El día que Cristo vino. (Parte uno).

 

 

 

El Mesìas anunciado por los grandes profetas (Isaìas 40:3; Miqueas 5:2; Jeremìas 23:5; Daniel 12:1-4) era esperado por los judíos como coloquialmente decimos los latinos: “Como agua de mayo”. ¿Cuàles eran las razonez? Primera: Hacìa 400 años había un gran silencio espiritual en el pueblo, pues desde Malaquìas hasta esos días no había habido profeta en Israel. Segundo: La opresión que el imperio romano tenía sobre el pueblo era abrumadora. Tercero: Todo judío estudioso conocía las profecías y entendía que el tiempo estaba cercano por las señales que miraba. Entonces, la pregunta lógica es: ¿Por què no le reconocieron?. Respuestas: Precisamente porque llevaban 400 años de no ver a un hombre de Dios en acción. Y, ¿cómo podía ser eso si estaba la clase religiosa en oficio? (Juan 8:33). Sì, pero habían tomado literalmente “por asalto el servicio”, y se estaban “apacentando” ellos mismos y no al pueblo, Cristo se los reclama en Mateo 23 completo, y, dado como una señal por Dios Padre 700 años antes (Ezequiel 34:1-12).

 

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa