En presencia de mis angustiadores.
Angustia: “Emociòn, sentimiento o pensamientos
desagradables”. ¡Cuàntas veces en la vida no nos atrapan esos factores que nos
quitan la paz! Y, Dios, nuestro creador lo sabe, por ello permitió que en un
tiempo precisamente de angustia, se escribiera el que con el tiempo se
convertiría quizás en el Salmo más famoso, más recitado y buscado por el ser
humano, el 23. Nuestras angustias pueden venir por falta de salud, de recursos
económicos, inseguridades, discordias, etc. Sin embargo, una de las más
frecuentes es la de tener personas cercanas o lejanas que nos quitan la paz.
Nuestro primer instinto es defendernos por nosotros mismos, pero Dios nos anima
por medio de èste Salmo a buscar la paz en él. Por ello una de sus frases nos
dice: “Aderezas mesa delante de mí
en presencia de mis angustiadores” (verso 5). Pocas son las
satisfacciones que recibimos en èsta vida, como el ver que Dios es nuestro
defensor, cuando vemos que nuestros enemigos ven con molestia o desagrado que
somos atendidos y saciados por nuestro Padre. ¡Si!, Dios adereza mesa (provee para
nosotros) en presencia de nuestros angustiadores, no necesitamos andar con cinismos,
sarcasmos, indirectas o deseándole el mal a nadie. Selah.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario