Sòlo uno es digno de abrir los sellos… El Cordero (Parte tres).
Bajo las premisas anteriores, ahora podemos iniciar a ver
lo que el apóstol fue dirigido a enseñarnos, pero, sin olvidar què, tanto el
apóstol “Juan” (Apocalipsis 4:1), còmo el “Cordero” están en el CIELO, desde
donde le explica al apòstol lo que sucederà en la TIERRA (Apocalipsis 5:6).
Así, en Apocalipsis 4:1, vemos còmo “Juan” (no los creyentes) es arrebatado al
cielo en “espíritu” (entendiendo què, el espìritu comprende más y mejor que la
carne), y se le muestran los eventos que han de venir (Apocalipsis 4:1-2).
Asì, en Apocalipsis 5:1-3 vemos que de piè en el trono está
quien puede abrir el libro con los siete sellos. Luego en Apocalipsis 5:5 se le
dice a Juan que el ÙNICO digno de abrir esos sellos es el que fuera el Cordero
inmolado, por lo tanto, quien está de pie en el trono es Cristo. Hasta èste
punto entonces, debemos entender lo siguiente: Primero: Sòlo el apóstol Juan es
testigo de lo que está por decírsenos. Segundo: Quien abre y explica los
eventos de los siete sellos es Cristo. Tercero: Los eventos que están por ser
narrados en el CIELO suceden en la TIERRA (Apocalipsis 6:1-12). Y, en cuarto
lugar: Cristo aquí NO es un “protagonista” de los eventos sino es un “narrador”
de los mismos (Apocalipsis 6:1), pues como vimos antes, él, no sólo ESTÀ aún en
los cielos sino VENDRÀ de nuevo HASTA en Apocalipsis 19:11.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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