El Espìritu Santo os guiarà a todo verdad.
Todos los creyentes confesamos tener fe en las palabras de
Dios, por ello es que le seguimos, pero, la práctica y la vida real nos
muestran que casi todos lo decimos del diente al labio. Su palabra nos dice:
“Que cuando somos niños necesitamos de un hayo, de un tutor, de un guía… pero cuando
crecemos ya somos herederos en posesiòn (Gàlatas 4:2). Insistimos: dice la
escritura que al “crecer” nos convertimos en herederos. El punto es èste:
“Somos demasiados los que nunca crecemos y por ello necesitamos un hayo durante
30, 40 ò más años”. Y eso, no debiera de ser porque nos perdemos que tanto el
Espìtitu Santo como Dios Padre mismo nos enseñen. Pues la palabra también nos
dice: “Yo, personalmente les enseñarè, y escribirè mis leyes en sus corazones…
y NO tendrán necesidad de que ningùn hermano enseñe a otro hermano” (Jeremìas
31:1 y 31-34). ¡De cuànto nos perdemos, por no crecer y depender de otro
hermano tan necesitado como nosotros! Selah.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario