Preparados y buenos.
Recientemente estuvimos en la graduación de nuestra nieta
más grande, en los actos preliminares a la entrega de diplomas el director del
establecimiento compartió unas palabras a los graduandos, nos impresionaron las
siguientes: “Para ser útiles en la vida, hay que estar preparados y ser buenos;
de nada sirve prepararse si no se es bueno, y de poco sirve ser bueno sino se
está preparado”. Cristo dijo: “Nadie tiene mayor amor, que aquèl que da la vida
por su hermano” (Juan 15:13). Creemos que hoy más que nunca para poder dar la
vida por nuestros hermanos, no hay como estar preparados y ser buenos; y ser
buenos y estar preparados. Estamos muy de acuerdo en que de poco sirve querer
ayudar a otros si no sabemos cómo hacerlo, y que aún siendo buenos, tenemos que
saber cómo serlo. Pues ayudar a quien no se quiere ayudar a si mismo, también
es pecado (2ª Tesalonicenses 3:10). Selah.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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