Sòlo uno es digno de abrir los sellos… El Cordero (Parte final).
El apóstol Pablo expresó: “Conozco un hombre, si en el
espíritu o en el cuerpo no lo sè, que fue arrebatado al tercer cielo” (2ª.
Corintios 12:1-2). Y, estando allí, viò que “la reunión, conocida como el rapto
o el arrebatamiento del pueblo de Dios con SU Cordero era efectiva al sonar de
la “final trompeta” (1ª Corintios 15:51-52., Y, aquí, vemos dos detalles:
Primero: NO dice que será al final de la final trompeta, sino dice al sonar, lo
que implica que es al “PRINCIPIO” de la misma; y segundo: Que dicha reunión
serà en el AIRE no en la tierra (1ª Tesalonicenses 4:16-17).
Ahora bien, el único lugar en donde vemos trompetas al
final de los tiempos es en Apocalipsis 8 en adelante, cuando se abre el “séptimo
sello”, el cuál consiste en “siete ángeles”, que tocan “siete trompetas”, y que
el séptimo àngel tiene en su mano “siete copas”. Por lo tanto, si el apóstol
nos habla de la final trompeta, tiene que ser definitivamente esa “sèptima”
trompeta la “última o final” trompeta (Apocalipsis 10:7). Por lo que por lógica
debemos deducir que “ESE” es el momento más indicado en el cuál el Cordero se
reunirà con SU pueblo, los creyentes. Puesto que la ira de Dios ahora sì está
por manifestarse (con la sèptima trompeta y las siete copas e la IRA de Dios),
y de ese momento “SÌ” ofreció Dios librarnos (Romanos 5:9).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario