¿Una iglesia prostituta?

 


Prostituciòn: “Actividad u ocupación de entregar el cuerpo por dinero”.  Prostituta: Persona (hombre o mujer) que ejerce la prostituciòn. Son palabras muy duras y un tema muy delicado, además de ser un tabù por siglos. Pero, ¿Por què Dios habla de su pueblo y de su iglesia en estos términos tan despectivos? (Ezequiel 16:16,22,26,28,29 y 33). Veamos, parafraseado:” Te saquè de la tierra del amorreo, lugar de mal y de idolatrìa, te amè y te di un lugar especial, pero tú vendiste tu cuerpo por dinero a Egipto (el mundo), prostituyéndote… a las rameras les pagan por su amor… pero tú pagaste por los tuyos”.

Hoy, la situación no ha cambiado. De la misma manera que una persona vende su cuerpo por dinero para comer de ello, así está exactamente la mayoría de congregaciones que “dicen” ser creyentes. ¿Cuàl será la “consecuencia” para esas congregaciones? El mismo que fue hace siglos para el pueblo Israelita: “Nunca más abriràs la boca por tu vergüenza” (Ezequiel 16:63). Sin embargo, aún allí dentro de esa corrupción y desobediencia, la misericordia estaràn presentes para todo el que la quiera tomar (Juan 10:1-4). Entendamos: El buen pastor, a SUS ovejas las “llama por su nombre”, y, las “saca” no las “mete” en ese redil (congregación). ¿Por què? Porque el redil (congregación) se prostituyò. ¡Clamemos al Señor porque el lugar y las personas con las que nos congregamos… busquen la santidad espiritual y no el bienestar material!  Si usted cree, que èstas lineas son una herejìa, entonces preguntamos: ¿De dònde creemos que saldrà entonces la gran ramera?

Señor: Danos un honesto celo por tu casa. 

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