Cìrculo o línea recta… nosotros decidimos.

 


 

El pueblo de Israel tuvo épocas en las cuales entró en un “cìrculo” vicioso de pecado, pues pecaba, recibía su castigo, se arrepentía, pedìa perdón y al ser perdonado, luego volvía hacer lo mismo (Nehemìas 1:8-9; Nehemìas 9:2 y Oseas 14:2). Pero, hubo otro tiempo que dejó ese camino para tomar un camino “recto” siguiendo las enseñanzas de su Mesìas (vea los 4 evangelios). En estos últimos tiempos, cuando vemos el cumplimiento de las profecías dichas por Cristo (oiréis guerras y rumores de guerras; naciones que se levantan contra naciones; reinos que se levantan contra reinos; que hay pestes; hambres y terremotos por diferentes lugares, Mateo 24; Marcos 13 y Lucas 21). Tenemos que entender que la religión (no importa cuàl sea èsta) es un “cìrculo vicioso” en donde pecamos, recibimos el castigo, nos arrepentimos, pedimos perdón, somos absueltos… y volvemos a pecar. Mientras que seguir las enseñanzas de Cristo (amar a Dios y al pròjimo), nos hace seguir una línea recta en donde por el amor, la misericordia y el perdón recibidos, por gratitud, ya no deseamos regresar a ese sistema de vida (Efesios 4:22). Selah.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa