Por algo nos recordaràn.

 


 

Herodes, uno de los gobernantes en el territorio en tiempos de Cristo, llamado también Herodes el Grande, gobernó un tiempo durante la vida física de Cristo, ya que poco tiempo después de dictar sentencia para la muerte de los niños inocentes también el muere (Mateo 2:1,13 y 15). Serà recordado precisamente por la matanza de todos los niños inocentes. Judas, uno de los discìpulos íntimos de Cristo (Mateo 10:4), será recordado toda la vida por ser quien traicionò a Cristo (Mateo 26:15). Pero también hubo una Marìa Magdalena, quien amò a Cristo hasta la muerte y más, y se le menciona siempre precisamente por ese amor puro y fiel hacia el Señor (Mateo 28:1; Marcos 16:1). El día que nos toque partir de èste mundo, preguntamos: ¿Por què seremos recordados, no solamente delante de los hombres sino de Dios?. Luchemos día a día por la santidad, mostrar amor, empatìa y misericordia como lo hizo nuestro ejemplo: Cristo.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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