Nada más tòxico que un profeta. (Parte final).

 


 

Cristo nos dijo que cuando el final del tiempo como lo conocemos hoy llegara (no el fin del mundo), habría señales muy claras para que estuviéramos apercibidos (Proverbios 14:16). Lastimosamente, por decir la verdad, Cristo fue considerado una persona “tòxica” y por lo tanto no fue escuchada en toda su magnitud (Marcos 6:2). ¿Còmo iba a ser bien recibida la palabra de Dios en boca de nuestro Señor, si era una palabra que iba en contra de las costumbres, las tradiciones, y los ritos en los que la religiosidad habían convertido la Ley de Dios dada a Moisès en el Sinaì? (Oseas 6:6; Jeremìas 7:6,11).

Cristo censurò duramente a los lìderes, y por ello, lejos de ver su error y enmendarlo, vieron a Cristo como una persona “tòxica” y “non grata” (Mateo 15:1-7). ¿Cuàl fuè en estos versos el epíteto que Cristo utilizò en contra de ellos: ¡Hipòcritas!  Por si nos olvidamos, el significado de èsta palabra es: “Una persona que finge”. Y, lastimosamente, tanto en el pasado (escribas y fariseos) como en el presente muchísimos lìderes predican lo que la gente “quiere” escuchar, es increìble la cantidad de personas que los aprecian y siguen, pues “fingen”, por ignorancia o por motivos ocultos predicar a otro Cristo a otro evangelio. Entonces cuando alguien se presenta y nos dice que el año 120 de Noè se acerca y que Cristo viene pronto… es considerado “tóxico”. Selah.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa