Esos momentos de muerte.

 


 

¿Cuàntas veces no hemos estado con personas, o, quizás nosotros mismos, que  han estado a las puertas de la muerte? ¿Cuàntas veces no hemos orado con intensidad confiando en una pronta respuesta para calmar nuestra angustia o una ajena? Las escrituras nos muestran que habrá muchos momentos en los cuales tendremos que luchar más alllà de nuestras fuerzas, al menos eso es lo que enseñaba el apóstol Pablo (2ª Corintios 1:8-9). Pero, nos exhorta a que confiemos en la misericordia de nuestro Padre Celestial, en el amor nuestro Salvador Jesucristo y en la guía del Espìritu Santo. Todos hemos vivido ese tipo de momentos y eventos, y hemos de confesar que a todos nos ha sacado adelante de una u otra forma la bendita trinidad. Esos tiempos difíciles son los que han hecho crecer nuestra fè, aunque lamentablemente para otros, ha sido el colador que los ha dejado fuera (paràbola de la semilla Mateo 13:18-23).

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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