Vaya, y dígaselo a Job.

 


Cuàntas veces hemos oìdo a alguien decir: Dios me dijo; el Señor dice, o, a alguien cantar victoria en donde todos vemos una derrota inminente. Nos explicamos: Alguien está enfermo de càncer y algún “iluminado” declara que no nos preocupemos, que como somos hijos de Dios, él ya escuchò nuestra oración y que TODO va a estar bien, y, para afirmar el asunto nos da una cita bíblica. Pero resulta que el càncer en lugar de irse, se lleva a nuestro pariente, amigo o conocido. Nos hacen creer, que, si caminamos “rectamente” delante de Dios “ninguna plaga llegarà a nosotros” (Salmo 91:9-10), más sin embargo muchos hemos tenido caminatas que tratan de agradar a Dios, y en el esplendor de esa caminata nos ha llegado la plaga. Hemos de agregar lo siguiente, como toda escritura, esas promesas son verdaderas y se cumplen MEDIA VEZ HAYA SIDO DIOS QUIEN NOS LA DIJO PERSONALMENTE… no por terceros. Y si alguien nos dice que estamos predicando una herejìa, nos gustaría poder estar frente a Job, un hombre perfecto, recto, temeroso de Dios, y apartado del mal (palabras del mismo Dios en Job 1:8), y a pesar de eso “le vinieron todos los males posibles”. La caminata cristiana NO nos exonera de enfermedades, penas, limitaciones, males o angustias (Hechos 14:22 y Juan 16:33), lo que SI nos garantiza es el hecho que Señor caminarà con nosotros todo ese trayecto (Mateo 28:20). Meditemos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa