El que no esté listo... se queda.
Cuando vamos de excursión y tomamos un viaje guiado en otro
país casi siempre se hace en un sólo bus, y es muy común escuchar al guía
decirnos antes de una nueva jornada o aventura: “Se les recuerda que nuestra
salida está programada para las mañana a la 8:30 luego del desayuno quien no
esté listo, lo lamentamos pero tendremos què dejarle”. Eso exactamente sucedió
en tiempos de Noè, cuando por 120 años pregonò (predicò o profetizò, 2ª Pedro
2:5), que la humanidad sería destruida porque la maldad había llegado al lìmite
de Dios. Otra vez está profetizado que la humanidad será aniquilada (Isaìas
66:15-16), y, otra vez tristemente, vemos que las gentes van de aquí para allá;
que compran y venden; que se casan y se dan en casamiento… como si NADA fuera a
suceder, ignorando a los profetas y atalayas que nos están avisando que nos
preparemos (Mateo 24:37-39). Y, cuando quieran buscar a Dios ya será muy tarde…
y lamentablemente se quedaràn sin participar (Isaìas 55:6).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario