Los contratiempos de la vida.
¡Cuàntos de nosotros nos molestamos con los contratiempos
de la vida! Que los niños no terminan a
tiempo su desayuno y los deja el bus; que el auto no arranca y nos atrasamos;
que un neumàtico amanece pinchado y no podemos irnos sino hasta 30 minutos después;
etc. Un ejemplo más claro: El 13 de noviembre de 1985, en Armero, Colombia,
Germàn Arias, un trabajador del manì, se comunica con su esposa por motivos
familiares y tienen una pequeña discusión, dicho disgusto hace a Germàn tomar
la decisión de no asistir a una fiesta que se realizarà esa noche en el Club
Armero, Germàn estaba molesto con su esposa y por eso decide no asistir a la
fiesta. Esa noche el volcán de la ciudad se desborda con agua, lodo y escombros
y el primer inmueble que arrasò fue este club, y los 22 compañeros de trabajo de
Germàn fallecieron. Sucede en todo el mundo y a todo el mundo. Nos molestamos,
reventamos y sin embargo, con el tiempo nos damos cuenta que Dios nos librò de
algo mucho peor… para eso son muchas veces los contratiempos de la vida (Salmo
91:1-2).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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