Gènesis de una relación. (Parte final)

 


 

Para concluir el tema: Imagìne usted que un grupo de personas llega a la finca de SU padre, y su hermano mayor está allí, lo flagelan hasta asesinarlo (la finca, representa al pueblo de Dios o iglesia; los asesinos, son los romanos, su hermano, es Cristo). Por 300 años, la finca (el pueblo de Dios o iglesia) pasa sin trabajarse porque los flageladores (los romanos) NO permiten que ningùn miembro de su familia entren a ella bajo pena de muerte (la dìaspora de los judíos y gentiles creyentes). Luego de esos 300 años, al fin, a sus descendientes los flageladores (romanos) les permiten trabajar la finca (el pueblo de Dios o iglesia). Le hacemos la pregunta del millón: ¿Le darían sus descendientes el gobierno y la total administración de esa finca a los flageladores de su hermano?

En otras palabras, es posible que un ser humano que “medianamente” tenga conocimiento de lo sucedido, crea que Dios iba a permitir que quienes asesinaron a su Hijo, tomaran el control absoluto de SU finca o Iglesia para manejarla, y que “además”, decidieran que el movimiento que él fundò en JERUSALÈN, fuera trasladado a la ciudad de los flageladores (Roma). Es más, ¿cabe la idea, que Dios habiendo mandado al Espìritu Santo como guía espiritual (Juan 16:13-14) diera el TOTAL poder a un ser humano “tan falible” como cualquiera para que la dirigiera? Y, finalmente, yendo un poco más allá: ¿Podrìa haber sobrevivido al poder del Imperio Romano y en la misma Roma, “alquien” denominado el líder supremo de la congregación, siendo que estaba prohibido congregarse bajo pena de muerte en el nombre de esa congregaciòn? Meditemos, las llamadas Iglesias o congregaciones actuales, las fundó el hombre NO Dios. ¡Nosotros somos el templo de Dios! (1ª Corintios 6:19).

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa