Quita nuestro oprobio.
En la
antigüedad, y, especialmente dentro del pueblo judío, el que una mujer no
tuviera marido o fuera estéril era un gran oprobio (Job 24:21; Salmo 113:9;
Cantares 4:2). Y, el ser estéril era una maldición (Levìtico 20:21). ¿Por què
la esterilidad era considerada una maldición dentro del pueblo judío? La
respuesta está en las mismas escrituras como Isaìas 11:1-2, porque Dios había
prometido un bàstago que salvarìa a la nación por y para siempre, luego
entonces, al NO poder una mujer tener hijos, era como que Dios la había
“marginado” de la bendición de que de ella viniera ese bàstago. Es también por
esa razón que las familias judías siempre han sido numerosas, porque mientras
más hijos se tuvieran más probabilidad había de ser el progenitor y la madre de
ese bàstago. De esa cuenta desde tiempos inmemoriales sucede lo que Isaìas
profetizò: “Echarán mano de un
hombre siete mujeres en aquel tiempo, diciendo: Nosotras comeremos de nuestro
pan, y nos vestiremos de nuestras ropas; solamente permítenos llevar tu nombre,
quita nuestro oprobio” (Isaìas 4:4). Meditemos.
Señor: Danos
un honesto celo por tu casa
Comentarios
Publicar un comentario