Que se convirtieran ¿a què?.
En el libro de Mateo, capítulo 10 y versos del 1 al 4,
Cristo elige a sus discípulos (no los discípulos lo eligen a él, tomemos nota
de esto porque es muy importante para saber bajo la cobertura de quién estamos,
si pastores o lobos, Juan 10:13). Y, recién iniciando su ministerio, y, ante la
pregunta de sus discípulos de por què les habla en parábolas y no directamente
a los religiosos de la época (fariseos, saduceos, y escribas) les dice: “Para
que NO entiendan y NO se conviertan” (Juan 13:15). Preguntas sencillas: ¿Si los
religiosos ya creían en Jehovà, y tenían la Ley de Moisès que era la verdad, a
què debían de convertirse? ¿Por què si Cristo venìa en el nombre de ese mismo
Jehovà que los religiosos predicaban, se opusieron tanto al Cristo? ¡Porque los religiosos habían convertido la
Ley de Moisès en ley y beneficio de hombres! (Mateo 15:9). Por ello, el pueblo
miraba con admiración y autoridad las palabras del Cristo, porque Cristo NO era
un religioso (Mateo 7:28-29). Exactamente lo mismo veremos hoy en día, quien SI
venga del Señor (elegido por El) nos admirarà y nos convencerà de la palabra
que predique y nos hará convertirnos a la doctrina de Jesucristo no de hombres.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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