Sòlo uno es digno de abrir los sellos… El Cordero (Parte dos).
Entrando en materia. Un grupo pequeño de “cuatro” personas
(Pedro, Jacobo, Juan y Andrès, vea Marcos 13:3), y
tres personas en lo individual en toda la historia humana, han recibido “directamente”
de Dios el mensaje acerca del final de los tiempos, entre estos últimos vemos:
El primero, un impìo de grandes proporciones, el rey Nabucodonosor por medio de
un sueño (Daniel 2:28); el segundo, el profeta Daniel cautivo en Babilonia por
medio de una revelación personal (Daniel
2:31-46 y capítulos 10,11 y 12); y, por último el apóstol Juan “llamado el
apóstol amado” porque se recostaba sobre el pecho de SU Señor, y lo recibió cuando
estaba desterrado en la isla de Patmos (Juan 13:23).
Así, vemos que èste último nos narra en Apocalipsis dos
detalles bien importantes para que podamos entender los tiempos del fin: El
primero: El único digno de abrir los sellos en Apocalipsis; quien nos narra los
acontecimientos, y, nos explica la cronologìa de los mismos es el Hijo de Dios
viviente, el Mesìas, el Cristo, el Cordero que fue inmolado en la cruz
(Apocalipsis 5:3 y 5); y, segundo: Cuando Cristo venga traerà una paz duradera,
sucesos narrados “hasta” en Apocalipsis 19:11 en adelante. Lo que implica que
muchos eventos han de pasar “ANTES” de su bendita y gloriosa venida.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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