Nadie las arrebatarà de mi mano.

 


Desde tiempos inmemoriales, toda persona que no cumpla un decreto o un edicto de la autoridad tiene que pagar una consecuencia. Por eso y para eso se establecen a los gobernantes y las leyes. Pues bien, Dios Padre es el gobernante del universo y de nuestro mundo, y, cuando envió a su Hijo al mundo lo envió con la siguiente indicación: “Todo el que en mì crea, vivirà para siempre” (Juan 11:25), y también expresó: “Mis ovejas oyen mi voz, yo las conozco, y me siguen…YO LES DOY VIDA ETERNA Y NADIE LAS ARREBATA DE MI MANO” (Juan 10:27-28). Las preguntas son ¿Si Dios Padre, como autoridad superior, y su Hijo, quien ejecutò el sacrificio para salvarnos, nos dicen que NADIE podrá robarnos esa salvación? ¿Por què hay personas que predican que sì la podemos perder?  Cristo no solo nos dijo la verdad, sino él mismo es la verdad y la vida (Juan 11:25). ¿Por què hemos de dudar? Nota: NO incitamos a vivir una vida desordenada, pero tampoco somos de los que creen en la teoría del pánico para sojuzgar a nadie.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa