Soportàndoos unos a otros.

 


 

Muchos somos los que creemos que el tiempo de la humanidad como lo conocemos hoy en día está por finalizar (suficientes evidencias en Mateo 24; Marcos 13 y Lucas 21, Ezequiel 37 y 38, sin contar Apocalipsis). Y, muchos también somos los que lo pregonamos, lastimosamente, quizás por nuestro pobre testimonio; por rebeldìa propia, o, por necedad de las gentes… no somos escuchados, más bien, en algunos casos hasta somos ocasión de burla o de aborrecimiento. Ya lo había profetizado la escritura (Juan 15:18). Para quienes sì lo creemos, a pesar de nuestros errores, imperfecciones y pecados, tenemos la esperanza que cuando el Señor se aproxime no solamente nos dará màs señales sino también nos llevará con él (1ª Tesalonicenses 4:16-18). Pero, necesitamos para ello, cumplir uno de los requisitos que él más ama: “Soportàndoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro” (Colosenses 3:13).

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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