Entradas

Mostrando las entradas de mayo, 2023

No alcanza.

  ¡Què angustias las que pasamos cuando algo no alcanza! Con los salarios mínimos tan limitados hoy en día, por ejemplo: En Guatemala la canasta bàsica está en Q. 7,000 aproximadamente, se necesita que trabajen el padre y la madre para poder “casi” cubrirlo, lo que provoca que las angustias vividas en el núcleo familiar sean grandes. En las escrituras también lo vemos. Cristo asiste a una fiesta de bodas y se termina el vino, un elemento muy importante en una boda judía, y la angustia se apodera de los padres de la novia, por lo que Cristo tiene que intervenir con el milagro de todos conocido (Juan 2). En otra ocasión Cristo está predicando a multitudes pero después de 3 dìas piensan en darles de comer, Felipe, un discípulo de Cristo se angustia porque no tienen cómo cubrir la necesidad, Cristo interviene y soluciona el problema (Juan 6:7). En nuestras vidas no sólo en lo material sino más en lo espiritual, NO ALCANZA para tener paz, armonía, gozo o estabilidad econòmica… pero, s...

El mismo Denario.

    En una de las parábolas que Cristo les compartió a sus discípulos nos muestra cómo el dueño de un terrado, contrata muchos campesinos para que lo trabajen, y a todos les ofrece un denario de pago, salario correspondiente a un día de trabajo hace dos mil años en Israel (Mateo 20:2). Pues, el punto es el siguiente, al caer la tarde, y, a pesar què unos fueron contratados desde la mañana y otros entrado el dìa, los fue llamando en orden inverso. Es decir, primero a los últimos contratados y luego a los primeros (verso 8), pero, a todos les pagò el mismo salario. Y nos cuenta la narración que los que iniciaron al amanecer del día se enojaron porque esperaban recibir más (verso 11). Sin embargo, el dueño les hizo reflexionar diciendo: ¿Por cuànto os contratè? Y ellos respondieron: por un denario. Entonces ¿por què os enojàis, acaso no puedo yo hacer lo que quiera con mi dinero? (verso 15). El punto principal de la historia es el siguiente: El denario no es la “recompensa” p...

Jesús… de Nazaret.

  Cuando Cristo se presentó ante el público simplemente dijo soy Jesús… de Nazaret, no utilizó muchas pompas ni platillos como coloquialmente decimos. Y, en las escrituras, cuando vemos personas relacionadas con Cristo vemos repetirse el mismo patròn. Por ejemplo: Una de las Marìas que le acompañaron que conocemos como Marìa Magdalena, era Marìa… de Magdala por haber nacido allì. El gran apóstol Pablo, fue llamado Saulo… de Tarso, porque era de esa ciudad. Què bueno sería, que cuando caminemos con Dios la gente nos reconociera así: Nina y Esteban… de Monterrey; Pepe y Bony… de Guadalajara porque allí residían; Lucìa… de Colombia quien había nacido en Medellìn; Carlos y Tulio… llamados los Îtalos porque eran de Italia; Roberto y Julio… de San Pedrito, porque allí iniciaron su ministerio. Etc. Pero, más importante que el ser llamados o reconocidos por los demás por la región en donde nacimos, o, iniciamos a desempeñar nuestro ministerio, es el ser identificado por hacerlo con amor,...

Una mujer llamada Orfa nos da una buena lección.

    El nombre de Orfa significa: Testaruda o necia. En las escrituras se menciona ese nombre en Rut 1:4; 1:14 y paremos de contar. Luego vemos còmo sobresale la actitud de corazòn que tuvo para con su suegra Noemì, o si lo preferimos lo desagradecida y lo falta de empatìca que fue (ver versos 8,9 y 14 mismo). La historia de Noemì y Rut es de las más conocidas ya sea por su unidad granìtica; por su deseo de salir adelante; y por la sabidurìa con la que manejaron los acontecimientos. Pero la historia de Orfa no tuvo relevancia alguna. Sea por haberse alejado de los personajes principales de la historia; sea por el desamor que mostró; o, quizás por haber pensado egoístamente sólo en su conveniencia personal, el hecho es que aprendemos una lección importante para nuestras vidas por medio de ella: “No es lo mismo confiar en nosotros mismos, pues llegaremos a ser unos desconocidos u olvidados; a estar tomados de la mano de Dios, tener una marcada trascendencia en nuestras genera...

