, veamos lo que nos dejó plasmado el Espìritu en Josuè 1:9: “Sè fuerte y valiente, no tengas miedo ni te desanimes… porque YO estoy contigo”. Nosotros los que nos llamamos creyentes, los que decimos creer en el Cristo resucitado y que decimos tener nuestra fe puesta en él… NUNCA debemos esquivar la ruda pelea de la vida. Debiera ser parte de nuestro ADN cristiano el enfrentar las batallas y no huir de ellas. Tirar la toalla, a no ser por motivos exageradamente valederos, como situaciones de mal trato, de riesgo de vida o de salud, NO es una alternativa para nosotros. Selah.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Preparados y buenos.

  Recientemente estuvimos en la graduación de nuestra nieta más grande, en los actos preliminares a la entrega de diplomas el director del establecimiento compartió unas palabras a los graduandos, nos impresionaron las siguientes: “Para ser útiles en la vida, hay que estar preparados y ser buenos; de nada sirve prepararse si no se es bueno, y de poco sirve ser bueno sino se está preparado”. Cristo dijo: “Nadie tiene mayor amor, que aquèl que da la vida por su hermano” (Juan 15:13). Creemos que hoy más que nunca para poder dar la vida por nuestros hermanos, no hay como estar preparados y ser buenos; y ser buenos y estar preparados. Estamos muy de acuerdo en que de poco sirve querer ayudar a otros si no sabemos cómo hacerlo, y que aún siendo buenos, tenemos que saber cómo serlo. Pues ayudar a quien no se quiere ayudar a si mismo, también es pecado (2ª Tesalonicenses 3:10). Selah.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  

¿Què causò y què causarà el colapso de la civilización? (Parte final)

    Hay un regla o norma de hermenèutica (la ciencia que estudia la interpretación de las escrituras), que dice: “El principio es igual al fin”. Pues bien, aplicando esa regla o norma podemos determinar cuál será la causante de la muy pronta intervención de Dios en los asuntos del hombre. 1- La multiplicación de los hombres está llegando a niveles insostenibles con respecto a cubrir las necesidades básicas de cada uno. 2- Los hijos de Dios están tomando como mujeres a quienes no son sus hijas. Esto, como al principio no es agradable a los ojos de Dios. 3- Los hijos de esas uniones llegaron ya a ser personas de renombre (casualmente casi todas con sangre judía). Y, por último y más importante, 4- Casi todo designio de esas personas es tendiente al mal. Este último detalle será el detonante para una intervención divina. Y falta muy poco para que suceda, pues los niveles de degradación moral del ser humano están llegando a límites vergonzosos llamando bueno a lo que es malo (...

¿Què causò y què causarà el colapso de la civilización? (Parte uno)

    En el principio de la humanidad, en el libro de Gèneses capítulo 6 y verso 1 vemos lo siguiente: “Aconteciò que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse”. “Que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sì mujeres” (verso 2). Y, como esto NO agradò a Dios entonces sentenciò: “No contenderà mi espíritu con el hombre para siempre” (verso 3). Y, “Los hijos de esas uniones causaron hombres de renombre” (verso 5). Viò Dios que: “Fue cuando la maldad fue mucha en la tierra, y que a TODO designio de los pensamientos del corazón de ellos era de CONTINUO solamente el MAL” (verso 5). Entonces, “Jehovà, Dios, se dolió de corazón y decidió RAER a todos los hombres” (versos 6-7). Estas son las bases por las cuales Dios decidió mandar un castigo (el diluvio de agua Gènesis 7:4)). Meditemos.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Debemos creerle a Dios.

    En el libro de Isaìas en el capítulo 7, vemos cómo el rey Acaz teme una guerra contra dos reyes enemigos Rezìn y Peka (verso 1). De èsta porción podemos aprender varias lecciones. 1- Se nos dice en 1ª Pedro 1:9 que somos llamados a ser reyes y sacerdotes, lo cuál implica que para dar un buen testimonio, no debemos tener enemigos. 2- Vemos en el relato de Isaìas, que el rey Acaz no le cree a Dios cuando por medio del profeta le trata de dar paz (verso 7), siempre Dios envìa profetas a nuestra vida, no los ignoremos. 3- Dios mismo le dice al rey que pida una señal (versos 10-12), pero el rey se niega. Esto nos enseña que pedir una señal o un vellòn a Dios para cuando hemos de tomar una decisión importante NO es ningún pecado ni ninguna falta de respeto a Dios. La mejor prueba la tenemos en el caso de Gedeòn (Jueces 6:36-38).   Señor; Danos un honesto celo por tu casa.

Los leprosos...

    La lepra, enfermedad milenaria causada por una bacteria (Mycobacterium leprae) es altamente constagiosa, sobre todo a la exposición prolongada o al contacto directo. Hoy, es tratable y curable en cuestión de menos de un año, pero en la antigüedad no tenía cura. Con razón vemos en las escrituras que cuando alguien la poseìa, era marginado y no podía acercarse a las aldeas, pueblos, personas o casas (Nùmeros 5:2; Levìtico 14:1-9). Así, cuando los evangelios nos narran que los leprosos se acercaban a Jesús para que les sanara, todos, discípulos, religiosos y laicos se extrañaban. En sentido espiritual, nosotros somos los leprosos antes de conocer al Señor. Ahora bien, no dejaríamos de ser leprosos si alguien no se nos hubiera acercado y enseñado a conocer al Señor (Juan 3:16-19). Entonces, la pregunta obligada es: ¿Ahora que ya no somos leprosos, por què miramos con tanto desdèn a quienes no conocen al Señor? ¿Còmo le conocerán si alguien, o mejor, nosotros, no nos acerca...

Sìgueme…

  El evangelista lo narra así: “Jesús bajo de la barca y se fue a su casa, pero, pasando enfrente al banco de los tributos vio a un hombre y le dijo: Sìgueme. Y èste se levantò y le siguió (Mateo 9:1-9). Así de fácil. Y ¿cómo podemos saber tan certeramente esa narración? Pues sencillamente porque ese hombre fue quien escribió ese evangelio, Mateo. Realmente es impresionante la mirada, el carisma, el sentimiento y la llenura que proyectaba el Cristo, para què con una simple palabra, alguien que estaba en una situación privilegiada… le siguiera sin más a un destino incierto. Esto nos deja al menos dos lecciones, a saber: La primera es, no le siguió alguien que estaba en penas y angustias como para que uno piense, claro, si va a dejar atrás suyo esa clase de vida como para que no le siga. Por lo tanto, si yo no estoy conforme con la vida que llevo entonces le sigo para mejorar sino no. Y, la segunda, que seguir a Cristo paga mucho mejor (en lo espiritual) que tener una vida fructífe...

Diez mil horas. (Parte final)

    Veìamos què se necesitan 10,000 horas de aplicación en una materia para dominarla. Eso implicarìa que una persona que en lo eclesiàstico asiste a 3 servicios por semana en una congregación, tendría 12 horas de experiencia o entendimiento por mes, o sea 144 al año, lo que a su vez implicarìa que necesitaria 69 años para llegar al perfeccionamiento de la materia (10,000 horas). Pero, con sòlo que sea puntual a esos 3 servicios a la semana “alguien”, lo considera capaz de poder ser elegido. Por el contrario, quien no asiste o no es puntual es descalificado, aún, si èsta persona estudia 2 horas por días (al menos). Cuya condiciòn significarìa que esa persona sería experta en 13 años… pero repetimos, NO es considerada aún así capacitada. En otro sentido, las escrituras nos enseñan que no solamente se necesita disciplina para tener un cargo en el cuerpo de Cristo sino se necesita un “llamamiento” (Romanos 11:29); ser “probado” (Apocalipsis 2:10); ser “aprobado” (1ª Tesalonic...

Diez mil horas. (Parte uno)

    El 18 de noviembre de 2008, el escritor y periodista Malcolm Gladwell publicò el libro “Fuera de Serie” (Outliers en inglés). Apoyado en estudios de 1993 y también en estudios del Psicòlogo Anders Erickson. En dicho libro explicaba cómo se necesitan al menos 10,000 horas de práctica en cualquier disciplina para poder llegar a ser un maestro. El punto al que queremos llegar, sea èste argumento un mito o una realidad, es al hecho què, impacta mucho cómo en el medio eclesìastico, una persona puede ser nombrada como líder, como maestro, como asesor, etc. en una congregaciòn, solamente porque es infaltable a la cita del domingo, o, a dos o tres servicios a la semana, no llegando al dominio de la materia, cuando la palabra de Dios nos dice: “Que no enseñe la palabra un neófito” (1ª Timoteo 3:6). Nos explicaremos más adelante.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Què pena NO entender las maravillas de Dios.

    En el Salmo 106:7, podemos ver cómo el salmista nos explica que un problema muy serio que tuvieron los israelitas en el desierto, fuè que olvidaron las maravillas que Dios hizo a su favor en Egipto. A tal grado que añoraron regresar a la esclavitud no apreciando la libertad (13-14). Recordamos esto porque lamentablemente nosotros 3,500 años después estamos haciendo lo mismo. Olvidamos las penas, las angustias, las limitaciones de las cuales Dios nos sacò en el pasado, y murmuramos por las presentes como si él hubiera cambiado y no tuviera la misma capacidad y amor para sacarnos de ellas hoy. Dios no cambia, él es el mismo desde siempre y para siempre (Salmo 33:11). Si tan sólo no olvidàramos este concepto de la gratitud.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.