Estaba y está entre nosotros.

 


 

Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros” (1ª Juan 2:18-19). El apóstol Juan, aquèl de quien las escrituras dicen que era el “El discìpulo amado del Señor” porque se recostaba en su pecho, nos explica què: Primero, hace dos mil años ya entendían los creyentes que estàbamos en los “ultimos tiempos de la humanidad como la conocemos hoy en día”. Segundo, ya estaba en funcionamiento el espìritu del anticristo. Y, tercero: ese espíritu NO estaba fuera de la congregación sino “precisamente” dentro de ella. No nos extrañemos entonces de ver lo que estamos viendo dentro de las congregaciones hoy en día, puesto que es un espíritu que está funcionando “dentro” desde hace dos mil años. Lo que sì debemos cuidar y procurar es NO caer en el engaño que ese espíritu trae consigo (Mateo 24:4). Una pregunta: ¿Si el apóstol amado, veìa cercano el fin de los tiempos hace dos mil años, a què tiro de distancia estaremos ahora? ¡No seamos incrédulos, nos puede salir muy caro!  Meditemos.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa