El peor enemigo de la Iglesia. (Parte uno)
En el tiempo cuando Cristo vino un espíritu de
autosuficiencia y de grandeza se había enclaustrado en la clase religiosa, por
ello el liderazgo religioso no acepto al Cristo e incitò al pueblo a que no lo
aceptara (Lucas 23:21). Cuesta creer que quienes debían hacer los honores, o,
la introducción del Hijo de Dios ante su pueblo (Juan 1:11-12) fueran los que
quisieran, y de hecho, planearon su asesinato. Y para todo aquèl que está
dentro del liderazgo hoy en día y lo niega, lamentablemente la historia lo
demuestra asì (Juan 11:49-50). ¿Quièn diò acaso la orden de asesinar a Cristo
según vemos en los versos anteriores? ¡Caifàs, el Sumo Sacerdote, el sumo
lìder! Vemos pues que el peor enemigo de
Cristo en su primera venida fue una representación de satanàs por medio de la “clase
religiosa”. Escrito está, en su segunda venida, NO será diferente (Mateo 24;
Marcos 13:6 y Lucas 21:8). Y, muy tristemente será otro gran líder religioso el
que encabece la persecusiòn del cristianismo nuevamente (Apocalipsis 19:20).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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