Pero… después. (Parte uno).

 


 

“El sueño UNO sólo es” dijo Josè a faraón, después de los siete años de las vacas gordas inician los siete años de las vacas flacas, tanto así, què después de la abundancia NADIE se acordarà de ella (Gènesis 41:26-28). “Es innato en el corazón del ser humano el pensar solamente en el presente, o si mucho, en el futuro inmediato (mañana, las próximas 24 horas). Pero no está en el corazón humano (en general, pues hay excepciones) pensar en el futuro a largo plazo. Quienes sì lo hacen, y la vida les concede el tiempo, logran sus metas y sus propósitos como no lo hacen los demás. Pues bien, el punto es què, cuando al hombre (mujer) les va bien económicamente se les olvida que escrito está: “después” de los siete años de las vacas gordas, vinieron “inmediatamente” los siete años de las vacas flacas, y fueron tan flacas que NADIE se acordaba de la abundancia que hubo.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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