No se inquiete a los gentiles que se convierten (Parte final)

 


Las preguntas del millón son: ¿Quièn o quienes dispusieron imponer las cargas de la ley judía a nosotros los gentiles, que, repetimos, quienes NO nacimos en Israel NI tenemos sangre judía queriendo seguir judaizando el evangelio? ¿Cuàl es la motivación oculta de quién o quienes las dispusieron?  Y, por último, una “valiosa” evidencia: Hace dos mil años el mandato y cumplimiento de estas ÛNICAS cuatro normas, ¿Què fuè lo que trajo sobre los nuevos convertidos? ¡REGOCIJO Y CONSOLACIÒN! (Hechos 15:31). ¡Què gran diferencia la que vemos contrastada con la ¡CONDENACIÒN! con la que nos quieren hacer vivir hoy en día la gran mayoría de lìderes congregacionales!, debido a que quieren imponernos más de estas cuatro leyes o normas. Preguntamos: ¿Lo harán por ignorancia… o por astucia?. ¿Y quienes las seguimos, acaso no hemos entendido LO DISPUESTO POR EL ESPÌRITU SANTO: “QUE NO SE INQUIETE A LOS GENTILES”?. Selah.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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