Pero… después. (Parte final).
El punto al que queremos llegar es el siguiente: Estamos
viviendo tiempos en los cuales TODAVIA hay abundancia, tanta què, a pesar de
las limitaciones, podemos ver en las redes sociales cómo favorecidos y menos
favorecidos económicamente, viajamos (según nuestras posibilidades por
supuesto) a tomar vacaciones; comemos y bebemos; nos vamos de compras y
vendemos; nos casamos y nos damos en casamiento (Mateo 24:39), sin tener en
cuenta que los años de las vacas gordas están por terminar. Son pocos los que
están guardando, como lo recomendó Josè a faraón, para cuando esos tiempos
lleguen más prontamente de lo que nos imaginamos. Quizàs hoy en día no sean
“tan” literales como decir 7 y 7 años, pero lo que sì debiéramos entender es
que los años buenos… están a su fin, y nosotros NO nos damos por aludidos.
Bienaventurado y sabio el que lo pueda entender. Selah.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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