Una mujer llamada Orfa nos da una buena lección.

 


 

El nombre de Orfa significa: Testaruda o necia. En las escrituras se menciona ese nombre en Rut 1:4; 1:14 y paremos de contar. Luego vemos còmo sobresale la actitud de corazòn que tuvo para con su suegra Noemì, o si lo preferimos lo desagradecida y lo falta de empatìca que fue (ver versos 8,9 y 14 mismo). La historia de Noemì y Rut es de las más conocidas ya sea por su unidad granìtica; por su deseo de salir adelante; y por la sabidurìa con la que manejaron los acontecimientos. Pero la historia de Orfa no tuvo relevancia alguna. Sea por haberse alejado de los personajes principales de la historia; sea por el desamor que mostró; o, quizás por haber pensado egoístamente sólo en su conveniencia personal, el hecho es que aprendemos una lección importante para nuestras vidas por medio de ella: “No es lo mismo confiar en nosotros mismos, pues llegaremos a ser unos desconocidos u olvidados; a estar tomados de la mano de Dios, tener una marcada trascendencia en nuestras generaciones y en los que nos rodean. Recordemos que Rut, a pesar de ser una moabita resultó siendo parte del árbol genealògico del Redentor, pero Orfa, una mujer olvidada.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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