Otro evangelio (Parte final)
Tan distinto era el pensamiento de Cristo con respecto a la
Ley de Moisès que él mismo lo llama: “MI DOCTRINA, es más, hasta aclara que ni
siquiera es de él sino de quien le envío, el PADRE” (Juan 2:16). Y, en el
transcurso de su ministerio vemos que si alguien la seguía, no era “digno” de
poder entrar a las sinagogas existentes, de las cuales, el mismo Cristo fue
expulsado (Lucas 4:16 y 28-29), así como todos los que le siguieran (Juan 9:22).
5- El mejor ejemplo que era otro “estilo de vida” lo vemos en el libro de
Hechos, en donde el apóstol Pablo es presentado al gobernador Fèlix (Hechos
24:1,3), y en dicho diálogo se habla de: a) La “Plaga” del evangelio de
Jesucristo (Hechos 24:5), la cuál el apóstol ya no podía predicar ni en las
sinagogas ni en el Templo (Hechos 24:12); y, b) El “Camino” del evangelio de
Jesucristo (Hechos 24:14), por el cual el apóstol era perseguido por los que
fueron sus compañeros en el camino de la Ley de Moisès. Resumiendo: Cristo NO
trajo una religión, NO trajo una nueva ley de Moisès, NO trajo una nueva
sinagoga… trajo una NUEVA doctrina, una nueva forma o sistema de vida, y la
trajo del Padre (Juan 2:16 y Gàlatas 1:6).
El Cristianismo, vea Hechos 11:26.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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