En un momento, en un abrir y cerrar de ojos. (Parte final)

 


 

¿Si, los creyentes por supuesto, sabemos que el fin está más cerca que hace 2,700 años? entonces ¿Por què vivimos tan desapasionadamente nuestra vida cristiana? ¿Por què le ponemos tanto interés a nuestro diario vivir mundano, y no así, a nuestra vida espiritual?  Simplemente porque NO estamos conscientes de lo anterior, estamos como aquèl siervo infiel que dice: “Mi Señor tarda en venir… y comienza a comer y a beber” (Lucas 12:46-46). Actitudes mucho más distintas pudimos ver en los patriarcas y los hombres de fe, entendamos a Abraham, levantando altares (lugares de oración) en todos lados (Gènesis 26:25). Jacob, abriendo pozos (analogìa de buscar la palabra y consejo de Dios) (Gènesis 26:18). A un David, tocando el arpa para Dios (analogìa de adoraciòn continua) (1ª Samuel 14:16). ¡Eso es lo que nos hace falta a nosotros para vivir expresando a los demás que sì creemos en una inminente venida de nuestro Señor!. Meditemos.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa