Aunque ande en el Valle de sombra de muerte.
No creemos haber creyentes que no hayamos leído, estudiado,
o aprendido de memoria el Salmo 23. Todo creyente y no creyente que pasó, esté
pasando, o tenga temor de pasar alguna angustia… llega a conocer el Salmo 23. Pero,
destaca en él, la exhortación averca del Valle de la muerte. ¿Què es el Valle
de la muerte? ¿Existe en la realidad un Valle con ese nombre? Veamos: Se encuentra situado al sur de Jericò,
en dirección al Mar Muerto y tiene unos 7 Km. y medio de largo. Sus paredes de
roca alcanzan en algunos lugares 500 metros de altura, y en algunas partes del
camino tiene tan sólo dos o tres metros de ancho” (vea Wilkipedia). ¡Existe! Con razón un judío verdadero entendía el
mensaje que daba èste Salmo. Con razón nos es puesto de ejemplo y exhortación.
Aunque ande en el Valle de la muerte… No temerè mal alguno porque TÛ estaràs
conmigo, nuestro valle de la muerte, es: Esa limitación física; esa escasez
económica; ese disgusto con la pareja; esa angustia por un hijo… de la cuál solamente
el Señor nos podrá salvar (Salmo 23:4). Selah.
Selor: Danos un honesto celo por tu casa.
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