Cuando muere la tormenta.

    La escritura nos habla de tormentas espirituales en la vida, es más, Cristo nos advirtió a sus seguidores de las tales, pero, también de tormentas físicas (Juan 16:33). Hoy nos concentraremos en dos o tres de ellas y sus consecuencias. Noè, un hombre justo y temeroso delante de los ojos de Dios, viviò en un mundo en el que la corrupción y la maldad del hombre se volvieron extremas (Gènesis 6:5), el Señor envió, en su tiempo, la tormenta más grande que ha habido sobre la tierra, el resultado: Todo el mundo pereciò en las aguas menos Noè y su familia. Jonàs, un profeta llamado a profetizar la destrucción de Nìnive, que se indignò contra Dios huye yèndose a Tarsis provocando una gran tormenta (1:3), resultado: Hacer pagar un precio muy alto a quienes le rodeaban (Jonàs 1:5). Sin embargo, vemos una tormenta en la cuál Cristo está involucrado juntamente con sus apóstoles, y como resultado nos dice la escritura que tras ella hubo una gran calma (Mateo 4:35-39). En conclusión...

El ministerio del profeta.

Encontramos a un Isàias, anunciando al Mesìas que había de salvar a su pueblo de la esclavitud del pecado (Isaìas 53 y 54 completos). A un Ezequiel, denunciando las atrocidades de gobernantes, reyes, y pastores que llevaron a la debacle al pueblo de Israel (Ezequiel 34:2,3,4,6,8). A un Jeremìas, llamado el profeta lloròn por los lamentos sobre su pueblo, y quien pasara 23 años profetizando acerca del cautiverio de Babilonia sin ser creìdo (Jeremìas 25). Además de ellos encontramos a un Daniel, el único profeta al cuál Dios mostrara el plan completo acerca de la historia de la humanidad, explicándonos precisamente ese proceso (Daniel, capìtulos 9-12). Pero tristemente no fueron apreciados en Israel. Hoy, también el Señor nos ha mandado atalayas o profetas, y nuevamente no son muy populares, pues las profecías “verdaderas” se refieren al señalamiento de NO predicar la salvación y la santificación como lo hizo Isaìas; al cumplimento de otro cautiverio como el de Jeremìas; y a la debacle...

Y viò Dios que todo lo que había hecho era bueno en gran manera.

    Cuando leemos o estudiamos el libro de Gènesis, desde el principio mismo nos damos cuenta la maravilla de Dios. Hizo un cielo que nos protegiera y una tierra para que nos abasteciera (Gènesis 1:1). Separò la luz para que trabajáramos de las tinieblas para que reposàramos (Gènesis 1:3). Así también colocò estratègicamente las lumbreras en los cielos para que pudiéramos discernir los tiempos y los acontecimientos en la vida del hombre por medio de la astronomía en las profecìas (Gènesis 1:14). Creò los animales y las plantas para que nos sirvieran de alimentos (Gènesis 1:24 y 25 y 9:3). Y, hasta que todo estaba listo y en su punto òptimo, entonces y sólo entonces, creo a la humanidad (Gènesis 1:26). Cuando hubo terminado su labor nos dice la palabra que observó de nuevo todo, y exclamò: “Y vi, que todo lo hecho, era bueno en gran manera” (Gènesis 1:31). ¿Por què entonces el mundo y la humanidad estamos tan perdidos y desorientados? Simplemente porque NO hemos apreciado t...

Corazones habituados a la codicia.

