No es el favor… es el momento.
El Salmo 102:17 nos enseña: “Habrà (Jehovà) considerado la
oración de los desvalidos, y no habrá desechado el ruego de ellos”. La abuela
nos decía: “Mijo, hay favores que no se pagan nunca, porque no es el favor que
te hacen… sino el momento en que te lo hacen”. Vaya si no hemos comprobado ese
consejo en 7 dècadas. ¿Por què? Pues porque lo hemos vivido, sin saber por
muchos años, que era bìblico. Si Jehovà no escuchara el clamor aún de nosotros
los desvalidos, los pecadores, los que estamos rotos… simplemente nunca nadie
fuera salvo (Salmo 50:15). Decìa la abuela, no es lo mismo que te regalen un
plato de comida cuando tienes otro, a que te lo den cuando tienes hambre y no
tienes que comer. Eso es lo que Jehovà hace con nosotros, nos da una chamarra
cuando tenemos frìo; nos da algo a comer cuando tenemos hambre; y nos da de
beber, cuando tenemos sed… especialmente estas últimas dos, cuando de él mismo
se refiere. ¿Còmo, entonces, no estar agradecidos y luchar por buscar
apartarnos del mal?. No es, solamente, el favor que nos hace Jehovà… sino el
“momento” en el que nos lo hace. Meditemos.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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