Mi reino NO es de èste mundo. (Parte uno).
Cristo está frente a un emperador mundano, Pilato, quien está
a punto de entregarlo a la clase religiosa para ser asesinado por decir
palabras en contra de las tradiciones, las costumbres, los ritos, el manoseo
del dinero y el abuso de quienes profesan la fe (vea Mateo
23:13,14,15,16,23,25,27 y 29, mejor si lo hace completo). Y, ante la pregunta
de èste: ¿Què has hecho para que los SACERDOTES te entregaran a mì? Cristo le
responde: ¡Mi reino NO es de èste mundo! (Juan 18:36). Si tan sólo pudiéramos
entender en èste pasaje la profundidad que nos muestra Cristo, no tan sólo el
hecho que NO era ese el tiempo de su reinado (Daniel 7:14 y Salmo 145:13). Sino
què, además, estaba explicando que èste mundo irìa de peor en peor, y que media
vez NO lo sigamos a él y vivamos como él nos manda, nada cambiarà en lo
personal para nosotros y en general para quien le prodigue amarlo, entonces y
solamente entonces no viviremos frustrados y decepcionados por propios y
extraños.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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