El día que Cristo vino. (Parte dos).

 


 

Punto dos: El imperio romano estaba oprimiendo tremendamente al pueblo, lo cuál también estaba profetizado en Daniel 9. A tal grado, que tenía personas judías trabajando para oprimir y exprimir con impuestos al mismo pueblo judío (vea el caso de Mateo el cobrador de impuestos en Mateo 9:9 narrado y descrito por el mismo apóstol Mateo). Pero, el punto más importante de la situación del pueblo de Dios en el tiempo de su primera venida era el renglón religioso, veamos: Cristo está a punto de proporcionar TODOS los detalles de su “retorno” a la tierra en el futuro, dejando muy pero muy claro que NO era “ese” tiempo en donde vendrìa a reinar (Mateo 24), y ANTES de dar esa información, hace una aclaración (que no debiéramos dejar pasar por alto nosotros hoy, así como “muchos” lo hicieron hace dos mil años). ¡Señala a la clase religiosa!, veamos, razòn uno: Se sentaban en la cátedra de Moisès (hoy, los pùlpitos) a imponer normas y reglas què, primero, Dios NO había impuesto (hoy, cada líder maneja “su” congregación distinto a otros); y segundo, ellos mismos NO las cumplìan (hoy, existe justificaciòn entre lo que pasa a los lìderes y lo que sucede a las ovejas aunque sea el mismo evento) por lo que Cristo se ve en la necesidad de aclarar: Hagan lo que ellos “dicen” pero no lo que ellos “hacen” (Mateo 23:1-4).

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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