El hambre hace tomar malas decisiones.

 


 

Una historia que sucedió en el tiempo de los jueces (Rut 1:1), nos enseña las malas decisiones que tomamos los seres humanos cuando hay hambre a nuestro entorno y queremos proporcionarle comida a nuestra familia, situación que NO es mala en ningún sentido, pero que nos hace tomar el camino equivocado si no consultamos con Dios. Se nos dice que Elimelec un judío, toma la decisión “personal” de ir a vivir a Moab. Y, sucede que muere èl y mueren también sus dos hijos, dejando atrás suyo a tres mujeres viudas, indefensas y sin recursos (Rut 1:6-7). Pero en el regreso a Israel, Rut despide a sus dos nueras para que rehagan sus vidas, con la diferencia que una de ellas la abandona mientras que la otra permanece (Noemì, verso 16). Otra vez vemos la importancia de las decisiones, pues mientras que de Orfa nunca más se vuelve a hablar, de Noemì aún se habla. Pues al servir y emparentar con Booz, viene a ser parte del árbol genealògico de nuestro Señor Jesucristo al ser una de las abuelas del Rey David (Rut 4:18-22).

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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