La influencia del padre en el hijo.

 


 

Según el el Psicòlogo, periodista y escritor estadounidense Daniel Goleman, el “lazo protector” entre el progenitor y el hijo, permiten a èste último GRAN parte de la maduración para que la infancia se prolongue por muchos años (Inteligencia Emocional, página 30). Ahora bien, nos preguntamos: Si todo ser humano, pues no habla de excepciones, necesita y desea ese lazo, ¿cuál es la razón para que espiritualmente no busquemos a nuestro Padre celestial para que nos proteja? Cuando está probado científica e històricamente que funciona.  Las respuestas pueden ser múltiples quizás: orgullo, autosuficiencia, falta de sumisión, desconocimiento, etc. Pero, según las escrituras, si buscamos la protección de Dios nos irà bien en la vida, pero si no, muchos conflictos entraràn en ella. El libro de Deuteronomio en su capítulo 28 completo nos da el respaldo para poder afirmar lo anterior de ambas posiciones. Meditemos.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa 

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