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Mostrando las entradas de julio, 2022

No se puede ni se debe.

    Cuando dos personas no piensan de la misma forma, lo mejor es que no caminen juntas por la vida pues su caminata será difícil. No podemos tener una línea de pensamiento correcta y caminar con alguien que cree que puede saltarse las reglas y las normas en cualquier momento pues nunca nos pondremos de acuerdo. Tenemos un ejemplo bìblico entre Pablo y Bernabè por culpa de Juan Marcos (Hechos 15:39). Por otro lado, las escrituras nos enseñan: “Pon en manos del Señor todas tus obras y tus proyectos se cumplirán” (Proverbios 16:3). Preguntamos: ¿Còmo Dios puede respondernos si caminamos a la par de alguien que no quiere tomar en cuenta a Dios en el proyecto que emprendimos juntos? ¡Imposible! Ciertamente las escrituras nos enseñan que el sol sale para buenos y malos (Mateo 5:45), pero también dice que bendecirà al justo más no así al injusto (Deuteronomio 28 completo). Entendamos: No se puede ni se debe caminar con personas que no tienen ni ponen a Dios en primer lugar, o, q...

La penicilina santa.

    Toda enfermedad bacteriana infecciosa es combatida con la famosa “penicilina” patentada por Alexander Flemming en 1929. Su forma de introducirla al cuerpo es por medio de una inyección la cual es bastante dolorosa pero necesaria. Podrìamos decir què: ¡sin dolor no hay curación!   En lo espiritual nos sucede algo similar, todo pecado se quita con reconocer que Cristo derramò su sangre por nuestras culpas y delitos, pero, se nos advierte que el proceso es doloroso. El proceso o caminata hasta llegar a la presencia de Dios es “tribulación” palabras del mismo Cristo (Juan 16:33). Ahora bien, así, como cualquier médico nos miente si nos dice que no se necesita penicilina para combatir una infección bacteriana y que no duele la inyecciòn, también un líder nos miente si nos dice que al reino de Dios se entra por paz, poder y prosperidad, o, mucho peor, si nos enseñan que ya estamos viviendo el reino. Las escrituras son exageradamente claras en decirnos que “tendremos tri...

Amigos verdaderos.

    “No hay amor más grande que el dar la vida por los amigos”, palabras del Cristo eternizadas por el apòstol Juan en su evangelio, capítulo 15 y verso 13. Apoyados en èsta expresión del Cristo podemos entender que un amigo “da” no “pide ni mucho menos quita” a otro. Un amigo “sirve”, “atiende”, “consuela”, “acompaña”, “instruye”, “guía”, “escucha” a otro sin esperar nada a cambio. Si para ser “amigos” necesitamos “dar algo” a cambio como condición de la amistad (entiéndase servicios gratis, pleitesìas, o peor aún… recursos económicos obligados) entonces “esa” no es amistad, no es un compañerismo de amor fraternal no fingido (1ª Pedro 1:22). Un amigo está allí sin importar la o las circunstancias, es más, si el momento que vivimos o que él viva es crítico, es cuando más debemos contar con él, o, por el contrario él con nosotros. Pero repetimos, NO por intereses mezquinos disfrazados. Meditemos.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

No seamos andamios.

    Durante los 49 años de trabajo que tuvimos antes de jubilarnos por razones de salud, la gran mayoría de esos años la pasamos en el àrea de la construcción. Durante esos años construimos muchos, pero en verdad muchos andamios y pocas paredes. Casualmente de todos esos andamios no queda ninguno en pie; pero, de las pocas paredes que el Señor nos permitió construir, salvo las que han sido modificadas por razones de necesidad estètica o ampliaciones TODAS están en pie. ¿A què viene esta reflexiòn?   A que en lo espiritual sucede similar, pues hasta en la vida del Cristo hubo personas que fueron “andamios”, ejemplo: -Judas el traidor, que por intereses mezquinos vendió a su Señor (Mateo 26:47); -Los discípulos disidentes, que al ser confrontados se marcharon (Juan 6:66); -Personas ricas que prefirieron su comodidad que el servicio (Mateo 19:22). Pero hubo otras que fueron y siguen siendo “paredes”: -Los otros 12 discìpulos, fieles hasta la muerte (Hechos 1:12-13); -El ...

De nada les servirà su dinero.

  Somos fervientes creyentes de que estamos viviendo una conspiración (pensamientos secretos para derribar lo establecido) fraguada por muchos años. También creemos que esa conspiración la fraguaron personas de alto poder, alto nivel económico y altísima maldad. También creemos que nada de esto es nuevo, pues Dios nos lo había dejado escrito en SU libro. “El rico domina al pobre y el deudor es esclavo del acreedor” (Proverbios 22:7). Hoy, por medio del endeudamiento y el miedo, el rico domina al pobre. Pero vendrán tiempos de justicia, en los cuales el Señor será el único juez no corrupto, y en ese tiempo, lo que las escrituras llaman “El día del Señor” no habrá lugar en la tierra ni debajo de la tierra en donde puedan esconderse estos rufianes. Diràn en aquèl día los conspiradores: “Caed sobre nosotros y escondednos de la presencia del que está sentado en el trono y de la ira del Cordero… aunque se escondieron en cuevas y bajo las piedras” (Apocalipsis 6:15-16). En aquèl día, qu...

En medio de la sociedad… y de la congregación.

    El rey David escribe: “Casi en todo mal he estado, en medio de la sociedad…” (Salmo 5:14). Conocer la maldad de la humanidad fuera de la casa de Dios no es nada difícil ni extraño. Pero el problema está que el rey David NO terminò allí su disertación sino la cerrò de la siguiente manera: “Y en medio de la congregación”. Què pena que el mal del mundo se haya enclaustrado también en la “congregación” de los santos. Sabemos y reconocemos que Dios diseñò el compañerismo en la caminata cristiana como un alivio a todos aquellos que estamos rotos, quebrados, ofendidos, lastimados, y sobre todo, en pecado (Mateo 11:28). Pero, què pena que haya muchos que “disfrazados” de ovejas caminan como lobos mezclados entre nosotros. Con razón el apóstol Juan nos declara en su primera epìstola en el capítulo 2 y verso 19: “Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros”. Entendamos algo, tarde o temprano, quienes caminan como ovejas pero son lobos… tendrán que salir de en medio del compañ...

Y entonces… eligieron a uno.

    Judas vende a su Señor, le entrega con un beso y recibe sus 30 monedas de plata, pero, su mente y corazón no reposan pues acaba de traicionar a quien solamente le diò amor, entonces decide mejor quitarse la vida (Mateo 27:5). Así, el grupo de 12 discìpulos que el Señor había formado quedó incompleto, entonces los otros 11 piensan en ordenar a alguien para sustituirlo, pero ese alguien no podía ser uno cualquiera. Tenìa que haber sido alguien què, caminando con el Señor hubiera dado “buen testimonio” de fidelidad, servicio, obediente, sumiso, que fuera capaz de dar su vida por la causa, no otro que a las primeras de cambio o por intereses ocultos dejara el cargo, en fìn, alguien que fuera, repetimos, de “buen testimonio” y que hubiera sido testigo de todo. Entonces el Espìritu Santo recayó en Matias (Hechos 21:22). Si no somos testigos y buenos testimonios el Espìritu Santo jamás recaerà sobre nosotros para que vayamos y seamos predicadores eficaces.   Señor: D...

Se aprende de los testimonios más que de la palabra.

    Una mujer muy amada por propios y extraños (nuestra bisabuela Sofìa) nos enseñò: “Inteligente, es el que aprende de sus errores; pero sabio el que aprende de los errores de los demás”, y ella lo hizo toda la vida, y su testimonio nos enseñò más que las palabras. La palabra de Dios dice: “No robaràs” (Éxodo 20:15), y uno de los discípulos de Cristo, salìa enviado por él a predicar su palabra pero no ha practicarla pues era ladròn (Lucas 10:3), y eso hizo que nadie le siguiera, es más, él mismo se perdiò. Cuando estudiamos la palabra de Dios debemos entender algo, nuestras palabras al ser predicadas pueden ser muy sabias, muy elocuentes y hasta muy certeras… pero si no nos ven practicarlas dejaràn de ser didácticas para todos. Nuestro testimonio tiene que gritar más que nuestras palabras decía un gran predicador, Charles Spurgeon.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

A cinco minutos de la gloria.

    Es común en la iglesia, sobre todo en la iglesia dominical de los niños, nos enseñen algo similar a esto: Eran las tres de la tarde pero desde el mediodía todo estaba en total oscuridad (Mateo 27:45), el Cristo estaba agonizando, y a la par de él habían colocado también crucificados a dos ladrones (Lucas 23:33). Y, seguidamente, nos contaron que uno de ellos, denominado el “ladròn bueno”, reconoce la gloria del Hijo de Dios y por la tarde está en el paraíso como cumplimiento de la promesa que el Cristo le hiciera (quienes tenemos fe lo creemos). Sin embargo, casi nunca nos hablan del otro ladròn, el que en lugar de reconocer sus pecados y clamar por su salvación reta al Cristo diciéndole que: si verdaderamente es él entonces que se salve y los salve a ellos “de esa situación” (Lucas 23:39). ¿Quièn podría pensar que èste ladròn por su obstinada decisión estuvo a tan sólo cinco minutos de la gloria pero la rechazò?   Meditemos, no retemos a Dios sino clamemos por nu...

Hasta entre las familias santas.

    Adàn y Eva, la primera pareja mencionada por las escrituras, hechos a imagen y semejanza de Dios, engendraron a un hijo “asesino” (Caìn) (Gènesis 4:8). Noè, es apenas uno de los tres justos junto a Daniel y Job (Ezequiel 14:14), que solamente su alma salvarìan por si mismos, sin embargo engendrò a un hijo “degenerado” (Cam) (Gènesis 9:22). David, el único hombre sobre el cuál Dios declaró que era conforme a su corazón, él mismo fue un “violador” (2ª Samuel 11:4); y por si fuera poco engendrò un hijo (Salomòn) que “desobedeció” las leyes del vino y las mujeres que Dios había dado para sus reyes, pues tuvo 700 esposas y 300 concubinas, y probò todos los placeres (1ª Reyes 11:3). Así la historia, preguntamos: ¿Què nos extraña entonces, que en nuestra familia más de uno, o nosotros mismos, cometamos pecados graves, si esto se ha dado hasta entre las familias santas? (no estamos justificando NADA, solamente lo hacemos como empatia o un consuelo a quienes les sucede). Selah....