    El apóstol Pedro, en su segunda epìstola en el capítulo 2 nos habla de: Aquellos falsos maestros que introducen encubiertamente “herejías destructoras” en el pueblo de Dios (2ª Pedro 2:1). ¿Còmo sabemos identificarlos, es más, cómo sabemos si no somos uno de ellos? Las mismas escrituras nos enseñan la forma. Cristo nos dice que toda doctrina debe estar respaldada al menos por la Ley de Moisès, los Profetas, y los Salmos (Lucas 24:44). Por lo tanto, cada vez que nos enseñan o enseñamos algo y no lo podemos probar o respaldar en esos tres lugares, es muy posible que no sea doctrina de Dios sino de hombre (la cuál ya implica otras intenciones). Otra prueba más, alguien que no está enseñando doctrinas divinas no puede ocultar su “avaricia” por el dinero, lo posea o peor aún si no lo posee (2ª Pedro 2:3). Son personas que consideran “mudas mulas de carga” a quienes reprenden sus intenciones (2ª Pedro 2:16). En otro sentido, el Señor en su misericordia da muestras de consuel...

El necio menos precia el consejo

    Nos decían los abuelos: “Quien no escucha consejos, nunca llegarà a viejo”. Como anécdota agregamos que de nuestros bisabuelos; abuelos y padres, quien más joven falleciera lo hizo a los 86 años, gracias a Dios todos muy diligentes y trabajadores, y, por supuesto, siguiendo consejos ancestrales. Pues bien, las escrituras nos atraen la mirada a èste tema especialmente en el libro de los Salmos, en donde nos dan claves para la vida, ejemplos: Uno, muchos son los planes del hombre, pero el consejo de Dios es lo que da la victoria (Salmo 19:20-21). Dos, cuando hay muchos consejeros el triunfo está asegurado (Salmo 15:22). Por el contrario, vemos ejemplos de no seguir consejos y sus resultados, veamos: Uno, quien no sigue consejos es considerado un necio que cae en sus propios errores (Salomo 12:15). Dos, si Pilatos le hubiera hecho caso al consejo de su esposa, de no meterse con el destino de Cristo hoy seguro estaría en un lugar más agradable (Mateo 27:19). Recordemos, el...

Dios nos advierte.

    Es curioso que las escrituras hagan pocas aluciones a hombres haciendo caer a las mujeres en el pecado de inmoralidad, pero, sì hace muchas referencias a la conducta indebida de las mujeres hacia los hombres. En el libro de Proverbios, capítulo 7 y versos 17-19 se nos da un ejemplo de ello. Nos muestra el peligro de una mujer, cuyo marido ha viajado por largo tiempo, que se engalana, perfuma su habitación, e invita e induce al pecado a un “joven falto de entendimiento” (verso 7). Veamos algunas lecciones: Una, el peligro que un esposo deje por mucho tiempo a su esposa insensata sòla. Dos, todo inicia por la falta de temor de Dios y de cordura tanto del joven como de la mujer insensata. Tres, cuando uno es joven, generalmente es inmaduro, sin control de sì mismo, y, si a eso se le agrega el vigor sexual de la juventud nos damos cuenta que es todo un peligro. Cuatro, no importando la edad que un varón tenga… debe cuidarse de palabras astutas salidas de una mujer con mala...

El resultado de la codicia… muerte.

    Codicia, el diccionario nos lo explica como: “El deseo o pasión por poseer muchas cosas o algo en especial”. Las escrituras, por medio del sabio Salomòn nos explican también que es, en el hombre (mujer), una desvirtud tan peligrosa que puede llevarnos a la muerte. Cuando nuestro padre Abraham salió bajo las órdenes de Dios a una tierra que no conocía, se llevó insensatamente a su sobrino Lot (Gènesis 11:31 y 12:5), quién, en su momento, y lleno de codicia, decide antes que el Tìo, elegir las tierras fértiles que colindaban con Sodoma y Gomorra (Gènesis 13:10). ¿Cuàl fue el resultado de esa decisión? Lot estuvo a punto de perder su vida en la destrucción de ambas ciudades; perdió a su mujer, y sus hijas aprendieron inmoralidad (Gènesis 18:20-21), no sucedió màs, sólo por la intervención de Abraham (verso 17). Veamos ahora la codicia de Judas Iscariote, quien no queriendo servir a su Señor “sin recibir paga alguna” (el que tenga oídos que oiga), lo vendió por 30 monedas ...

Cuarenta.

    En las escrituras se nos mencionan varias veces un período de 40 dìas o años: Noè viò llover por 40 dìas para el tiempo del “juicio” del Diluvio (Gènesis 7:17). Moisès estuvo en dos ocasiones 40 dìas en la presencia de Dios para recibir unas leyes que serían de “juicio” a quienes no las respetaran (Gènesis 24:18 y éxodo 34:18). Jonàs fue llevado a Nìnive para que profetizara un “juicio” a 40 dìas plazo sobre la población de dicha ciudad (Jonàs 3:4). Cristo estuvo por 40 dìas en el desierto para ser probado y fortalecido en su espíritu, prueba que si no vencía nos sería de “juicio” a toda la humanidad (Marcos 1:13).   En Numerologìa, que es la ciencia de las escrituras que estudia el significado de los números, vemos que el número 40 siempre ha representado un período de tiempo de “juicios o purebas”. El pueblo de Dios estuvo, como juicio, por 40 años en el desierto deambulando por su desobediencia, un día por cada año de desobediencia” (Nùmeros 14:34).   ...

Era y es más grande su misericordia.

    Jacob, su nombre nos indica lo que era en su carácter: un suplantador o engañador, y lo confirman los hechos cuando sustituye a su hermano Esaù en la bendición del primogènito engañando a su padre Isaac (Gènesis 27). Pues bien, vemos en la historia que más adelante, cuando Jacob huye de su hermano por lo que le hizo, resulta viviendo como destino con su tìo Labàn, el cuál tenía dos hijas: Lea y Raquèl, de las cuales Jacob termina enamorándose de èsta última, por lo que ofrece servir al Tìo Labàn por siete años para que se la dè por esposa (Gènesis 29:18). Pero, el Tìo Labàn engaña a Jacob y primero le entrega a Lea, por lo que Jacob se ve obligado a servir por otros siete años al Tìo para obtener a su amada Raquèl. La historia a simple vista nos parece cruel, pero profundizando un poco vemos su punto principal: ¡No importa què tan torcidos y què tan engañadores hemos sido para con Dios, para con el hombre, o, para con nosotros mismos, si luchamos tomados de la mano de ...

Tinajas vacìas.

    Una boda en Canà de Galilea que nos dejó muchas lecciones. La primera: Para asistir a algún evento y ser testigo presencial de lo que acontecerà… “tenemos què ser invitados” (Juan 2:1-2 y Apocalipsis 3:20). Segunda: Para que algo o alguien pueda ser llenado de nuevo… “primero ha de estar vacío” (Juan 2:3). Tercera: Para todo acontecimiento agradable o desagradable que nos suceda en la vida… “todo tiene su hora” (Juan 2:4). Cuarta: Hay actos que sólo Dios puede hacer como un milagro por ejemplo… “pero hay actos que sólo nosotros podemos hacer, como vaciarnos por ejemplo” (Juan 2:7). Quinta: Por último, y lo más importante de todo, no olvidar la expresión de Marìa madre hacia los empleados… “haced TODO lo que él os dijere” (Juan 2:5). De nada nos sirve ser “invitados”; de nada nos sirve querer ser vaciados de lo que somos; de nada nos sirve estar a la hora en punto de lo que ha de acontecer; de nada nos sirve saber que sólo Dios puede hacer el milagro… si no hacemos lo q...

Sòlo uno es digno de abrir los sellos… El Cordero (Parte final).

