Sòlo uno es digno de abrir los sellos… El Cordero (Parte diez).
El sexto sello nos habla de un “gran terremoto” (èsta es
una señal importante, pues es la última
para los creyentes) que pone el sol negro y la luna cubierta de sangre
(Apocalipsis 6:12). ¿Què es lo que sucede en un terremoto? Todo se paraliza y
trae una tremenda tribulación y confusión. ¿Còmo nos lo presentó Cristo en los
evangelios? “Inmediatamente” después de
la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerà, la luna no dará su
resplandor, las estrellas caerán, las potencias (reyes, gobernantes y èlites)
serán conmovidos (Mateo 24:29).
¿Por què sabemos que los reyes, gobernantes y èlites serán
conmovidos? Porque en Apocalipsis el mensaje es: “Los reyes de la tierra, los
capitanes, los poderosos… se escondieron en las cuevas” (bunkers), y decían
“escondednos del rostro de Aquèl que está sentado sobre el trono y de la IRA
del Cordero” (Apocalispsis 6:15-16). Porque el gran día de la IRA del Cordero
ha llegado. Veamos algo: Han pasado seis sellos y los creyentes aún estamos en
la tierra. “Después” de esto nos dice el verso 31 de Mateo 24: “Apareceràn
ángeles con gran voz de trompeta y juntaràn a los escogidos” (1ª Tesalonicense
4:15-16). Preguntamos: ¿Quiènes son los escogidos sino el pueblo de Dios, los
creyentes? ¿Si nos han enseñado que los escogidos a estas alturas ya no estàbamos?
¿Quièn nos miente, Dios o el hombre?
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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