En un momento, en un abrir y cerrar de ojos. (Parte uno)
Vemos en las noticias los destrozos que hace un terremoto,
un huracán, un tifòn, y otros fenómenos de la naturaleza. Pero cuando ya pasó,
cualquiera creería que con la gran destrucción que queda atrás duro días. Sin
embargo, podemos comprobar por la historia que duran “segundos o acaso
minutos”, dejando a su paso miles de miles de personas muertas o desaparecidas
y millonarias pèrdidas. Para ejemplo lo que acaba de suceder en los incendios
de Hawai, el tifòn en Libia o los terremotos en Marruecos e Indonesia (agosto/septiembre
2023). En un sentido espiritual, la palabra de Dios nos dice: “Cercano está el día
grande de Jehová, cercano y muy próximo; es amarga la voz del día de Jehová;
gritará allí el valiente. Día de ira aquel día, día de angustia y de
aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día
de nublado y de entenebrecimiento, (Sofonìas 1:14-15). Imaginemos,
700 años antes del nacimiento de Cristo… ya veìan los profetas que el día de la
“ira de Dios” no solamente estaba cercano sino iba hacer algo insoportable
humanamente. ¿A cuànto estaremos ahora?
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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