Simplemente NUNCA fueron.
Durante las últimas casi cuatro décadas, nos preguntamos
muchas veces: ¿Còmo es posible que alguien a quien: Vimos y escuchamos hacer
una declaración de fè públicamente. Que asistìa infaltablemente con nosotros a
las reuniones. Que servía a las mesas juntamente con nosotros; y que hasta
estudió en el Instituto Bìblico con nosotros… hoy esté por malos pasos?. El
Señor nos da la respuesta en las escrituras por medio del apóstol Pablo: ¡Son
falsos hermanos introducidos a escondidas entre el pueblo de Dios! (Gàlatas
2:4). Por ello, ahora ya logramos entender no solamente su proceder, sino
también las palabras de Cristo con respecto a que tanto el trigo como la cizaña
están mezclados (Mateo 13:24-30). Y también las del apóstol Juan, en su primera
epìstola, capítulo 2, versos 18-36… “son prototipos del anticristo”. Y, es más,
están puestos como una señal de los tiempos del fin, puesto que lo dice
claramente el apòstol (verso 18). Meditemos, “parecían” cristianos pero eran
anticristos, “parecían” trigo… pero eran cizaña. Simplemente NUNCA fueron. Selah
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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