  El apóstol Pablo expresó: “Conozco un hombre, si en el espíritu o en el cuerpo no lo sè, que fue arrebatado al tercer cielo” (2ª. Corintios 12:1-2). Y, estando allí, viò que “la reunión, conocida como el rapto o el arrebatamiento del pueblo de Dios con SU Cordero era efectiva al sonar de la “final trompeta” (1ª Corintios 15:51-52., Y, aquí, vemos dos detalles: Primero: NO dice que será al final de la final trompeta, sino dice al sonar, lo que implica que es al “PRINCIPIO” de la misma; y segundo: Que dicha reunión serà en el AIRE no en la tierra (1ª Tesalonicenses 4:16-17). Ahora bien, el único lugar en donde vemos trompetas al final de los tiempos es en Apocalipsis 8 en adelante, cuando se abre el “séptimo sello”, el cuál consiste en “siete ángeles”, que tocan “siete trompetas”, y que el séptimo àngel tiene en su mano “siete copas”. Por lo tanto, si el apóstol nos habla de la final trompeta, tiene que ser definitivamente esa “sèptima” trompeta la “última o final” trompeta (Ap...

Sòlo uno es digno de abrir los sellos… El Cordero (Parte once).

  El apóstol Juan, aún en el cielo, ve una “pausa” entre los primeros sellos y el último, el séptimo, cuyo objetivo es que cuatro ángeles SELLEN a los siervos del Señor (Apocalipsis 7:1 y 3). Si los sellados son siervos del Señor, y para ser siervo hay que ser creyente, entonces algo es seguro: En èste punto AÙN no ha habido rapto alguno.   Más pruebas que el arrebatamiento o rapto NO será antes de la gran tribulación, (séptimo sello), es el hecho que primero: Se nos dice que son sellados para que NO sufran daño, por lógica, en medio de la gran tribulación (Apocalipsis 7:3, profetizado en Ezequiel 9:4). Recordemos a Noè en el Diluvio (Gènesis 7). Y, segundo: que Apocalipsis 7:13-14 nos explica: “Estos que están con ropas blancas, ¿quiènes son?: Son los que han SALIDO de la gran tribulación. Con razón Cristo lo primero que nos advirtió fue: MIRAD QUE NADIE OS ENGAÑE. Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Sòlo uno es digno de abrir los sellos… El Cordero (Parte diez).

  El sexto sello nos habla de un “gran terremoto” (èsta es una señal   importante, pues es la última para los creyentes) que pone el sol negro y la luna cubierta de sangre (Apocalipsis 6:12). ¿Què es lo que sucede en un terremoto? Todo se paraliza y trae una tremenda tribulación y confusión. ¿Còmo nos lo presentó Cristo en los evangelios?   “Inmediatamente” después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerà, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán, las potencias (reyes, gobernantes y èlites) serán conmovidos (Mateo 24:29). ¿Por què sabemos que los reyes, gobernantes y èlites serán conmovidos? Porque en Apocalipsis el mensaje es: “Los reyes de la tierra, los capitanes, los poderosos… se escondieron en las cuevas” (bunkers), y decían “escondednos del rostro de Aquèl que está sentado sobre el trono y de la IRA del Cordero” (Apocalispsis 6:15-16). Porque el gran día de la IRA del Cordero ha llegado. Veamos algo: Han pasado seis sellos y los creye...

Sòlo uno es digno de abrir los sellos… El Cordero (Parte nueve).

  El quinto sello ya no es un jinete cabalgando sobre un caballo, sino es un “CLAMOR” de quienes dan testimonio de la palabra de Dios y han sido perseguidos y asesinados por esa causa (Apocalipsis 6:9). ¿Còmo lo anunció Cristo en los evangelios?   Pero, cuando viereis la ciudad rodeada de ejércitos (Mateo 24:16; Marcos 13:14; y Lucas 21:20). ¿A cuál ciudad se referìa?    “JERUSALEN”. (tomemos nota que no dice Damasco, Londres, Moscù, Pekìn ni Washington) dice “JERUSALÈN” en Medio Oriente será RODEADA de ejércitos, que es, exactamente el cumplimiento de la profecìa de Zacarìas 14:1-4. Y, para confirmarlo termina diciendo: “Entonces los que estén en JUDEA (Israel), huyan a los montes (Lucas 21:20-21). Ahora bien, ¿Cuàndo sucederà todo esto?. “Despùes” del principio de dolores (sellos uno y dos), y “después” de las angustias económicas, hambres, pestes y muerte de muchas personas (sellos tres y cuatro). Observemos: Quinto sello y aún los creyentes estamos sobre la f...

Sòlo uno es digno de abrir los sellos… El Cordero (Parte ocho).

  Cuando estudiamos el cuarto sello encontramos a un jinete sobre un caballo amarillo que trae consigo: “Muerte sobre la cuarta parte de la tierra con hambres, espadas, y con las fieras de la tierra” (Apocalipsis 6:8). ¿Què fuè lo que nos explicó Cristo en los evangelios?   Entonces OS entregaràn a tribulación, OS mataràn y SEREIS aborrecidos por todas las gentes por mi nombre” (Mateo 24:9; Marcos 13:9; y Lucas 21:12). Comprendamos algo: MUCHOS habremos de morir en el nombre de Cristo. Y, en èste punto el apóstol Lucas nos prueba que AÙN no ha sido raptado el pueblo de Dios dicièndonos: “Y esto OS será ocasión para dar testimonio” (Lucas 21:13). ¿Què testimonio necesita dar un impío? ¿Quièn persigue a un impìo? ¿Por què tanto Cristo, como el apóstol nos dicen OS perseguiràn?   Hemos analizado cuatro sellos y podemos ver que el pueblo de Dios AÙN estamos sobre la tierra. Y la información más relevante que escuchamos es: TAN SÒLO ES PRINCIPIO DE DOLORES. Con razón el ap...

Sòlo uno es digno de abrir los sellos… El Cordero (Parte siete).

    Luego, en el tercer sello vemos a un jinete en un caballo negro, que trae consigo una balanza y nos dice: “Dos libras de trigo por un denario; y seis libras de cebada por un denario, pero no dañes el aceite ni el vino” (Apocalipsis 6:6). El denario era el salario diario de la época, lo que implica que el dinero NO alcanzaba ni alcanzarà para cubrir las necesidades básicas. ¿Què fuè lo que nos anunció Cristo en los evangelios? Porque se levantarà nación contra nación; reino contra reino; y habrá hambres, pestes y terremotos (Mateo 24:7; Marcos 13:8 y Lucas 21:10-11). ¿Por què se pelean reinos contra reinos?   ¡Por el control mundial!   Pues el reino que gane la guerra impondrà lo que caracteriza a un reino: “Su idioma; su moneda; sus leyes, y su legado”. O sea, que en la lucha por imponerse no les importa traer al resto del mundo: “hambres, pestes y terremotos emocionales y econòmicos”, pues mucha gente trabajarà solamente para su sustento en el mejor de los...

Sòlo uno es digno de abrir los sellos… El Cordero (Parte seis).

    Luego, cuando abre el segundo sello, vemos un jinete en un caballo de color rojo, quien nos dice que la paz ofrecida será quitada por medio de muchas muertes, esto nos prueba aún más que quien apareció en el primer sello NO era el Cristo, puesto que él siempre trae vida (Juan 6:35), y paz duradera como el mundo no la puede dar (Juan 14:27) (Apocalipsis 6:4). Los evangelios nos muestran que habrá guerras y rumores de guerras, sabemos que las guerras han producido millones de muertos durante toda la historia humana, y una llamada tercera guerra mundial sería catastrófica en ese sentido pues ya será una guerra nuclear (Mateo 24:6; Marcos 13:7 y Lucas 21:9). Sin embargo, en èste punto, Cristo en los evangelios nos hace una salvedad que NO debiéramos dejar pasar por alto: “AÙN no es el fin, sino tan sólo PRINCIPIO DE DOLORES”, pero, a los creyentes, también dice NO os turbèis (Mateo 24:6; Marcos 13:7 y Lucas 21:9). Cuando dice “no os turbèis” está dejando en claro que nos e...