Preguntas, sin aparentes respuestas.

 


¿Quièn nos enseñò que por una manzana vino el pecado? ¿Por què Eva no se asombrò que le hablara la serpiente? ¿Por què Adàn no asistió a Eva en el momento más crítico, y por què Eva no consultò con Adàn? ¿Preguntas, sin aparentes respuestas?  Veamos: ¿Era un manzano? NO, era un fruto “desconocido” que proporcionaba el conocimiento del bien y del mal (Gènesis 2:17). En el principio, cuando solamente estaba Adàn, él interactuaba con los animales en un mundo perfecto (Gènesis 2:19-20) e interactuaba con los animales, pero, ninguno era ayuda idònea para èl (Gènesis 2:20). Para una prueba de ello, veamos la mula de Balaam a quien Dios le abrìo su boca mucho tiempo después, por ello Eva no se asombrò (Nùmeros 22:21-29). Adàn no pudo asistir a Eva en el momento más crítico, porque NO estaban juntos y por lo tanto Eva no le consultò. La escritura es clara cuando habla del matrimonio. El hombre y la mujer en el momento de la decisión de aceptarse, se convierten en uno (Gènesis 2:24) y se pertenecen mutuamente hasta la muerte (Romanos 7:2), por lo tanto, el fallo fue mutuo por no estar juntos.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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