Machetazo a machetazo.

 


 

Hace muchos años unas personas que conocemos compraron unos terrenos en una zona muy lluviosa de nuestro país. Los estuvieron pagando por diez años, y, de eso hace siete años, durante esos diez y siete años nunca se mandaron a limpiar, lógicamente con el paso de tantos años se convirtieron en una selva casi impenetrable de maleza. Para poderlos apreciar, los mandaron limpiar, hubo necesidad de poner varios campesinos expertos en manejar el machete o corbo como ellos le llaman, y, machetazo tras machetazo se llevaron quince dìas para limpiarlos casi un día por año de abandono. En lo espiritual nos sucede lo mismo, la semilla del mal crece en el corazón humano desde pequeños (Mateo 13 completo), y, si no se va haciendo una limpieza poco a poco, esa semilla se convierte en una maleza que luego cuesta mucho esfuerzo y años quitar.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa