Sòlo uno es digno de abrir los sellos… El Cordero (Parte ocho).

 


Cuando estudiamos el cuarto sello encontramos a un jinete sobre un caballo amarillo que trae consigo: “Muerte sobre la cuarta parte de la tierra con hambres, espadas, y con las fieras de la tierra” (Apocalipsis 6:8). ¿Què fuè lo que nos explicó Cristo en los evangelios?  Entonces OS entregaràn a tribulación, OS mataràn y SEREIS aborrecidos por todas las gentes por mi nombre” (Mateo 24:9; Marcos 13:9; y Lucas 21:12). Comprendamos algo: MUCHOS habremos de morir en el nombre de Cristo. Y, en èste punto el apóstol Lucas nos prueba que AÙN no ha sido raptado el pueblo de Dios dicièndonos: “Y esto OS será ocasión para dar testimonio” (Lucas 21:13).

¿Què testimonio necesita dar un impío? ¿Quièn persigue a un impìo? ¿Por què tanto Cristo, como el apóstol nos dicen OS perseguiràn?  Hemos analizado cuatro sellos y podemos ver que el pueblo de Dios AÙN estamos sobre la tierra. Y la información más relevante que escuchamos es: TAN SÒLO ES PRINCIPIO DE DOLORES. Con razón el apóstol nos dice que “por muchas” tribulaciones nos es necesario entrar al reino (Hechos 14:22), y Cristo que “perseveremos” hasta el fin (Mateo 24:13).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa