Aprendamos a vivir

 


 

En una ocasión el apóstol Pablo dijo: “Sè vivir en humildad, y sè vivir en abundancia” (Filipenses 4:12”. En humildad casi todos podemos y sabemos vivir… pedimos por favor, sabemos esperar, suplicamos, bajamos la cabeza. ¡Eso no es difícil!. Cualquiera nos grita, nos detiene, nos manda, nos obliga… y nosotros accedemos. Pero, lo difícil, y es la lección que deseamos ver acá, es aprender a vivir en abundancia. ¡Cuàn fácil podemos olvidar de dónde venimos, o más bien, de dónde nos sacò el Señor!. ¡Cuàn fácil nos creemos que llegamos a donde estamos por “nuestro” esfuerzo”! ¡Cuàn fácil podemos hacer pensar a otros, que no han alcanzado lo que nosotros hemos alcanzado, porque Dios nos ama más que a ellos!. El mismo apóstol Pablo nos enseñò en otra ocasión: “¿Si lo que tienes lo recibiste, por què te jactas? (1ª Corintios 4:7). Nosotros agregamos lo que nos decía la abuela: “Nunca mires a nadie de menos, porque el mundo da vueltas; y los que hoy están arriba… mañana pueden estar abajo”. Aprendamos a vivir.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa